Sistema Nacional de Desmovilización

blogeditor · 16 de enero de 2013

Sistema Nacional de Desmovilización

 

  • Enrique Peña Nieto  2144 días para hacer la tarea. Victimas y victimarios Sistema Nacional de desmovilización
  • Técnica de visualización: Leer con tranquilidad los siguientes relatos y realizar un dibujo que le permita ver el pasado, presente y futuro de estas poblaciones.

“Cuando ves que viene una camioneta te sacas de onda pues no sabes si es un señor, un sicario, un zeta o del golfo, si te levantan pues ya no regresas, acá en el barrio hay muchos que ya no regresaron, muchos piensan que ya no hay pandillas pero todos estamos en nuestras casas, muchos se juntan por miedo para que no te maten”.[1]

“En Cadereyta nos preguntaron que si queríamos trabajar para los Zetas como halcones, que nada más teníamos que avisar si había soldados en la carretera. Yo dije que sí para salvar mi vida. Entonces me llevaron junto con mis compañeros a un lugar de tiro, donde nos presentaron al jefe. Nos trataron muy bien y dieron la orden de que nos llevaran a un hotel”. [2]

En los últimos años es más recurrente que jóvenes sean presa fácil del crimen organizado, la pobreza y falta de expectativas, la ausencia del Estado en los procesos de vida de muchas y muchos nos llevan a ver cómo se deteriora la posibilidad de transitar a la etapa adulta en paz y con justicia social.

Frente al miedo y la miseria: la nueva leva

Muchos son los adolescentes y jóvenes que se ven involucrados en las redes del crimen organizado, en ocasiones ante la falta de expectativas altas y viables que se construyan desde los entornos públicos y privados, es ahí donde el papel del Estado pierde fuerza y la criminalidad usa sus estrategias de cooptación social,  reconocimiento, afecto, buen trato y recursos económicos son el mejor gancho.

Otros grupos de adolescentes se involucran por la falta de oportunidades y de ingreso digno que les permita sortear la pobreza rompiendo el imaginario familiar y reconociendo que hay otras alternativas que les permitan solventar sus necesidades, dinero y la expectativa de beneficios económicos en especie son el canto de las sirenas que escuchan de parte de los grupos criminales.

Otros hoy en día se enlistan en las redes de crimen organizado por el gusto, saberse fuertes, poderosos, frente al Estado que poco hace por cambiar su realidad, estos tres grupos de jóvenes son los que mejores condiciones tienen al ingresar a estas redes de crimen organizado.

Sin embargo muchas y muchos de los involucrados son cooptados con otras estrategias de terror y miedo que se conjugan con la impunidad y corrupción de policías, ministerios públicos.  Niñas y niños, adolescentes y jóvenes huérfanos son enlistados en las redes de crimen organizado, creando en ellos el sentimiento de venganza, su abandono es producto de la acción violenta de otro grupo criminal, son carne de cañón con resentimientos puros por la pérdida de sus padres a manos de otros criminales estatales y no estatales.

Son los actores estatales quienes no generan la protección necesaria dentro de los estándares internacionales y del derecho humanitario, son estos actores estatales y organismos internacionales parte de la cofradía de impunidad.

Muchos adictos adolescentes y jóvenes enganchados desde los 11 o 12 años que hoy nutren las filas criminales y que su adicción fue la carnada para no encontrar el camino de retorno.

Así pues encontramos a un quinto grupo que hoy en día se multiplica a pasos agigantados en el país, niñas y niños, adolescentes y jóvenes secuestrados y obligados a trabajar para los grupos criminales, como halcones o como sicarios, pero en ambos casos como los desechables de una estúpida guerra donde el Estado queda completamente debilitado.

Son todos los grupos criminales que tienen estas formas de actuar, no son menos malos unos u otros, son lo mismo el uso faccioso del capital humano mas valiosos de un país la ternura de la niñez, la chispa de la adolescencia y la fuerza y energía de su juventud.

Colocar en la agenda nacional la necesidad de construir un Sistema Nacional de Desmovilización de adolescentes y jóvenes que atienda a victimas-victimarios como un sector estratégico del proceso de dialogo y Pacto Nacional, donde los tres Poderes de la Unión tengan un papel medular para la construcción de una paz sostenida con justicia y dignidad.

Sensibilizar a los actores sociales, político y económicos sobre la necesidad de atención de adolescentes y jóvenes víctimas victimarios es un imperativo que las Organizaciones de la Sociedad Civil que trabajamos con adolescencia y juventud debemos cumplir frente a los actores estatales.

La creación y aprobación de marco jurídico que regule la atención de estos grupos, así como la creación del sistema de atención integral que sea acompañado por la creación de juzgados especializados es parte de la emergencia nacional, que nos permitirá romper la línea de mando logística y operativa del crimen organizado.

Es a través de este sistema donde una Ley de reinserción social de adolescentes y jóvenes vinculados al crimen organizado que proteja, desarrolle y provoque la participación de estas milicias desmovilizadas en la construcción de paz en nuestro México, donde los Programas de reinserción social de adolescentes y jóvenes vinculados al crimen organizado que atienda la protección de su identidad, la inserción laboral a través de cooperativas, la educación alternativa y la articulación social, donde establezcamos nuevas reglas del juego a través de Juzgados especializados en justicia restitutiva y justicia restaurativa para la implementación del perdón la memoria y un NO AL OLVIDO a adolescentes y jóvenes víctimas y victimarios.

PD Recordar que los recursos financieros para dicho sistema son tomados de una nueva Ley de uso social de bienes confiscados…


[1]Testimonio Adolescente de 14 años Juan N, Nuevo León.

[2]Testimonio de Joven 22 años Walter N, migrante Guatemalteco, soltero, sin hijos .