Redacción Animal Político · 17 de agosto de 2024
Todos los años al concluir el ciclo escolar la Secretaría de Educación Pública (SEP) emite un documento que contiene los datos que necesitamos saber sobre el Sistema Educativo Nacional. Este documento se conoce como “Principales Cifras, Sistema Educativo de los Estados Unidos Mexicanos”, y está disponible tanto en versión extendida como en versión de bolsillo. Aquí podemos encontrar la matrícula por nivel y grado escolar, las tasas de cobertura, abandono y terminación y otros indicadores importantes como la Esperanza de vida escolar, el grado promedio de escolaridad y el analfabetismo. Esta publicación se puede consultar aquí: https://planeacion.sep.gob.mx/entidadfederativa22.aspx
Sin embargo, a poco más de una semana de que inicie el ciclo escolar 2024-2025, no se han publicado los datos del 2023-2024. ¿Por qué la autoridad educativa no ha puesto a disposición de madres y padres de familia, investigadores y de la sociedad en general la estadística e indicadores? Hoy no tenemos otros datos. Esto se suma a una larga serie de omisiones que nos están dejando cada vez con menos información sobre lo que pasa en el sistema educativo y más dudas sobre lo que nuestros estudiantes encuentran en su día a día en las escuelas.
Desde el ciclo escolar 2021-2022, ni la SEP ni la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (MEJOREDU) han actualizado la información sobre la infraestructura escolar por entidad federativa. No sabemos a ciencia cierta cuántas escuelas tienen carencias de servicios básicos como la electricidad, el agua potable y las instalaciones sanitarias; lo único que nos queda es esperar a que con el Sexto Informe de Gobierno, por lo menos se den a conocer los porcentajes de cobertura de estos servicios a nivel nacional.
Tampoco se han publicado los resultados de la Evaluación Diagnóstica para la medición de los aprendizajes de las niñas y los niños de primaria y secundaria, que fue coordinada por la MEJOREDU en septiembre del 2023. Esto quiere decir que tampoco tenemos otros datos sobre el aprendizaje de las y los estudiantes de nuestro país, ya que es la única evaluación nacional que queda. A esto se suma que seguimos con grandes dudas sobre la participación de México en PISA 2025, ya que no se están considerando los tiempos necesarios para que todo el trabajo técnico que implica una prueba internacional de altos estándares se pueda aplicar de manera satisfactoria.
De otras evaluaciones internacionales mejor ni hablar, ya que México no participará en ERCE 2025, prueba que nos daría la oportunidad de evaluar los aprendizajes de las y los estudiantes de tercero y sexto de primaria y de colaborar con todos los países de Latinoamérica en este ejercicio. Tampoco vamos a tener estos datos.
No quiero omitir que desde abril de 2023 la información del sistema educativo que se registra mediante el Sistema de Información y Gestión Educativa (SIGED) dejó de considerarse Información de Interés Nacional (IIN), y que en su momento se indicó que esto no afectaría la producción de estadísticas educativas del SIGED y tampoco significaría la desaparición de la información, ni su periodicidad y calidad. Sin embargo, cada día hay menos datos disponibles o se está incurriendo en retrasos inexplicables en su publicación.
¿Cómo podemos tomar buenas decisiones de política educativa si no tenemos datos? ¿Cómo se pueden mejorar los planes y programas de estudio si no sabemos si las niñas, niños y adolescentes están aprendiendo? Para Mexicanos Primero es fundamental contar con información sobre el estado de nuestro sistema educativo ya que solo así es posible garantizar el derecho a aprender.
*María Teresa Gutiérrez (@Mexicanos1o) es directora de Monitoreo de Indicadores Educativos.