blogeditor · 19 de septiembre de 2016
En el marco de las actuales discusiones que se están planteando para reformar la Ley General de Víctimas (LGV), el pasado 24 de agosto se realizó el Conversatorio “Derechos de las Víctimas en México”, a fin de compartir experiencias sobre el funcionamiento del Sistema Nacional de Atención a Víctimas (SNAV) e identificar los elementos principales para la reforma a la LGV.
En dicho Conversatorio participaron un total de 106 personas, dentro ellas expertos/as, víctimas y familiares de víctimas de violaciones a derechos humanos y del delito, provenientes de Baja California, Chihuahua, Ciudad de México, Coahuila, Estado de México, Guerrero, Jalisco, Michoacán, Tamaulipas, Morelos, Nuevo León, Veracruz, Oaxaca, Sinaloa, y Zacatecas, así como de Guatemala. Alrededor de 20 organizaciones de la sociedad civil de derechos humanos y 12 colectivos de familiares de víctimas compartieron y evaluaron sus experiencias como usuarias del Sistema Nacional de Atención a Víctimas. Asistieron en calidad de observadores representantes de 7 embajadas (Alemania, Bélgica, Costa Rica, Finlandia, Noruega, Países Bajos y Suiza), de la Oficina en México del Alto Comisionado (OACNUDH), del Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), así como diversos especialistas en la materia.
La Ley General de Víctimas es fruto de un proceso de demanda y movilización sin precedente de organizaciones civiles y de las propias víctimas de la violencia, por lo tanto el proceso de reforma a dicha ley no puede dejar fuera su voz y participación.
A más de tres años de aprobarse la Ley, el Estado mexicano no ha logrado asumir su responsabilidad frente a las miles de víctimas de delito y de violaciones de derechos humanos. Víctimas y organizaciones de la sociedad civil que se han acercado al SNAV, particularmente a la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas (CEAV), han identificado una falta de voluntad política del Estado, tanto a nivel federal como en las entidades federativas, para cumplir con los derechos de las víctimas consagrados en la Ley.
Entre las principales deficiencias, las y los participantes del Conversatorio subrayaron las siguientes:
a) La dificultad para las víctimas de delito y de violaciones a derechos humanos de ingresar al Registro Nacional de Víctimas (RENAVI), al condicionarles su ingreso a la presentación de una denuncia penal o la emisión de una recomendación por parte de una comisión de derechos humanos, lo cual en muchos de los casos acentúa la situación de vulnerabilidad de las víctimas.
b) Las personas que ingresan al Sistema generalmente observan deficiencia de capacitación y sensibilización de las y los funcionarios públicos, lo cual culmina en hechos revictimizantes.
c) También se observan procedimientos ineficaces, complicados, lentos, discrecionales y burocráticos, los cuales obstaculizan el reconocimiento de su calidad de víctimas, así como su acceso al reembolso de gastos más inmediatos.
Otra preocupación que se planteó durante el Conversatorio fueron las limitaciones que el actual diseño institucional de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas favorece, tales como las complejidades para alcanzar acuerdos dentro de un órgano colegiado, así como la ausencia de mecanismos de rendición de cuentas y la falta de sanciones a servidores públicos que no actúan con la debida diligencia en la atención inmediata, la implementación de medidas de asistencia y la reparación integral a víctimas.
Víctimas y familiares, así como organizaciones de la sociedad civil, identificaron serias deficiencias en los procedimientos para el reembolso de viáticos, traslados, gastos funerarios, repatriación de restos, medidas de alojamiento y alimentación, atención médica y psicológica de emergencia, medidas de protección, así como de asesoría jurídica, previstas en la disposiciones reglamentarias a la Ley General de Víctimas.
También observamos con preocupación la falta de medidas de reparación integral, la poca o nula coordinación interinstitucional con la CEAV, la falta de profesionalización y sensibilidad de las y los funcionarios de dicha institución, la carencia de un enfoque diferencial para víctimas migrantes, mujeres, niñas, niños, adolescentes o pertenecientes a pueblos o comunidades indígenas, así como el subejercicio del Fondo de Ayuda, Asistencia y Reparación Integral.
Resulta de gran gravedad que las disposiciones reglamentarias a la Ley condicionen la atención y reparación integral de las víctimas, y que los mismos procedimientos burocráticos incidan en el desistimiento de las víctimas de su búsqueda de verdad y justicia, agravándose y consolidándose el ya de por sí grave problema de impunidad en el país.
Por ello, durante el Conversatorio se identificaron algunas propuestas principales que agrupamos en los siguientes temas:
Como colectivos y organizaciones civiles de derechos humanos reiteramos que todas las reformas planteadas tienen que enfocarse en el fortalecimiento y empoderamiento de las víctimas, a fin de hacer realidad su proceso de transformación como sujetos de cambio social y que toda discusión involucrará su participación y consulta.
Las mencionadas problemáticas y propuestas fueron entregadas a senadores y senadoras de la República, quienes tendrán en sus manos la oportunidad de darle a México un Sistema de Atención a Víctimas que atienda y repare integralmente a víctimas en uno de los momentos más difíciles por los que atraviesa el país en materia de derechos humanos.
* Este texto fue escrito en conjunto con I(dh)eas, organización de la sociedad civil mexicana sin fines de lucro que trabaja en la documentación, denuncia y litigio de casos en derechos humanos, y con el Instituto Mexicano de Derechos Humanos y Democracia, organización civil dedicada a impulsar el respeto y fortalecimiento de los derechos humanos y la democracia.
[1]De acuerdo a cifras que se observan en la página de la CEAV, a octubre de 2015, la CEAV contaba con $ 1,028.2 Millones de Pesos de los cuales solamente fueron erogados $ 33 Millones de Pesos, es decir destinó a las víctimas sólo el 3 % de los recursos.
[2] Integrar dicho registro (Registro Nacional de Datos de personas extraviadas o desaparecidas) al Sistema Nacional de Atención a Víctimas que establece la Ley General de Víctimas, con el propósito de que las víctimas tengan derecho a acceder a los beneficios establecidos por dicha ley. Impulsar un programa de formación psicosocial para quienes deben atender a las víctimas de las violaciones de derechos humanos. Debe estar dirigido sobre todo a funcionarios de la CEAV, PGR, CNDH, y sus homólogos en los estados, entre otros, con mecanismos de seguimiento e implementación para garantizar la calidad de la atención y evitar las frecuentes formas de victimización secundaria en estos procesos.
Grupo Interdisciplinario de Expertos Independientes de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Recomendaciones generales en torno a la desaparición en México. Disponible aquí.
[3] Informe de seguimiento de las recomendaciones formuladas por el Grupo de Trabajo sobre las Desapariciones Forzadas o Involuntarias, pág. 58. Disponible aquí.