Sinaloa: mujeres al frente del cambio social

Redacción Animal Político · 7 de agosto de 2023

Sinaloa: mujeres al frente del cambio social

Hay dos grupos de mujeres particularmente ejemplares en el estado de Sinaloa, que destacan por su gran capacidad de organización y profesionalización. Uno está integrado por las mujeres de la pesca, que están rompiendo las formas tradicionales del cooperativismo liderado históricamente por hombres y, otro, las mujeres que buscan a sus hijos desaparecidos y que se mueven en núcleos y códigos de seguridad colectiva que solo ellas reconocen.

En ambos casos, estas valiosas mujeres han tenido que enfrentar el injusto maltrato de un entorno que las considera incapaces de ocupar los espacios que hoy han tomado, casi por sobrevivencia. Levantar la cabeza y la voz en un terreno ocupado por la delincuencia, convierte sus luchas en nuestras. Es lo mínimo que podemos hacer.

Los tipos de violencia que viven estas mujeres son múltiples y sistemáticos. En una reciente visita de la organización civil Oceana al estado de Sinaloa, una joven de unos 35 años confesó que fue condicionada a estar casada con un pescador, para poder recibir un apoyo social de Gobierno. “¿Por qué no se me reconoce a mí como parte del sector, por qué tengo que estar casada?”, cuestionó mientras contaba cómo cada madrugada se levanta para ir a una planta donde trabaja descabezando camarón. Dos pesos por kilo les pagan, dijeron sus compañeras. “Tampoco tenemos seguridad social”, completaron otras.

La voz de esta y otras mujeres que han sido invisibles para las políticas del país, pero que de un tiempo a acá decidieron que debían ser escuchadas, ha llamado la atención de organizaciones internacionales que han venido hasta Sinaloa a abrir espacios de participación en zonas afectadas por el crimen organizado. Además de Oceana, la Iniciativa Global contra el Crimen Organizado Trasnacional, a través de su Fondo Resiliencia, trabaja para que estas mujeres se organicen, participen, opinen, activen y logren estar al frente de las políticas públicas.

¿Qué es el Fondo Resiliencia y cuál es su objetivo? Es un proyecto de la Iniciativa Global que otorga subvenciones a periodistas, activistas y líderes que destacan por su compromiso por los derechos humanos; apoya esfuerzos individuales y grupales para crear redes de seguridad ciudadana y construcción de paz. En Sinaloa y en Oaxaca, el Fondo ha apoyado a colectivos de búsqueda de desaparecidos  con acciones de fortalecimiento de capacidades, mediante cursos sobre derecho de acceso a la información, digitalización de expedientes, seguridad digital, técnicas de búsqueda, entre otros temas importantes para su trabajo.

En el campo pesquero de Altata, municipio de Navolato (Sinaloa), el Fondo realizó en 2023 los Diálogos de Resiliencia que sembró una importante semilla con la creación de un Comité Interlocal liderado por mujeres de tres comunidades marginadas (Altata, Las Agüamitas y el Tetuán). Estas mujeres organizan a la comunidad en torno a temas que les son relevantes; abren espacios de formación y acceso a la información útil para la toma de decisiones ciudadanas.

La organización Oceana, especializada en incidir en políticas para la recuperación de los océanos, ha viajado a Sinaloa buscando que las voces de mujeres y pescadores de la costa sean integradas a las decisiones de Gobierno. La Ley General de Pesca debe ser el siguiente paso. El Poder Legislativo debe incorporar las necesidades reales del sector pesquero y no los intereses de unos cuantos, que a menudo son líderes que privilegian los beneficios particulares sobre los comunes, escondiendo los verdaderos problemas del sector.

Pese a las condiciones de inseguridad y marginación que se viven en Sinaloa, hay señales de esperanza e inspiración. Sobre la Bahía Altata-Ensenada del Pabellón de la bella Región Mar de Cortés, funcionan desde 2017 las primeras tres cooperativas pesqueras integradas solo por mujeres, expertas recolectoras de ostiones y almejas. Las Almejeras de Santa Cruz (de Altata), Las Lobas del Manglar (de Las Agüamitas) y Las Banas Guerreras (de Dautillos) han sido nombradas, haciéndole honor al coraje y determinación que las distingue. Estos grupos tienen el apoyo de organizaciones civiles nacionales e internacionales que ven en ellas una gran capacidad de liderazgo y visión.

Los esfuerzos de organización y educación de estas mujeres se replican en los grupos de búsqueda de desaparecidos de Sinaloa. En el norte las Rastreadoras de El Fuerte, en el sur (Mazatlán) el colectivo Tesoros Perdidos y Hasta Encontrarlos, y en Culiacán, la asociación Sabuesos Guerreras se capacitan, planean, escarban, se abrazan, lloran, aprenden, se educan con la esperanza de encontrar a sus hijos y mejorar el sistema de justicia.

No están solas. Las mujeres de Sinaloa que luchan por sus derechos, organizándose de manera ejemplar, tienen nuestra admiración y es un honor acompañarlas en el camino.

Aprovecho para invitarles a leer el texto publicado en noro.mx y a conocer a las tres cooperativas de mujeres de la costa de Sinaloa, aquí y aquí.

@NosotrxsMx