Marco Cancino · 20 de julio de 2011
Martes 5:15 pm
Camino por la Condesa en búsqueda de mi café latte grande deslactosado light helado sin hielos con seis shots y me encuentro en el camino a un bolero…
– Joven, joven, ¿le boleo los zapatiux? Piden a gritos que les eche una boleada, le quedarán como…. “prrrrrín” de nuevos… ¿qué dice joven, se anima?
-No, muchas gracias, traigo un poco de prisa y si no me tomo mi café pronto me voy a quedar dormido aquí mismo en el parque.
-Ándele, no me tardo nadititita… verá que le quedarán padriuris en un bolón pin pón. ¿Sí? Y mire, traigo lectura selecta.
Me enseña el periódico que trae en la mano y me lo enseña, señalando la foto de la chava casi en cueros que está en la portada al lado de una foto de un destripado y con las letras grandes “Murió de un apretón”.
-Ok, ándele pues, pero de volada.
-Siéntese ahí en esa banca mi jefe, pa’ que esté a todo mecate leyendo esta gran literatura nacional.
-¿Es burla o de verdad cree que es una buena lectura?
-¿Pus qué pachó mi jefe?, claro que lo es. Seguritito, el mero presizo, lo ha de leer todas las mañanas para tomar esas grandes decisiones a la altura de su grandeza…
-Aguas con el pantalón, que me tiene que durar limpio para mi junta de al rato.
-Va que va mi jefecito. Oiga, ¿ya vio ese desmoder que se traen con lo del glenbuterol?
-Clembuterol.
-Eso meroles mi jefazo. Del glenbuterol. Pus que resulta que está en la carne y pus le echaban la culpa a nuestros seleccionados de que andaban de atascadotes ahí metiéndose cuanta cosa, y resulta que nel. ¡Que su único pecado fue comer carne! ¡Hágame el carajo favor jefazo!
-Sí, es cierto. Parece que está en la carne de res y se sospecha que también en el pescado.
-¿Es verdad que le crece a uno “sus partes” si come mucho de ese glenbuterol? El siguiente pie, porfas jefazo.
-La verdad, no lo sé, pero lo que creo es que es preocupante que resulte estar en la carne de res que comemos todos y que la autoridad sanitaria ni sus luces…
-Eso mi chif, esos ni sus luces. Aunque bueno, yo ni me preocupo, porque yo ni carne como, porque ni me alcanza, pero pus si, primero andan quemando a nuestros muchachones y luego pus resulta que niguas caperuza, que está en lo que se empacaron. Y luego el directivo ese, el de la CONADE, ¿ya lo leyó? Que dice que quitarán del menú de los deportistas la carne de res. ¡Que no mame! ¿Y dónde está la autoridad de salú, como usté dice? ¡Ni sus luces!
-Exacto. Parece que no se ha hecho responsable de la supervisión de los alimentos que comemos, ni le han pedido cuentas a ningún productor o comercializador de carne.
-Pus clarines, nomás se están haciendo de ojo de okis, pero seguro se han de estar metiendo buenos sueldazos y atascándose con sus cortes enormes, llenos de glenbuterol, jeje. Aunque yo no me preocupo mientras no me toquen a mis muchachos, los seleccionados.
-Pues sí, pero si no es el clembuterol, tienen otras “distracciones”, ¿no?
-¿Se refiere a la fiestecilla con muchachonas que le armaron a los de la Sub 22? Pues se lo merecen. Tanto estrés, y como sea, uno tiene sus necesidades.
-Pues sí, pero armaron un escándalo para encubrir su pachanga y luego para hacer el ridículo en la Copa América. Además, los chavos de la Sub 17 sin tanto rollo, fueron campeones del mundo.
-Eso que ni qué. ¡Sin sexo y sin glenbuterol, México fue campeeeeeónnnnn!
-Jajajajaja. ¿Para qué el encendedor, oiga?
-No se me asuste jovenazo, es pa’ que salga más brillo.
-Pero quema.
–Pus sí, pero le quedarán como nius. ¿Ya vio? Le quedaron como decía ese gordito del Sábado Gigante… ¿cómo decía? ¡Ah, sí!…. ¡Ceeeeeero millas, de paqueteeeee!!!
-Chiale. ¿Cuánto es?
-Veinte pesitos, por la boleada y la buena lectura.