Redacción Animal Político · 8 de junio de 2023
La semana pasada, se publicó en el Diario Oficial de la Federación el Suplemento del Programa Nacional de Infraestructura de la Calidad 2023. Cabe recordar que este programa es un instrumento de planeación, conducción, coordinación e información de las actividades de normalización, estandarización y metrología a nivel nacional. En pocas palabras, es la herramienta que permite al gobierno federal dictar cómo y bajo qué parámetros se llevarán a cabo las acciones que plantea realizar en un año determinado. En este caso, el suplemento publicado se utiliza para reconfigurar o agregar cuestiones faltantes en el plan original, dada la nueva información o intereses que se tienen.
El problema es que dentro de ese suplemento se propone la cancelación de 34 Normas Oficiales Mexicanas (NOM) en materia de salud, entre ellas las referentes a la atención de cáncer de mama, cáncer cérvicouterino, VIH, diabetes, hipertensión y tuberculosis, entre otras. Las NOM sirven como un marco de referencia para brindar estándares mínimos a partir de los cuales se realizará una acción. En el caso de la salud, las NOM tienen la tarea de establecer cómo y bajo qué parámetros debe atenderse a los pacientes en México, independientemente del lugar en donde se brinde la atención.
Lo peor de todo es que dentro de la publicación no existe justificación alguna para proponer esta cancelación, que por cierto algunas de las normas a eliminar aseguraban el piso mínimo para la atención de las principales causas de muerte en nuestra población. Por ejemplo: el 24 % de las muertes registradas en México son causadas por enfermedades del corazón, el 14.2 % ocurren por diabetes y 2 de cada 10 cánceres detectados en mujeres son de mama, pues esos estándares para prevenir, diagnosticar y tratar dichas enfermedades pretenden ser eliminados. Así de grave e injustificada la decisión publicada en el Diario Oficial de la Federación.
Es importante mencionar que la publicación del suplemento es sólo el primer paso para iniciar el proceso de cancelación, ya que de acuerdo con la Ley Federal sobre Metrología y Normalización se debe: 1) presentar ante la Comisión Nacional de Normalización las razones por las cuales se desean cancelar, 2) publicar un análisis sobre el impacto regulatorio, 3) que la Comisión Nacional de Normalización realice comentarios y dictamine la propuesta y 4) publicarse en el Diario Oficial de la Federación la cancelación definitiva de la norma. En tanto este proceso no se cumpla las normas siguen vigentes, pero por ahora ya se ha generado confusión e incertidumbre entre los integrantes del Sistema Nacional de Salud.
El mero hecho de plantear la eliminación de criterios mínimos sin tener una justificación o una propuesta sobre qué la sustituirá es riesgoso. Debido a que generará mayor desigualdad en los servicios de salud brindados y ahora cada institución tendrá sus propios lineamientos, reglas y manuales de atención, haciendo disparar la ya de por sí fragmentada atención de la salud. Habrá que poner especial atención a este proceso a fin de que se establezcan lineamientos mínimos que contribuyan a ejercer el derecho a la protección de la salud de manera homogénea.