Sin Fronteras, un espacio de intercambio de saberes

blogeditor · 25 de mayo de 2022

Sin Fronteras, un espacio de intercambio de saberes

 “El educador ya no es solo el que educa sino aquel que, en tanto que educa, es educado a través del diálogo con el educando, quien, al ser educado, también educa”.

Pedagogía del oprimido, Paulo Freire

 

Las formas de enseñanza en Sin Fronteras pueden ser diversas; como lo dice la frase, el educador se vuelve el educando y viceversa. Es algo que ocurre de manera cotidiana en la organización a través del programa de clases de español, en donde se encuentran los profesores que acompañan procesos de aprendizaje del idioma para que las personas no hispanohablantes puedan comunicarse efectivamente en este nuevo país y conocer de manera general la cultura del mismo. También se encuentran las personas colaboradoras de la organización que acompañan y enseñan a futuros profesionales a través de la formación y práctica profesional en la atención a las personas usuarias, y el intercambio de saberes que se da entre las poblaciones que se atienden y quienes colaboramos ahí.

En esta comunidad de Sin Fronteras (personas usuarias, colaboradoras, prestadores de servicio social, voluntarios, practicantes) estamos muy agradecidos con todas las personas que nos han educado de alguna manera: desde impartirnos una clase, enseñarnos una palabra de su país de origen, un baile, una manera de realizar un documento, una comida diferente, una capacitación; cada día encontramos diversas maneras de aprender que nos permiten mirar a un mundo diferente, en el cual pretendemos construir un  mundo sin fronteras que respete los derechos humanos de las personas en contextos de movilidad humana.

También es importante reconocer que muchas de las personas que colaboramos en esta organización hemos atravesado por un proceso de aprendizaje en el cual iniciamos siendo voluntarios, prestadores de servicio social, practicantes profesionales o alguna de estas formas en donde alguien más nos enseñó de la temática, de la forma de intervención, nos sensibilizó acerca del tema, nos compartió sus experiencias, y se hizo extensiva la posibilidad de apertura a practicantes profesionales y grupos de diferentes disciplinas que pueden tener acercamientos reales a los contextos y poner en práctica el trabajo humanitario.

Por esto recordamos que Sin Fronteras desde sus inicios ha sido un espacio de constante aprendizaje como de reflexión, y ahora podemos observarlo en excolaboradoras que son referentes en el tema y que tienen a su cargo personas que atienden a las personas migrantes y sujetas de protección internacional y por lo tanto podemos ver que este proceso es intergeneracional.

Sin Fronteras es un espacio seguro y de confianza en el cual intentamos generar espacios de intercambio de saberes, donde no solo hay una educación formal, sino que se reconocen las diferentes formas de enseñanza y aprendizaje, propiciando que seamos las personas de la comunidad de Sin Fronteras estas agentes de cambio que buscan mejorar sus condiciones, contribuir para tener un mundo más justo, humano y con apego a los derechos humanos.

Un especial reconocimiento a las profesoras y profesores  del programa de clases de español que han transitado por Sin Fronteras y a quienes se encuentran actualmente a cargo de los grupos, pues son ellos quienes han acompañado a muchas personas en este proceso de aprendizaje e intercambio de conocimientos que enriquece cada día espacios como el de Sin Fronteras.

El aprendizaje y la enseñanza son procesos constantes, en los cuales siempre hay algo nuevo que conocer, descubrir, compartir.

* Gilda Álvarez Mariano es subcoordinadora del área psicosocial de Sin Fronteras (@Sinfronteras_1).