Siete tesis sobre la Inteligencia Artificial en el Sistema Educativo Nacional

Mauricio Torres · 29 de abril de 2023

La Inteligencia Artificial (IA) avanza a un ritmo desbocado. La cuarta revolución industrial está generando preocupaciones sobre problemas como lo que implica la existencia de herramientas como ChatGPT para la educación en un país con frecuentes escándalos de plagio y bajos niveles de aprendizajes fundamentales como México. 

Algunas preocupaciones emulan el pánico moral de cuando se pensaba que las calculadoras digitales nos harían incompetentes en matemáticas. Cincuenta años después podemos afirmar que nuestros niveles de incompetencia no se vieron afectados. De hecho, en estos años las habilidades matemáticas promedio se incrementaron en algunos países. Pese a que en México no tenemos un buen sistema de evaluación de los aprendizajes, por la prueba PISA sabemos que antes de la pandemia estábamos avanzando en matemáticas —aunque muy lentamente.

Es apresurado descartar inquietudes similares con relación a las IA, pero hay siete conversaciones urgentes a tener sobre las oportunidades y las amenazas de las IA para el Sistema Educativo Nacional (SEN):

  1. Las IA no reemplazarán a las y los maestros. La labor que hacen las y los maestros con los estudiantes no puede ser imitada por una IA, ello a pesar de que en la India ya lo están pilotando. El aprendizaje es un proceso inmerso en una relación, lo que implica el establecimiento de un reporte emocional muy detallado entre docentes y alumnos. Las y los expertos coinciden en que las IA aumentarán las capacidades de las y los maestros en vez de reemplazarles.
  2. Las IA no son neutrales ni éticas. Un riesgo importante sobre el uso de Inteligencias Artificiales en las escuelas es asumir que, por estar contenidas en máquinas, estas son neutrales o “ciegas” a los prejuicios. Las IA más avanzadas están diseñadas para aprender bajo supervisión humana. Esto quiere decir que las reglas que utilizan para tomar decisiones son incorporadas a propósito y validadas por personas. Debido a ello, las IA pueden ser racistas, sexistas o clasistas, pues su programación incorpora los prejuicios de sus programadores(as).
  3. Las IA revolucionarán la educación de las personas con discapacidad. Tecnologías de IA como el aprendizaje profundo, las redes neurales y el procesamiento de lenguaje natural han mostrado ser sumamente útiles para asistir la experiencia de aprendizaje de niños, niñas y adolescentes con trastornos comunicativos. Contar con esta tecnología en el SEN podría mitigar la exclusión de estudiantes con trastornos como los síndromes más profundos del espectro autista o los trastornos de la fonación.
  4. Las IA pueden agudizar la desigualdad. Introducir experiencias de aprendizaje aumentado por una IA en un país en el que miles de escuelas aún siguen sin luz, muebles o hasta agua podría llevar la brecha de calidad educativa a un punto sin retorno. Las IA deben ser introducidas en el SEN por el Estado, no por el mercado.
  5. Las IA pueden minimizar el abandono escolar. Una de las dificultades a la hora de impedir el abandono escolar es la detección de las y los estudiantes en riesgo. Como señala la OCDE, la aplicación de soluciones de IA puede llevar la capacidad de detección a un nivel de precisión nunca visto, lo que permitiría generar intervenciones personalizadas desde el SEN para evitar el abandono escolar.
  6. Las IA serán chatarra sin una política de investigación educativa. Como señala la UNESCO, el uso de IA en la educación requiere no solo la adopción de la tecnología, sino de una agenda de investigación y desarrollo para adaptar esta tecnología al contexto y mejorarla de forma continua. Esto requiere una buena inversión pública.
  7. Las IA tienen el potencial de liberar la creatividad de nuestros estudiantes. Estimular la creatividad es una de las dimensiones más importantes del derecho a aprender. Las IA actuales como ChatGPT pueden ser usadas para promover la creatividad de las y los estudiantes mediante el juego y la adquisición de nuevas habilidades. Esto les prepararía para un mundo orientado hacia las industrias creativas y ayudaría a promover su bienestar socioemocional.

La introducción de Inteligencias Artificiales, como todas las revoluciones tecnológicas, despierta recelo y preocupación. Sin embargo, si nos adelantamos a las tendencias, es posible mitigar los riesgos y aprovechar las oportunidades que están ya frente a nosotros(as). En los años por venir, será esencial relanzar el Sistema Educativo Nacional como una plataforma de aprendizajes en la que quepan todos los niños, las niñas y los adolescentes de México. Es complejo, pero no imposible. 

 

Antonio Villalpando Acuña es Investigador en Mexicanos Primero.