Si sólo te quejas, entonces no te quejes

blogeditor · 3 de octubre de 2013

Por: Mariana Gómez Sánchez

La fiebre reformista del presidente Peña Nieto ha provocado sin duda que los ciudadanos se interesen un poco más por los asuntos públicos. Esta situación ha puesto en evidencia que la sociedad civil no esta bien organizada y carece de la información suficiente para participar de manera propositiva en las decisiones públicas. Las redes sociales se han convertido en nuestras principales herramientas de discusión y análisis. Sin embargo, la mayoría de los contenidos que circulan en estos medios carecen de información bien documentada y generalmente, promueve la crítica negativa y poco constructiva.

[contextly_sidebar id=”b5141979fa8daad970a261a2966e858a”]Instrumentos para que la sociedad participe en la toma de decisiones públicas, existen. La Constitución establece tres: las candidaturas independientes, las consultas populares y las iniciativas ciudadanas. Seamos realistas. Primero, no todos tenemos vocación política para ser candidatos a un puesto de elección popular. Segundo, las consultas populares sí funcionan como una herramienta de participación ciudadana pero dependen de la voluntad del gobierno. Y tercero, para presentar una iniciativa ciudadana se necesitan firmas del 0.13% de la lista nominal de electores, es decir, casi 100,000 firmas, lo cual resulta poco viable para un ciudadano común.

¿Qué nos queda?

Queda mucho por hacer, pero lo primero es tener información certera para poder exigir al gobierno que rinda cuentas con base en argumentos reales y no en contenidos y datos que circulan en las redes sociales y que muchas veces no sabemos de dónde salieron. Una de las mejores herramientas que he encontrado y por eso se las comparto es el Sistema Público de Consulta de Auditorías de la Auditoría Superior de la Federación (ASF) que no es más que toda la información de cómo, cuándo y quién usa los recursos públicos, o sea nuestros impuestos. Para ser un poco más clara, la ASF es la institución encargada de vigilar que el gobierno cumpla, es decir, que se utilicen los recursos para lograr los impactos necesarios. Y para esto generan una enorme cantidad de información que hasta hace poco era difícil encontrar. Actualmente ya existe este sistema público de auditorías al cual podemos acudir para corroborar y mejor aún, indagar qué está haciendo el gobierno con nuestro dinero.

Pero esto no es todo. También tenemos un portal de transparencia presupuestaria en donde encontramos, entre otras cosas, una explicación sencilla del Presupuesto de Egresos de la Federación, denominado Presupuesto Ciudadano, así como el Programa para un Gobierno Cercano y Moderno, que es uno de los nuevos programas de este gobierno para construir un gobierno más accesible a la gente.

Además, recientemente el Gobierno de la República creó una página web para dar a conocer todo lo referente a la reconstrucción de estados y municipios afectados por “Ingrid” y “Manuel”. Como en este y otro muchos casos, se han cometido faltas graves por parte del gobierno. Sin embargo, el exceso de desinformación o la mala calidad de los argumentos que normalmente utilizamos para quejarnos de nuestros gobernantes nos ha hecho ir perdiendo credibilidad como ciudadanos.

Cuando oigo la frase “cada sociedad tiene el gobierno que se merece” considero que es un lugar común, pero creo que en este caso expresa muy bien la necesidad de formar una ciudadanía que sepa expresar sus demandas de manera más elocuente. Es decir, si de verdad queremos que nos tomen en serio, tenemos que empezar por tomarnos en serio nuestra participación en la vida pública y pasar del like y el retweet a elaborar argumentos con base en la información que el propio gobierno pone a nuestra disposición, que es la información con la que se toman las decisiones en nuestro país.

Mencioné sólo algunos instrumentos que podemos utilizar para conocer qué hace el gobierno y cuáles son sus resultados, pero realmente me quedé corta. Información hay mucha y en la medida en la que sepamos pedirla, habrá más. Esta es la única herramienta que como sociedad nos hará cada vez menos vulnerables a los abusos del poder.

 

* Directora Ejecutiva de Inteligencia Pública