Si me matan de noche, es el ejército

Redacción Animal Político · 21 de diciembre de 2022

Si me matan durante la noche, es el ejército”.

Presagio de Ignacio Ellacuría, jesuita asesinado en la UCA.

 

El pasado 10 de diciembre, en el contexto del Día Internacional de los Derechos Humanos, la Compañía de Jesús en México proyectó la película “Llegaron de Noche”, que narra en voz de Lucía Cerna, la única testigo, la masacre de seis jesuitas y dos laicas en la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (UCA – El Salvador), perpetrada el 16 de noviembre de 1989 durante el gobierno de Alfredo Cristiani.

En aquel entonces, el gobierno salvadoreño culpó a la guerrilla del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional (FMLN) por la masacre, pero la extrabajadora de la residencia universitaria, Lucía Cerna, pese a las presiones que se ejercieron sobre ella, echó por tierra la versión oficial y,tras una investigación con apoyo internacional se confirmó su afirmación de que el responsable de esos crímenes era el Ejército.

La película fue dirigida por Imanol Uribe y es la cinta más fiel a los hechos, como lo confirmó también el sacerdote jesuita José María Tojeira, quien era entonces Provincial de la Compañía de Jesús en Centroamérica y estaba a tan sólo 40 metros de distancia del lugar donde sucedió la masacre, hace 33 años.

Al comentar la película, Tojeira externó que el caso ha dado muchas vueltas, pero fue clave que la Sala de Constitucional de El Salvador haya declarado la imprescriptibilidad de los crímenes de guerra.

Denunció también que el actual gobierno de Nayib Bukele empezó en 2021 a utilizar el caso contra la Compañía de Jesús y la UCA, instituciones que han sido críticas de esa administración. “Se siguen repitiendo las mismas injusticias que en otras administraciones y se está dañado el sistema democrático del país”, afirmó el sacerdote Tojeira.

En El Salvador el gobierno tiene pleno control de las Fuerzas Armadas y del Poder Judicial, por lo que Tojeira comparó la lamentable militarización creciente de México y su país, advirtiendo que un sistema de seguridad militarizada “nos lleva al deterioro de la democracia, a situaciones de violencia, muerte y represión”.

“Llegaron de Noche”, que se proyectó con el apoyo y la convocatoria de Proyecto Ambulante y del Centro Prodh, obra social de la Compañía de Jesús en México, tendrá más presentaciones el próximo año 2023.

Mártires de la UCA

Julia Elba Ramos, 42 años, colaboradora de la UCA, originaria del cantón Las Flores, departamento de Usulután. Mujer sensata, discreta, intuitiva y alegre, muy sensible a las necesidades de los demás. Murió tratando de proteger a su hija de las balas, con su propio cuerpo.

Celina Mariceth Ramos, 16 años, nacida en la hacienda Las Minas, en Jayaque, departamento de la Libertad. Catequista, estudiante del primer año de bachillerato comercial en el Instituto José Damián Villacorta, en Santa Tecla.

Ignacio Ellacuría, 59 años, filósofo y teólogo, rector. Repensó la UCA desde y para los pueblos explotados y excluidos. Puso todo su empeño para combatir la represión y para conseguir una solución negociada a la guerra.

Segundo Montes, 56 años, sociólogo, fundador del Instituto de Derechos Humanos. Se concentró en las necesidades de las personas refugiadas dentro del país y de emigrantes. Hacía visitas a campos de refugiados en Honduras.

Ignacio Martín-Baró, 44 años, psicólogo social, pionero de la psicología de la liberación, fundador del Instituto de Opinión Pública de la UCA para facilitar que se conociese la verdad y dificultar que ésta quedara oprimida por la injusticia.

Juan Ramón Moreno, 56 años, profesor de teología, maestro de novicios y acompañante de comunidades religiosas. En Nicaragua participó en la campaña de alfabetización.

Amando López, 53 años, profesor de teología, antiguo rector del seminario de San Salvador y de la UCA de Managua. En ambos países defendió a perseguidos por regímenes.

Joaquín López y López, 71 años, el único salvadoreño de nacimiento. Fue el primer secretario de la UCA en 1965. Después fundó Fe y Alegría, institución de escuelas populares para los más pobres.

@Jesuitas_Mexico