Si eres comunista, que me apunten en tu lista

Marco Cancino · 1 de junio de 2011

Si eres comunista, que me apunten en tu lista

Martes 19 de abril, 10:45 am.

 

-No se preocupe joven, ya casi llegamos. ¿Va con algún diputado?

-Sí, de hecho, quedé de verlo en 15 minutos.

-Oiga joven, ¿le puedo pedir un favor?

-Sí, dígame.

-Dígales que se pongan a trabajar, que ya estuvo bueno de nomás cobrar y nada de sacar al país adelante. No es justo, uno aquí todo el día dándole a la chamba y estos, que se atascan con sus grandes salarios y sus privilegios.

-Lo intentaré, no se preocupe.

 

10:55 am. Nos topamos con un retén a las afueras de la Cámara de Diputados.

 

-¿A dónde se dirigen?

-Tengo cita con un legislador.

-Está bien, pásenle, sólo hasta la esquina, de ahí tendrá que caminar a la puerta 2.

 

Al bajarme del taxi me encuentro con una más de las manifestaciones del SME.

 

-¡Fuera Gobierno! ¡Muera Calderón! ¡El pueblo, unido, jamás será vencido!

 

Me acerco a un pequeño grupo de manifestantes y les pregunto:

 

-Disculpen, ¿de qué protestan?

-Mmmm, bueno, este, pues del mal gobierno. De que ya estamos hasta la madre de esta situación, contesta uno de los manifestantes al tiempo que le da una buena mordida a su enorme torta de tamal y le da un sorbo a su atole.

 

-Jajaja, pues la mera verdá, no lo sé. A mi sólo me dijeron que viniera, que iban a pasar lista, si no pus no me iban a pasar mi cuota, contesta otra manifestante llena de sinceridad, pero zapeada por una de sus compañeras ‘de lucha’.

 

-¡No seas babosa!, cómo le dices eso al señor, ¿no ves que nos van a cagotear? No le haga caso a esta mensa, venimos a exigir que se nos haga justicia.

-¿Justicia? ¿justicia de qué?

-Pus de las marranadas del gobierno, de lo que nos hizo el fulano ese, el secretario del trabajo, ¿cómo se llama?

-¿Javier Lozano?

-Sí, ese. Es un manchado. Nomás nos destruyó nuestra fuente de trabajo, pero él vive re bien, ¡ya hasta presidente quiere ser!

-¿También él? ¿Qué no les gusta para presidente?

-Jajajaja, no mameeeeee.

-Pero, ¿por qué no?

-¿Cómo que por qué? ¿No ve lo que nos hizo? Desapareció nuestra fuente de trabajo.

-Pero de qué se quejan, si ya les dieron la toma de nota y ya tienen harta lana para poderse repartir y pagar sus manifestaciones.

-Eso sí, contesta la más bonachona.

 

-¡Otra vez! Que no seas tarada, ¡que no le puedes decir eso al señor! Además no sabemos ni quién carajos es. ¿Qué tal si es del gobierno? Viene de tacuche, seguro es del gobierno o trabaja con los diputados.

-Para nada, yo sólo vengo a platicar con uno de ellos. Yo trabajo en un centro de investigación.

-¿Y de qué va a hablar?

-Pues de la reforma laboral.

-¿Ya ven? Les dije, ¡es infiltrado!

-Tranquilos, tranquilos. Yo sólo estoy esperando que sus compañeros me dejen pasar. Ya son casi las 12:00 y mi cita era para las 11:00. A ver si me recibe todavía el diputado.

 

De pronto, se escuchan gritos y porras y todos corren hacia un Bora dorado detenido a la mitad de la calle rodeado de guaruras.

 

-¡Es Martín! ¡Es Martín! ¡Ese es mi líder, es Martín!

 

Pues era ni más ni menos que Martín Esparza, líder del SME. Todos los manifestantes, corrieron hacia el auto y lo vitoreaban.

 

 

-¡Bien Martín! ¡Bien Martín! ¡Felicidades Martín! ¡Eres un chingón Martín, Martín, Martín!

 

De nuevo le pregunto a otro manifestante, de edad avanzada, esos que ahora les da por llamar en la era de los eufemismos “adultos mayores” y que antes les llamábamos de manera menos pomposa “viejitos”.

 

-¿Qué es lo que quieren?

-Pus que crean los diputados una nueva empresa pa que podamos seguir trabajando.

-¿Usted seguía trabajando?

-No, bueno, yo no, yo ya me jubilé hace 31 años.

-¿Cuántos años tenía cuando se jubiló?

-42, empecé a trabajar a los 17 entregando recibos de luz.

-¿Y cuántos años trabajó, 25?

-Exactamente.

-¿Entonces, ha vivido más tiempo pensionado que lo que estuvo trabajando?

-Pero es mi derecho, ¡me lo gané!

 

De pronto, se escuchó en el radio de un guardia de la Cámara de Diputados:

 

-Pjjjpjjpfff… 1045, 1045, van a habilitar la puerta 6 para peatones… pfffgggf… 1045.

-Le copio.

-¿Podré entrar por la puerta 4?

-Si joven, sólo que chínguele, antes de que estos del SME se enteren que está abierta esa puerta y la cierren también.

 

Me echo a correr, rodeo el Palacio de Justicia que está a un costado de la Cámara de Diputados, paso retenes de manifestantes, luego de granaderos, llego a la puerta 4 y por fin, adentro. Hora de entrada, 13:18 y el diputado ya se había ido.

 

Inmediatamente me acordé que efectivamente, lo que Martín Esparza y sus seguidores buscan es que la Cámara de Diputados se invente por decreto una nueva empresa para que le de trabajo a sus agremiados, quienes se rehusaron a aceptar la liquidación y emplearse en la Comisión Federal de Electricidad. Ya no pelean la toma de nota que les daría acceso a cientos de millones de pesos, financiar y que eventualmente le podrían permitir cambiar su Jaguar verde por otro último modelo, sino pretende seguir viviendo del presupuesto, ese que le ha permitido ascender social y políticamente, a costa de nuestros impuestos.

 

Bien dicen en CIDAC que el problema es que los sindicatos en vez de promover la productividad de las empresas, la frenan. En vez de servir a los trabajadores, se sirven de ellos. En vez de constituir una forma de asociación que busque beneficiar a los trabajadores a través del incremento de sus ingresos derivados de su trabajo en las empresas o en las instituciones públicas, ascienden en el escalafón social por cuestiones políticas, por grilla pues.

 

¿Cuándo podrá producir un trabajador mexicano lo que un irlandés? Tan lejos de la reforma y tan cerca de los sindicatos y sus marchas.

Aquí les dejo este video…una reflexión sobre el tema.