Redacción Animal Político · 22 de enero de 2023
En 1952, la británica Marie Seton (1910-1985) publica la primera edición de Sergei M, Eisenstein: una biografía (FCE, 1986). En 1978 corrige esa versión que se traduce al español y la edita el FCE.
Ella, actriz y crítica de arte, teatro y cine, mantuvo una interna relación con el director ruso Sergei Eisenstein (Riga, 1898-Moscú,1948).
La fuente fundamental de esta biografía es el mismo cineasta. Es un texto que 60 años después sigue siendo un referente fundamental, para conocer y entender a Eisenstein.
Seton, que a invitación del primer ministro Nerhu participó en el movimiento cinematográfico de la India en las décadas de 1960 y 1970, elaboró también las biografías de Paul Robeson, Jawaharlal Nehru y Sayajit Ray.
La biografía sobre el director ruso contempla la totalidad de su vida y obra. Es una reconstrucción profunda y cuidadosa de esta figura fundamental en la historia del cine.
Los años de su infancia en Riga, ahora capital de Letonia, hijo de la familia formada por Mijaíl Eisenstein (1867-1920) reconocido arquitecto ruso, de origen judío alamán con raíces suecas, y Yulia Ivánovna Koniétskaia, de origen ruso hija de un rico comerciante.
En 1905, Serguéi con su madre se va a vivir a San Petersburgo. Ocasionalmente ve a su padre que sigue en Riga. En 1910 la familia se vuelve a reunir, pero poco después sus padres se separan.
La madre abandona la familia y se va a vivir a Francia. Serguéi, que tiene 10 años, queda a cargo de su padre. Decide seguir la carrera de arquitectura y se inscribe en el Instituto de Ingeniería Civil de Petrogrado.
Interrumpe sus estudios, para alistarse en las milicias populares en apoyo a la Revolución bolchevique, lo que provoca la ruptura con su padre. En 1918, Serguéi se incorpora al Ejército Rojo. Su padre abandona Rusia, para irse a Alemania.
En 1920 entra en contacto con el teatro a través del ejército. Trabaja como responsable de decorados y como director e intérprete de pequeños espectáculos para la tropa. Esta experiencia lo lleva a estudiar dirección teatral.
Aquí desarrolla su concepción del arte dramático basado en la yuxtaposición de imágenes de fuerte contenido emocional siguiendo las enseñanzas de Vsévolod Meyerhold, con el que trabaja como diseñador. Deja el campo del teatro.
En 1923, Eisenstein tiene su primer contacto con el cine a partir del rodaje de un pequeño cortometraje, para la obra teatral El sabio. Y en ese mismo año empieza a escribir artículos y ensayos de carácter teórico sobre el cine en la revista LEF.
A partir de esta experiencia asume como suyo el cine y su primer largometraje es La huelga (1924). En esta obra pudo poner en práctica sus teorías, aunque él mismo consideró que había fracasado a la hora de hacer fluir las emociones de los espectadores. Las autoridades confiscaron la copia de esta película.
La siguiente película, El acorazado Potemkin (1925), es la que desde muy pronto lo consagra como un gran director en su país y a nivel mundial. Luego filma Octubre (1928) y La línea general (1929). Esta última sobre la reforma agraria en la Unión Soviética.
Eisenstein en 1930 viaja a Europa, hablaba ruso, alemán, inglés y francés, para investigar sobre el sonido en el cine, campo que no se había desarrollado en la Unión Soviética. Lo contacta un directivo de los estudios Paramount Pictures, para que empiece a filmar en Hollywood.
En Nueva York es recibido como un genio y da conferencias en las Universidades de Columbia y Harvard. Al entrar en los Estados Unidos, como venía de la Unión Soviética, tuvo que jurar respetar su Constitución. Su primer guion para la Paramount, Sutter’s Gold, fue rechazado, entre otras razones por el panfleto Eisenstein, el mensajero del infierno en Hollywood, que lo acusaba de todas las barbaridades cometidas por los bolcheviques.
Paramount, le encarga otro guion, que es An American Tragedy adaptación de una obra sobre la justicia estadounidense. A la productora le parece muy bueno. El problema es que el Comité Fish, antecesor del Comité de Actividades Antiamericanas, que en California actuaba contra las actividades de los comunistas impide la filmación. Ante estas dificultades la empresa rompe el contrato.
Entre 1930 y 1932, Eisenstein visitó México, y nada más al llegar es encarcelado con sus dos ayudantes de dirección, pero gracias a la intervención de un amigo español el panorama cambió de manera radical, para convertirlo en huésped de honor.
Es cuando filma ¡Qué viva México! de la que roda 60,000 metros. El escritor Upton Sincalir, el productor de la película, suspende el rodaje y dice al director ruso que regrese a Moscú y que le enviará copia de la película ya editada. Esto nunca ocurre. En 1933 se estrena con el título de Thunder over México (Trueno sobre México). En 1939 se estrena otra versión con el título de Time in the Sun. En la edición de ésta interviene Seton y se considera la más cercana a la idea de Eisenstein.
Después de su mala experiencia en Estados Unidos y México, el director regresa a la Unión Soviética, pero estos viajes lo convierten en un “artista” sospechoso para Stalin y el régimen. En adelante siempre estará bajo vigilancia de las autoridades. Las siguientes dos películas que filma en su país son censuradas por razones políticas. Se refugia, entonces, en la enseñanza y en la elaboración de su teoría sobre el empleo del color y del sonido, que sin embargo ya no tendrá ocasión de llevar a la práctica.
En 1938, filma Alejandro Nevski héroe nacional ruso del siglo XIII. Por la obra se le concede el Premio Stalin. En ella hace gala de su maestría para el montaje. Y muestra una serie de aciertos técnicos entre ellos aplicar el método de contrapunto que plantea en el Manifiesto del sonido, que en 1928 escribió junto con Pudovkin y Grigori Aleksándrov. Durante el rodaje, un supervisor oficial vigila a Eisenstein.
A lo largo de los años cuarenta filma la trilogía sobre Iván el terrible (1943-1945). Trata del drama del zar, que vive la contradicción de un ortodoxo fiel a la Iglesia y el político que ve por los intereses del Estado. Una vez más recibe el Premio Stalin por la primera parte, pero las autoridades prohíben la exhibición de la segunda y que se termine la tercera que sería en color.
En 1948, Eisenstein sufre un infarto fulminante y muere a los 50 años de edad en Moscú. Tenía como creador todavía muchos años por delante. Solo cuatro años después de su partida Seton escribe su biografía donde narra, entre otras muchas cosas muy personales del cineasta, lo que le provocaba la desconfianza de las autoridades. Estaba interesado en el arte y sus posibilidades y no en la política. No entendía y sufría la censura. Para él en la nueva sociedad el Estado sería aliado de los artistas y los liberaría de ataduras burocráticas, para darles absoluta libertad de creación. No fue así.
Seton, que escribe Las imágenes de Eisenstein y el arte mexicano, publicada en Londres en 1953, al estructurar la biografía, ofrece una panorámica amplia de los aportes del director ruso a la técnica del cine. Hay un desarrollo sobre la teoría del montaje que aplica en sus películas y del cual habla en libros y artículos. Este planteaba que la “colisión” de tomas podría usarse para generar emociones de la audiencia.
Eisenstein fue también maestro de cine en la universidad. Ahí además de la teoría, que siempre estaba en elaboración, enseñó técnicas relacionadas con la dirección, la fotografía y la edición. Con su método y didáctica se proponía fomentar el desarrollo de la individualidad, la expresividad y la creatividad de sus alumnos.
La biografía de Seton, que penetra en la intimidad del director, ofrece una mirada de sus relaciones afectivas, un capítulo peculiar en la vida de este. La obra de la británica es fascinante. A la par de la vida de Eisenstein nos adentramos en la construcción del socialismo ruso de Stalin y su visión del arte. Somos testigos de la censura y persecución de los intelectuales y artistas.

Sergei M, Eisenstein: Una biografía
Marie Seton
Fondo de Cultura Económica (FCE)
México, 1986
pp. 533