Manuel J. Molano · 20 de abril de 2012
Juan Pardinas ve en la contienda electoral un inequívoco signo de modernidad. El que no sepamos a ciencia cierta quién va a ganar la elección– es decir, a pesar de las encuestas, los mercados predictivos, y todo de lo que se habla – demuestra que somos un país democrático y ello es signo de que ya alcanzamos un estado de madurez política mejor que el que teníamos hace 20, 30, 40 años.
Esta semana tuve la oportunidad de estar en eventos con los tres candidatos principales a la Presidencia de la República. En el marco del Foro Económico Mundial, pude escuchar las palabras de @JosefinaVM y @EPN. Hoy en la mañana estuvo @lopezobrador_ en el Hotel Nikko a invitación del Consejo Coordinador Empresarial. Antes del inicio de la campaña oí hablar a @g_quadri – entonces quizás soy uno de los pocos mexicanos que ya tuvo experiencia de primera mano con los cuatro candidatos en foros “en corto”.
Chin. Lo malo es que a pesar de haberlos escuchado en corto, quizás estoy igual que el cuate que nada más vio los spots. (Confieso que a mi los spots de @EPN solo en plazas, muelles y lugares hermosos también me erizan, como a otros analistas). @EPN es mejor en persona que en estos spots vacíos. Cada vez tiene mejor estudiado su rollo. Claro, como buen político mexicano sigue siendo críptico a la hora de las respuestas. Alguien le preguntó sobre el campo mexicano y salió con el lugar común de que no hay una política para el campo mexicano. Entiendo la imposibilidad de decir en un foro público que la política para el campo que tenemos es pinche y no solo eso – que ha envejecido mal. Ni media mención a reformar la propiedad de la tierra, ordenar jurídicamente, detener la dependencia de los subsidios – liberalismo de a de veras que su papá Salinas suscribiría en un suspiro. Sin embargo, contestó razonablemente a todas las preguntas de Sarmiento. Lo vi un poquito despeinado (una innovación) y también lo vi bronceado (ya le hacía falta una asoleada con baño de pueblo y de billonario ahí en el WEF).
La innovación de @EPN desde la campaña para gobernador fue firmar las promesas ante notario. Eso lo diferenció de otros políticos mexicanos – y otros empezaron a imitarle en esto. El cuasi-senador Gil Zuarth podrá llorar todo lo que quiera respecto a cuantas banquetas despostilladas que se te ocurra que encontró en el EdoMex– pero Peña cumplió lo que firmó. La pregunta de si lo que hizo fue suficiente o si los bienes públicos que dejó en el Estado de México fueron suficientes es una de segundo orden. El cuate fue al WEF a vender que es un hacedor de cosas – y eso vendió bien. Mejoró enormemente desde que lo vi en el WEF de Cartagena (creo que en 2010) y que quiso echarse un rollo filosófico sobre la democracia que lo hizo ver como profesor de sociología en prepa fresa. Sus ademanes, respuestas, entonación, voz, profundidad, cada vez están más estudiadas. Sin duda su coordinador de campaña @LVidegaray ha hecho un buen trabajo – a pesar de su arrogancia, es uno de los mejores economistas de México, y se está posicionando como un gran estratega electoral.
@JosefinaVM en el WEF me pareció muy linda. Me hubiera gustado que fuera mi tía, o mi profesora de yoga o de budismo. Tristemente, está en una capa de abstracción mucho más cercana a la estratósfera que al suelo. Sus respuestas son correctas pero vagas. Hablar, por ejemplo, de transparencia y rendición de cuentas en generalidades es una estrategia parecida a la de @lopezobrador_ hablando de la honestidad, y también da resultados parecidos en las encuestas. Debería distanciarse de este tipo de discurso.
Yo creo que sí hay un problema de incentivos adentro de la campaña de @JosefinaVM. Si Gil Zuarth está en los primeros lugares de la lista plurinominal, pues eso te revela varias cosas: (a) que no tiene fe en que @JosefinaVM gane; (b) que @JosefinaVM no tiene el power para pedirle que se baje de la lista plurinominal y se la juegue completita con ella; (c) que a @JosefinaVM no se le ha ocurrido que hay un problema de incentivos derivado de que el futuro de Gil Zuarth no dependa del resultado de la campaña; que aunque se bajara de la lista plurinominal, la escasez de cuadros en el PAN es tal, que lo que sea y como sea está bien; (e) todas las anteriores.
Y bueno, ya empezamos con los dislates. No lo hizo en el WEF – pero ya gente cercana a ella está diciendo que ella inventó el programa Oportunidades. Me cae que eso es ponerte de pechito para que un tiburón blanco como @LVidegaray te pegue un buen mordisco.
¿Qué les puedo decir de @lopezobrador_ hoy en la mañana? Pues que el señor no tiene la más mínima noción de la complejidad de la estructura económica de un país como México. Hay algunos puntos de razón en su discurso – por ejemplo su observación respecto al crecimiento denodado del gasto corriente del Estado en los últimos 10 años – pero su visión en el tema Pemex y la gasolina es anacrónica, inocente, triste e irrealista. El cuate cree que subsidiar las gasolinas y combustibles va a hacer competitivo a México. Su visión sobre la honestidad es igualmente naïve: dice que la corrupción es lo que está matando a México, pero no dice cómo va a erradicarla. La secretaría de la honestidad con la que salió hace unos meses es la mamarrachada más grande que he oído sobre el tema. Mucho peor: abusa de la inteligencia de los demás diciendo que él y sus cuates sí son honestos – aunque en el PRD hay gente valiosa y honesta, y algunos de ellos incluso son amlistas, como Mario Delgado – a mi no se me olvidan Bejarano, Imaz, las ligas; no puedo quitarme de la mente el crecimiento de giros negros, narcotienditas, taxis piratas bajo la égida amlista en el gobierno; no me puedo olvidar del Paseo de la Reforma ocupado por un improbable fraude.
Le presumió a los empresarios que él viaja en avión comercial – refrito de una discusión animada por el periódico Reforma. No me impresiona. ¿Por qué? Bueno, porque el domingo viajé al WEF de Puerto Vallarta con un billonario mexicano en aerolínea de bajo costo. Porque son muy pocos mexicanos los que se suben a un avión. El problema no es el método del viaje, don @lopezobrador_ : es la cantidad estúpida de dinero que le estamos metiendo a las campañas. Si estos son los cuatro mexicanos que concentran más recursos públicos, deberían tener con ellos un auditor federal 24/7. Deberíamos prohibirles el uso de efectivo. Deberíamos darles un presupuesto pormenorizado de cuánto pueden gastar por ítem. El dueño de una tlapalería puede fiscalizar a sus vendedores. ¿Por qué nuestra nación no puede fiscalizar a cuatro personas? Porque quienes hacen las reglas de fiscalización son beneficiarios del barril del puerco de donde salen recursos para todos.
Me queda @g_quadri – y hoy Sergio Sarmiento escribe sobre él en Reforma que tiene respuestas inteligentes en muchos temas. Ya había yo escrito sobre esto – mi colega Alejandro Hope piensa que su propuesta de seguridad es ramplona. Tristemente yo no puedo votar por él – no sé usted – porque eso es equivalente a votar por la maestra. Vaya, si tuviéramos en la boleta a Luis Echeverría, José López Portillo, Maximino Ávila Camacho y la maestra, no estoy seguro de votar por la maestra.
Conste: no soy priísta. Nunca lo he sido, y no lo seré. Subsisten en @EPN y su campaña las contradicciones de un PRI que quiere aglutinarlo todo aunque sean contradicciones. Ese defecto está presente en otros partidos: a la fecha no sé si Marcelo Ebrard es pro-bici, pro-metrobús o pro-segundos pisos. @EPN piensa que hay 56 millones de pobres pero que también somos un país de clase media. Es un cuate que hizo mucho como gobernador, en un estado en donde era insuficiente cualquier cosa que se hiciera – ¿entonces qué tan bueno fue realmente?. No sabemos si es demócrata o es autoritario. No sabemos qué ha leído, si es que ha leído. Se deja asesorar por gente inteligente – y quizás ahí está su éxito. Ojalá sea un buen presidente.
¿Usted ya sabe por quién va a votar para el congreso? Creo que esa es una pregunta mucho más relevante que la campaña presidencial. Estúdielo bien: ahí es donde ha estado el power de a de veras en los últimos 18 años. Por más que @EPN gobierne con un congreso en mayoría, hay que pensar qué tipo de coalición necesita, por ejemplo, para una reforma constitucional. ¿Con quién quieres que pacte? ¿Con el PRD o con el PAN? Por cierto, ojalá el partido dizque verde desaparezca. Sería de lo poco bueno que saldría de esta elección. Blogoff