blogeditor · 1 de junio de 2022
Yesenia Rojo es esposa de un policía retirado con más de 26 años de servicio en Culiacán, Sinaloa; es madre de dos hijos de 16 y 11 años, respectivamente, y hace un par de años decidió iniciar una lucha difícil de ganar: defender a los policías. Ella conoce de primera mano las cosas que tienen que vivir los policías todos los días, tanto al interior de la corporación, con jefes y mandos, como en las calles, con delincuentes y ciudadanía. El retiro de su esposo le hizo ver la corrupción e injusticia que muchas veces los elementos policiales tienen que enfrentar en su proceso de retiro, después de muchos años de servicio arriesgando su vida. Lo mismo sucede con las viudas de policías que cayeron en cumplimiento de su deber.
“Los policías son maltratados y humillados por sus jefes, y también por la sociedad. Las viudas también son humilladas. Estamos hablando de una verdadera crisis”, asegura Yesenia, quien ha liderado un movimiento en Culiacán en favor de policías retirados y de viudas de policías, que incluso hoy en día ha alcanzado visibilidad a nivel nacional, tras ganar una primera batalla con el juicio político impulsado en contra del alcalde por el incumplimiento en el pago homologado de pensiones.
Cuando el esposo de Yesenia inició sus trámites de retiro, se percataron que el Ayuntamiento solo otorgaba a los policías una prima por antigüedad, y no un seguro de retiro o jubilación. Además, de esa “prima” otorgada, les retenían un porcentaje. “De lo que le correspondía [a su esposo] le pidieron dejar el 30% en el Ayuntamiento, argumentando que “no tienen recursos”. Esta es una estrategia que gestión tras gestión se ha realizado, y ha afectado el retiro de muchos policías. Es una gran corrupción que existe en el Ayuntamiento, en donde se ensañan con los policías porque no hay nadie que los defienda”, afirmó.
Las demandas de Yesenia y de otros colectivos en defensa de los derechos de los policías en el país tienen el propósito de dignificar la profesión, no solo en Culiacán, sino en todo el país. Al respecto, Causa en Común presentó un documento que recoge varias investigaciones realizadas por la organización desde hace varios años para el fortalecimiento de las policías en México, señalando las condiciones de abandono institucional en que trabajan y afirmando que solo a partir del fortalecimiento de sus capacidades técnicas, operativas e institucionales, el país podrá revertir paulatinamente las graves condiciones de inseguridad y de violencia que hoy afectan a la población.
“Hay policías trabajando en la calle hasta 24 o 48 horas sin descansar, y cuando se enferman nadie está para apoyarlos. Los policías motorizados del centro traen en ocasiones armas que ni siquiera funcionan. La delincuencia supera a los policías en número y en armamento. A veces pareciera que es ridículo pedir una patrulla con aire acondicionado, pero viviendo los calores que se viven en Culiacán, eso les desgasta mucho física y emocionalmente. En muchas ocasiones los mandos los obligan a tener “dos patrones”, ellos y los delincuentes. No hay capacitación, no hay apoyo psicológico por el ambiente tan violento que viven, y ni siquiera a nivel económico se les retribuye. El presidente municipal les prometió que si se quedaban un año más trabajando, les daría un nuevo grado, lo que significaba un mejor ingreso, pero no cumplió su palabra”.
De acuerdo con Yesenia “los policías libran una lucha diaria sobre las patrullas, debido a la enorme inseguridad que hay. Ellos son blancos de la delincuencia porque están completamente desprotegidos. Quienes llegan a jubilarse, lo hacen en condición de enfermedad y sin dinero, porque en la mayoría de los casos se tienen que pelear con el Ayuntamiento por su pensión”, aseguró tras vivir estos últimos años de su vida con un policía.
Y es que de acuerdo al análisis de los datos sobre denuncias y víctimas reportadas por el Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública elaborado por Causa en Común, en el trienio de diciembre de 2018 a diciembre de 2021, Sinaloa tuvo una variación porcentual al alza en varios delitos de alto impacto, como secuestro y extorsión. Asimismo, en el mismo análisis pero del primer cuatrimestre de 2022 respecto al mismo periodo del año anterior, la entidad tuvo una variación de 150 por ciento al alza en víctimas de trata de personas registradas, y Culiacán se colocó como el cuarto municipio con más casos de robos de vehículo con violencia.
A ello hay que sumar los lamentables casos de policías asesinados. De 2018 a 2022 han sido asesinados 39 policías en Sinaloa, 23 de ellos en Culiacán. “A nadie le importa que se asesinen policías. A las viudas no les pagan de manera inmediata las pensiones a las que tienen derecho, ya que muchas veces la familia depende únicamente del ingreso del policía caído”, afirma Yesenia.
A pesar de todos los inconvenientes, Yesenia cuenta que su esposo portaba con gran orgullo su uniforme, y tenía la ilusión de llegar a su jubilación. Ser policía, asegura, es salir de la casa por las mañanas sin saber si vas a regresar, “es un reto diario, es estar en la boca del lobo”. Afortunadamente, Yesenia cree que “se están despertando muchas conciencias”. Se han hecho muchas manifestaciones para defender sus derechos, y solo pide a las autoridades que “volteen a ver las necesidades de los policías, que les den una vida y un trabajo digno. Esa es la única forma de contrarrestar la inseguridad”.
* Genaro Ahumada García (@AhumadaGenaro) es licenciado en Ciencias de la Comunicación por la UNAM y maestrante en Comunicación Política por la Universidad Austral de Argentina. Se ha desempeñado en el servicio público en áreas relacionadas a la protección de los derechos humanos. A lo largo de su trayectoria ha sido consultor, asesor, investigador y redactor de discursos políticos.