Redacción Animal Político · 24 de junio de 2024
El bienestar de la niñez y la adolescencia fue un tema clave en varias campañas durante el proceso electoral recién concluido. De manera acertada, diversas fuerzas políticas consideraron que es importante garantizar el cuidado infantil de menores de 5 años, asegurar la inclusión y mejorar la calidad de la educación pública, facilitar el acceso a la salud, al agua y a una alimentación adecuada, así como promover la protección de niñas y niños contra todas las formas de violencia y abuso.
Pasadas las elecciones, la virtual presidenta electa, Claudia Sheinbaum, las legisladoras y los legisladores electos cuentan con la gran oportunidad, durante el siguiente sexenio, de convertir en realidad dichos planteamientos para cada niña, niño y adolescente en el país.
En México viven aproximadamente 38 millones de niñas, niños y adolescentes de 0 a 17 años de edad, de los cuales 24 millones cursan la educación básica. Según CONEVAL, en los últimos años su bienestar mejoró, ya que la pobreza infantil pasó de 52.6% en 2020 a 45.8% en 2022. Sin embargo, la atención a la pobreza infantil extrema es un reto pendiente en el país que requiere de un apalancamiento para impulsar su disminución.
Por otra parte, si bien el gasto social en el país aumentó considerablemente al pasar de 51.5% en 2016 a 52.7% en 2023, la parte asignada a la niñez y adolescencia cayó 9 puntos porcentuales en los últimos años, de 27% en 2016 a 18% en 2023.
El próximo sexenio, México tiene la oportunidad histórica para revertir ambas tendencias: el estancamiento en la pobreza infantil extrema y la menor prioridad presupuestaria del gasto social en niñez y adolescencia.
Desde UNICEF reiteramos que es posible erradicar la pobreza infantil extrema en México hacia el 2030, mejorando significativamente la vida de todas las niñas, niños y adolescentes en el país. Para ello se requiere que la nueva administración, en conjunto con otros actores estatales, de la iniciativa privada y la ciudadanía, promuevan decididamente un aumento importante de la inversión pública destinada a esta población en los sectores prioritarios que aseguren su bienestar y desarrollo.
Esto es posible y ya lo hemos comprobado, un ejemplo de ello es que Claudia Sheinbaum, en su calidad como Jefa de Gobierno de la Ciudad de México, impulsó “Mi Beca para Empezar” alcanzando a más de 1.2 millones de niñas y niños. El anuncio de que ese compromiso se materialice a escala nacional es muy prometedor.
Este es el momento de sembrar un México más seguro, con una economía más robusta, una población más sana y mejor educada; esto solo es posible construirlo si priorizamos a la niñez y adolescencia AHORA.
*Fernando Carrera Castro (@FernandoUNICEF) es representante de UNICEF en México.