Seguridad ciudadana sin secuestros

blogeditor · 14 de diciembre de 2021

Seguridad ciudadana sin secuestros

La plenitud ciudadana no existe sin la profundización de los avances en seguridad, así sean heterogéneos, y si las violencias persisten. Enfrentarlas es una labor integral y gradual que demanda inteligencia y coordinación de las autoridades, y participación de la ciudadanía a través de la denuncia formal, el detonante que activa el proceso de seguridad —vinculada a la investigación y operación policiales además de la prevención—  y procuración de justicia.

La aspiración de la ciudadanía es consolidar espacios con cero delitos y alcanzarlos no puede colocarse sino en el horizonte cercano de los objetivos de la política pública de seguridad en lo regional y lo nacional. La integridad de las personas implica la completa erradicación de los incidentes vinculados a ese delito así como de la violación, el feminicidio, los secuestros o la trata de personas.

A nivel nacional, el secuestro presenta una tendencia a la baja, revela un análisis del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México basado en datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública (SESNSP) y de los reportes que llegan al organismo a través de la Línea de Seguridad y Chat de Confianza.

Desde el periodo enero-octubre de 2013, año en que las denuncias alcanzaron su punto más alto con mil 417, al mismo lapso de este año han disminuido 63 %. Y en 2021, los estados con menor tasa de secuestros por cada 100 mil habitantes son Durango, Yucatán, Coahuila, Campeche y Chiapas.

En contraste, los que registran la mayor tasa son Morelos, Colima, Hidalgo, Tlaxcala y Quintana Roo.

El mapa del secuestro en México refleja que la concentración del delito dejó de estar en las ciudades más pobladas, como ocurría hace tres años. Ahora se ha dispersado hacia el centro y sur.

Enfrentar este tipo de delitos requiere, en primer lugar, decisión, confianza y fortaleza de los familiares de las víctimas para presentar la denuncia. Desatar y manipular el temor es la herramienta de los secuestradores para impedir que se active el aparato de seguridad y justicia.

Conocer de la ejecución de un delito es central para la investigación, persecución y sanción, pero también para definir estrategias de prevención que permitan, como ha ocurrido en algunas entidades que registran reducciones significativas en la incidencia de secuestro, diseñar esquemas de prevención y/o enfocar el trabajo a la detención de objetivos prioritarios.

De los cinco estados más poblados, Jalisco es el único que presenta un aumento (de 13%) en el número de denuncias este año en el periodo enero-octubre, en comparación con el mismo de 2019. En amplio contraste, Veracruz disminuyó en 83%, la Ciudad de México en 77%, Puebla 75% y Estado de México 36%.

Históricamente, la capital nacional había sido considerada, negativamente, un punto de referencia para el secuestro en el país, donde incluso llegaron a operar —a finales de la década de los 90 y hasta hace unos 10 años— grandes bandas o células que persistieron luego de la captura de los líderes.

Ahora, la CDMX registra una nueva fisonomía. La denuncia oportuna y el trabajo coordinado entre la Secretaría de Seguridad Ciudadana, bajo el mando de Omar García Harfuch, y la Fiscalía General de Justicia, a cargo de Ernestina Godoy Ramos, permitió pasar de 242 denuncias en 2018 a —el punto más alto de los últimos 7 años— a 38 este 2021.

Entre las iniciativas que han ayudado a generar confianza en la ciudadanía está la difusión de información sobre los organismos que apoyan en la apertura de carpetas de investigación; ofrecer asesoría legal y psicológica gratuita en instancias como el Consejo Ciudadano; impartir programas de concienciación a jóvenes que pueden ser captados por grupos delictivos, y promover campañas de prevención.

De acuerdo con los reportes que recibe el Consejo Ciudadano, el 56% de quienes buscan apoyo ante secuestros son hombres, y el 50% tienen entre 26 y 40 años de edad.

Conocimiento para la atención oportuna de las causas que originan un delito es clave en el proceso de construcción de entornos seguros, en el que debemos de participar todas y todos, para tener una ciudadanía en plenitud.

* Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.