Redacción Animal Político · 3 de junio de 2025
La Encuesta Nacional de Salud y Nutrición (ENSANUT), elaborada por el Instituto Nacional de Salud Pública, reporta que la mitad de la población en México atiende sus necesidades de salud a través de servicios privados. Esto se incrementa entre las personas sin acceso a seguridad social, donde 6 de cada 10 recurre a ellos para recibir atención médica.
Una proporción importante de esta atención corresponde al primer nivel, donde se ofrecen consultas generales para tratar síntomas frecuentes como infecciones respiratorias, trastornos gastrointestinales y otros malestares comunes. Estos servicios suelen prestarse en consultorios privados y en los ubicados junto a farmacias, que se han consolidado como espacios ambulatorios. Según el Sexto Informe de Gobierno de la administración anterior, entre 2018 y 2024 el número de consultas generales ofrecidas en servicios privados se mantuvo constante, con un promedio de cinco millones anuales.
Sin embargo, el crecimiento del sector privado no se ha limitado al primer nivel de atención. Entre 2018 y 2024, las intervenciones quirúrgicas realizadas en establecimientos particulares aumentaron 33 % y las consultas de especialidad, 21 %. También se registró una expansión en la infraestructura: para diciembre de 2024, había 2,944 unidades privadas de atención médica en el país, 81 más que en 2018. En ese mismo periodo, los consultorios privados crecieron 18 %, los laboratorios de análisis clínicos 13 % y las áreas de urgencias 10 %. A la par, la contratación de personal médico y de enfermería en este sector aumentó 12 %, lo que ha contribuido a fortalecer su capacidad de atención frente a la creciente demanda.
La lógica se entiende fácilmente: existe una demanda continua de servicios, principalmente, por parte de la población sin afiliación a instituciones de seguridad social. La oferta privada ha crecido en respuesta a esta demanda, particularmente en zonas urbanas donde se ha consolidado una red de servicios médicos con accesibilidad inmediata y horarios amplios.
La atención en el sector privado suele implicar un gasto directo para los usuarios (aumentó 31 % entre 2018 y 2024). Esto representa una carga económica que no necesariamente está cubierta por mecanismos de aseguramiento o protección financiera. A pesar de ello, una proporción considerable de la población continúa optando por estos servicios para resolver necesidades de salud, especialmente cuando se trata de padecimientos comunes o de atención ambulatoria, pero con una expansión sostenida en niveles de mayor complejidad.
En suma, los datos disponibles reflejan una participación creciente del sector privado en la atención médica en México, tanto en términos de infraestructura como de personal y volumen de consultas. Esta tendencia es especialmente relevante entre la población sin seguridad social, para quienes representa una vía recurrente de acceso. El seguimiento y análisis de esta evolución serán fundamentales para el diseño de políticas públicas que garanticen un acceso efectivo, equitativo y sostenible a los servicios de salud.