blogeditor · 10 de noviembre de 2022
En este texto haré el esfuerzo de vislumbrar para cada lector, esperando también llamar la atención del sector empresarial, la complicada travesía que las personas extranjeras lidian al momento de tomar la decisión de permanecer en un país donde las condiciones para una integración se agravan al momento de no contar con condiciones dignas de vida, las cuales generalmente dependen de las opciones para su regularización migratoria y del acompañamiento para un acceso informado a sus derechos humanos.
Me centraré en el derecho al trabajo digno para personas migrantes o con protección internacional en México, debido a que es uno de los objetivos pilares cuando se trabajan temas de integración. Se busca generar mejores condiciones en cuanto a políticas públicas laborales más incluyentes, así como la sensibilización del tema migratorio para el sector empresarial, ya que esto permite que las oportunidades de inserción se acrecienten.
Desde el contexto de la pandemia por el virus SARS-CoV-2, el tema del derecho a oportunidades de empleo dignas para personas extranjeras que quedaron desempleadas por el cierre de actividades económicas o por la falta de herramientas virtuales para su postulación o trabajo en su lugar de alojamiento, se ha ido priorizando por Sin Fronteras junto con otras organizaciones dedicadas a la defensa y promoción de los derechos humanos en el tema migratorio, tanto en Ciudad de México como en los demás estados. Esto se debe a que la migración permea a un nivel macro en México, al ser un país tanto de tránsito como de destino, por ello, el acercamiento con el sector empresarial ha sido fundamental para que éste cuente con una mayor sensibilización y se convierta en aliado en una misión que implica comprender que las oportunidades laborales no corresponden a un acto de buena voluntad, sino a propiciar y extender las competencias laborales a personas extranjeras como parte de un derecho humano fundamental.
En la búsqueda de cómo propiciar el acceso a empleos dignos en la Ciudad de México, desde las áreas de Acompañamientos Psicosocial de Sin Fronteras se han ido tejiendo redes solidarias con actores empresariales dispuestos a sumarse en la contratación de personas extranjeras, explorando alternativas o estrategias cuando los procesos de contratación para un ámbito tanto formal como informal tienen características excluyentes, ya sea por desconocimiento de los distintos documentos migratorios que permiten realizar actividades laborales en el país, o porque existe una estigmatización a toda aquella persona no nacional.
Si una persona migrante o con protección internacional pudiera contar con todos los requisitos que implica poder competir por alguna vacante de empleo en México, entonces sin duda se estaría hablando de una utopía, ya que la realidad es que aún existe un camino complicado para que emerjan oportunidades de inclusión laboral que contrarresten, por ejemplo, la barrera del idioma, el desconocimiento de los documentos migratorios conforme a la ley de migración mexicana más reciente o la desventaja al enfrentar pruebas psicométricas, que para muchas personas extranjeras son procesos totalmente desconocidos en su experiencia en la búsqueda de empleo.
Otro factor relevante que obstaculiza la inserción laboral es el proceso de tramitar documentos, que puede ser igual de difícil que encontrar una opción laboral. Por ejemplo, en lo que va del año 2022, obtener un RFC (Registro Federal de Contribuyentes) pasó de ser un trámite sencillo de manera electrónica, a requerir cita presencial que puede tardar un mes aproximadamente, tiempo en que las personas extranjeras continúan en situaciones vulnerables por desempleo. Además, esta clave alfanumérica en ocasiones es de su total desconocimiento, por lo que es esencial un acompañamiento correcto para que poco a poco adquieran los conocimientos y herramientas necesarias, que les permitan asimilar que la búsqueda de empleo en México es una larga travesía de experiencias burocráticas.
Por otra parte, una persona extranjera con carencias humanitarias que esté desempleada es vulnerables a ser víctima de delitos como la trata y explotación laboral, de ahí la importancia de propiciar las oportunidades seguras y dignas para el acceso al empleo, ya que de lo contrario continuarán factores de riesgo que ponga en peligro su integridad en un país donde buscan protección y oportunidades de solventar sus necesidades de subsistencia básicas.
En Sin Fronteras se trabaja en el fortalecimiento de redes de aliados en el área empresarial, que tengan interés en comprender los procesos que intervienen en el acceso a ofertas de empleo para personas extranjeras, logrando que la migración sea considerada como un factor que suma experiencias y conocimientos a una empresa. Por último, es relevante hacer la invitación al involucramiento de las organizaciones de la sociedad civil, actores gubernamentales y el sector empresarial, para un análisis conjunto de los contextos migratorios actuales que permita desarrollar estrategias solidarias que favorezcan el acceso a oportunidades de empleo dignas para personas extranjeras en México.
* Héctor Víquez es encargado de trabajo social en Sin Fronteras IAP.