blogeditor · 3 de octubre de 2022
Todos los Sistemas Nacionales de Salud del mundo son complejos y se componen de diversos elementos que son indispensables para alcanzar los objetivos que plantean en sus planes nacionales y en convenios o acuerdos que han firmado como estados miembros de la Organización Mundial de la Salud. Uno de esos elementos es la formación de recursos humanos en salud; dicho personal debe de estar en constante capacitación y se debe ubicar en donde más se necesite de forma estratégica considerando las necesidades locales de las comunidades o ciudades en las que están prestando sus servicios. Si no se cuenta con este elemento, bajo las condiciones ideales de trabajo y de formación, difícilmente se podrán alcanzar las metas planteadas y quienes se verán más perjudicadas son las personas en una mayor situación de vulnerabilidad.
Los recursos humanos en salud incluyen a varias profesiones no sólo del ámbito de las ciencias de la salud –enfermería, nutrición, psicología, odontología, fisioterapia, medicina, entre otras– sino también de ciencias sociales y exactas. Dado que la salud es un tema transversal es necesaria la colaboración multisectorial. No obstante, no hay que negar que tradicionalmente a quien se le ha considerado como una de las bases más importantes y numerosas en el sistema de salud es al gremio médico. Lo cual no es para menos, y dentro del gremio hay un sector que, junto con el personal de enfermería, podríamos afirmar sostiene al sistema nacional de salud: las y los médicos en formación.
Las y los médicos en formación son aquellas personas que estudian medicina no importando la etapa formativa en la que se encuentren: licenciatura, internado, pasantía de servicio social, o residencia -especialidad o subespecialidad-. En México, de acuerdo con los datos más recientes de la Asociación Nacional de Universidades e Instituciones de Educación Superior (ANUIES) 2020-2021, se registraron 181, 488 estudiantes de medicina –desde licenciatura hasta subespecialidad-. Casi 200,000 personas se están formando para brindar atención a la salud a las personas que viven en nuestro país; sin embargo, su experiencia formativa y laboral es muy inequitativa ya que hay diversos factores externos que influyen en el proceso educativo de las y los estudiantes de medicina.
Estudiar medicina en el estado de Chiapas no es lo mismo que estudiar medicina en la Ciudad de México, y eso a mediano y largo plazo tiene un impacto no sólo en la formación de las y los médicos sino también en la salud de la población a la que atienden. Los factores que hacen que la experiencia formativa diste mucho dependiendo del lugar geográfico o el campo clínico en el que laboran van más allá de cuánto gane o cuánto estudie el estudiante; no son factores individuales per se sino más bien factores influenciados por los determinantes sociales de la salud que se definen como las circunstancias en que las personas nacen crecen, trabajan, viven y envejecen, incluido el conjunto más amplio de fuerzas y sistemas -políticos, jurídicos, económicos, culturales, etc.- que influyen sobre las condiciones de vida de las personas.
Históricamente las y los Médicos en Formación (MEF) han vivido en un sistema lleno de jerarquías, han aprendido a callar y a obedecer, han vivido entre la autoridad de las universidades y los campos clínicos, y sobre todo se han percatado que su opinión no cuenta ni es relevante para algunos de sus superiores. Pero no siempre han callado, hay referentes históricos importantes como son la huelga de 1964 encabezada por la Asociación Mexicana de Médicos Residentes e Internos (AMMRI) , en 2019 con el movimiento #PorUnaResidenciaDigna surgió la Asamblea Nacional de Médicos Residentes (ANMR), y más recientemente, en julio del 2022 surgió el movimiento #PorUnServicioSocialSeguro, que se detonó por el lamentable asesinato del pasante Erick David Andrade en Durango. Miles de estudiantes de medicina y en especial médicos próximos a iniciar su servicio social formaron asambleas en varios estados de la República y con el acompañamiento de la Asociación Mexicana de Médicos Pasantes de Servicio Social (AMMPSS), la Asociación Mexicana de Médicos en Formación (AMMEF) y el Colectivo de Médicxs en Formación que impulsamos desde Nosotrxs, se lograron establecer espacios de diálogo con autoridades tanto de las universidades como de autoridades del poder ejecutivo – Secretaría de Salud, Secretaría de Seguridad, autoridades estatales y municipales-, y el poder legislativo – Cámara de Diputados y Senadores.
Algunas de las reuniones tuvieron desenlaces favorables, como fue el caso de Durango y Zacatecas en el que se logró que prohibieran que los pasantes de servicio social prestaran sus servicios en campos clínicos que se encuentren en localidades con altos índices de violencia. Por otro lado, también hubo múltiples protestas que surgieron orgánicamente por las y los estudiantes en varios estados de la república. El Colectivo de Médicxs en Formación tuvo mayor injerencia en la organización de la marcha pacífica celebrada en Ciudad de México el pasado 27 de julio del año en curso. Dicha protesta tuvo como objetivo exigir a las autoridades gubernamentales y universitarias la protección de los derechos de quienes estudian medicina en el país. Se plasmó en un pliego petitorio la exigencia de que se tomen medidas para que se garantice efectivamente un servicio social seguro y se tengan condiciones para poder realizar un trabajo digno que tenga un impacto directo en la garantía del derecho a la salud de todas y todos los mexicanos. Asimismo, se realizó una conmemoración en la que se nombró a todas y todos los compañeros que han perdido su vida realizando el servicio social, y se exigió que las autoridades correspondientes sancionaran a quienes fueran culpables, y a la par, hubiera una reparación para la familia, amigos y compañeros de quienes se les privó la vida como víctimas indirectas solicitando el derecho a la reparación integral, incluyendo tanto las reparaciones individuales como colectivas.
El movimiento #PorUnServicioSocialSeguro sigue activo, y hace dos semanas en la Asamblea Nacional de la AMMEF, celebrada en Querétaro, se discutió sobre los objetivos, la organización y el alcance que se busca tener como movimiento. La idea es avanzar hacia una organización horizontal y democrática de representantes estatales permanente que tenga como meta cumplir con la estrategia planteada en conjunto que tiene como fin último que, si continúa, en los términos vigentes, el servicio social en medicina sea en condiciones dignas con pleno respeto y garantía a los derechos de todas las personas. Y en caso de que no, o se modifiquen las reglas vigentes del servicio social, siempre se ponga en el centro la garantía del derecho humano a la salud de las y los pacientes.
Con base en los datos de la Dirección General de Información en Salud de la Secretaría de Salud, sabemos que el año pasado -2021- hubo 12,278 pasantes de medicina que ofrecieron sus servicios en clínicas, hospitales e institutos públicos y privados. De ese total, casi 6,000 de las y los pasantes realizaron su servicio social en campos clínicos de comunidades con altos índices de marginación, que en su mayoría se encuentran en comunidades rurales y alejadas.
En la gran mayoría de estas clínicas, el pasante por un año de facto fue el o la encargada de atender el centro de salud por falta de algún médico contratado para ser el titular de ésta. Lo cual no debiese de ser así, porque si bien es un estudiante que ya completó las materias de la licenciatura en medicina, aún carece de experiencia y herramientas para atender a las y los pacientes. Además de que la supervisión y acompañamiento por parte profesionales titulados es esencial para completar esa etapa formativa que iniciaron cuando decidieron ingresar a la Escuela o Facultad de Medicina de la universidad que eligieron. La NOM-009-SSA3-2013 establece la obligación que tiene el gobierno de establecer con las universidades las actividades de supervisión, asesoría y evaluación del desempeño de las y los pasantes en campos clínicos. Asimismo, deben de corroborar que los establecimientos para la atención médica cumplan con las condiciones de infraestructura, mobiliario, equipamiento, condiciones de seguridad e insumos para su adecuado funcionamiento.
Desafortunadamente la falta de supervisión, infraestructura o insumos no es lo único que atender, ya que también las y los pasantes de servicio social son un sector que ha sido víctima de una violencia estructural que tiene un impacto lacerante en su integridad y bienestar -físico y mental-. En la Encuesta Nacional de Médicos en Formación 2021 que lanzamos desde el Colectivo, se documentó que el 40% de las y los pasantes habían sufrido algún tipo de agravio o agresión verbal y el 40% dijo que no se sintió segura o seguro mientras realizó su pasantía. Dichos datos son tan solo un vistazo de las condiciones a las que se enfrentan, las cuales ponen en peligro su salud –física y mental- y en algunos casos, su vida.
Muchas de las problemáticas son compartidas en todas las etapas formativas de quienes estudian medicina, es por ello que también ahorita estamos acompañando a las y los residentes para que se conforme la Asamblea Nacional de Médicos Residentes, para el año 2023, que luchará por la exigencia del cumplimiento de los derechos de todas las personas que están cursando una especialidad o subespecialidad en México. Creemos firmemente que construir narrativas comunes como Colectivo de Médicxs en Formación nos ayudará para que entre todas y todos logremos la incidencia deseada para transitar a la transformación necesaria de la formación de los recursos humanos en salud.
Sabemos que varias de las exigencias no se resolverán al momento, y tomará meses o inclusive años para que puedan cumplirse a cabalidad. No obstante, Nosotrxs no quitaremos el dedo del renglón y seguiremos sumando esfuerzos #EnBola con las principales organizaciones de estudiantes de medicina, de forma organizada y coordinada, para hacer eco de las exigencias de las y los estudiantes de medicina, de todas las etapas formativas, a lo largo de todo el territorio nacional.
* Frida Romay Hidalgo (@FridaRomayHgo) es jefa de la Causa de Salud y Bienestar en Nosotrxs.