blogeditor · 16 de noviembre de 2016
Por: Regina Portilla
El Foro Económico Mundial (WEF por sus siglas en inglés) publicó su Reporte Global de la Brecha de Género 2016, el cual identifica las desigualdades de género en el mundo y monitorea el avance de cada país hacia la paridad. El reporte cuenta con cuatro subíndices: Participación y oportunidad económica, educación, salud y supervivencia, y empoderamiento político. México pasó del lugar 71 en 2015 al lugar 66 de 144 países evaluados y obtuvo sus mejores puntajes en los subíndices de educación y salud. [1]
La economía mexicana está desaprovechando a una gran parte de su fuerza laboral educada. El reporte encontró que solo 48% de las mujeres de la población económicamente activa (PEA) en México se encuentran trabajando, comparado con 83% de los hombres. Estas cifras contrastan con los avances en materia de acceso y permanencia en el sistema educativo de las niñas y jóvenes en nuestro país, pues los niveles de alfabetización y educación son prácticamente idénticos para ambos géneros.
La participación económica de las mujeres mexicanas no es la deseada. Si comparamos estas cifras con el resto del mundo encontramos que Mozambique y Ruanda son los países con una mayor participación económica femenina, con cifras mayores a 80 %. En el caso de América Latina, Perú tiene la mayor calificación con 69 % de las mujeres trabajando comparado con 85 % de los hombres.[2] Con este panorama, el WEF estima que la brecha de género en dicha área tardará en cerrarse hasta 47 años para los países con mayor paridad y hasta 1,951 años para los países con grandes brechas.
Dada la paridad educativa que se ha logrado en México deberíamos ver a más mujeres como parte de la PEA ocupada, sin embargo, este no es el caso. De acuerdo con el reporte, 31 % de las mujeres jóvenes (15-24 años de edad) en el país se encuentran desempleadas o sin educación comparado con 9 % de los hombres. Mientras que 69 % de las mujeres en México tienen acceso a educación superior, solo 40 % cuenta con un trabajo técnico y/o profesional.[3] Como lo muestra la gráfica, la paridad en acceso a la educación no se refleja en el subíndice de participación y oportunidad económica, pues no se están garantizando oportunidades de crecimiento profesional y calidad de vida para las mujeres.
El impulso a la participación económica de las mujeres no es solo una cuestión ética, sino también económica. En México, las mujeres conforman 51 % de la población de acuerdo con el INEGI [4], por lo que un acceso igualitario a la educación, salud, política y economía es cuestión de derecho y refleja una política de desarrollo y competitividad nacional. De acuerdo con el WEF, existe una relación entre la paridad de género y el Producto Interno Bruto (PIB) de un país, ya que se aumenta el desarrollo y la competitividad y se potencializa el capital humano de ambos géneros.
Las mujeres en el mundo representan un mercado de crecimiento mayor al de China e India combinados. En 2013, las mujeres en general elegían el destino final de 64 % del gasto de un hogar y se estima que esta cifra aumente un tercio para 2018.[5] Tomando estos datos en consideración y de acuerdo a los patrones de gasto de las mujeres en un hogar, se espera que éstas dediquen más de la mitad del gasto en áreas de bienestar como educación y salud, lo cual representa un potencial crecimiento del mercado interno con grandes beneficios para las empresas y la sociedad en general.
A partir de mejores prácticas internacionales, el WEF ha encontrado políticas y esfuerzos que ayudan a disminuir las brechas de género y aumentar la paridad en las áreas económicas. Para facilitar y promover el acceso de las mujeres a la vida económica de un país, se recomienda lo siguiente:
México dependerá de una correcta inclusión de hombres y mujeres si se quiere garantizar un progreso exitoso.
* Regina Portilla es Investigadora del IMCO.
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[1] World Economic Forum. 2016. Global Gender Gap Report.
[2] Ídem.
[3] Ídem.
[4] INEGI. Encuesta Intercensal 2015.
[5] Catalyst, Buying Power: Global Women y Silverstein & Sayre, The Female Economy.
[6] World Economic Forum. 2016. Global Gender Gap Report.
[7] World Economic Forum. 2016. Closing the Economic Gender Gap: Learning from the Gender Parity Task Force.