blogeditor · 6 de octubre de 2016
Es un hecho que la situación de inseguridad en la Ciudad de México va en aumento. La administración de Mancera no ha logrado detener el avance inminente de la delincuencia organizada, incluso en las zonas que anteriormente eran privilegiadas por sus bajos índices delictivos. A pesar de ello, en un análisis a nivel de los municipios y delegaciones de la Zona Metropolitana del Valle de México (ZMVM) es posible observar las grandes disparidades delictivas de esta gran urbe.
Ya no sólo se trata de historias que ganan la atención de los medios, como el control de la Condesa por grupos delictivos, el incremento en los secuestros, aumento de robos con violencia en la lateral del periférico y a plena luz del día, lo cada vez más preocupante es que las historias de robos y violencia se vuelven más cercanas. Todos los días es más cercana la inseguridad: un vecino, un pariente, un amigo es víctima de algún delito. Así, la inseguridad ha regresado a la CDMX y a Mancera parece no preocuparle mucho.
En relación al post que escribí hace un par de semanas sobre la necesidad de contar con índice delictivo metropolitano, en esta ocasión presento este índice construido para los municipios y delegaciones de la ZM del Valle de México, ya que por su complejidad y diferencia es indispensable tener un acercamiento más detallado.
En el Índice Delictivo Metropolitano del 2015 la ZMVM ocupó el octavo lugar de las 72 zonas metropolitanas consideradas; sin embargo, desagregando a la megalópolis en sus diferentes unidades político-administrativas nos devela un mapa de claroscuros muy diferente.
La ZMVM está compuesta por más de 70 municipios conurbados dentro del Estado de México, 16 delegaciones de la CDMX y un municipio de Hidalgo. Tiene una población superior a los 20 millones de habitantes, distribuidos en 7,954 kilómetros cuadrados. Eso la convierte en la zona metropolitana más extensa y densamente poblada de todo el país; según señala la ONU, una de las 10 más pobladas del mundo.
Para entender mejor cómo se distribuyen los delitos de alto impacto a lo largo de toda esta mancha de concreto desarrollamos un índice –siguiendo la misma metodología[1]– pero únicamente considerando los 38 municipios con una población mayor a los 100 mil habitantes dentro de los 87 municipios que forman parte de ésta.
La ZMVM es lo que llamamos un caso atípico en el universo de las zonas metropolitanas del país, debido a su conformación y magnitud. Por eso vale la pena hacer el ejercicio de separar y entender su dinámica al nivel más desagregado posible, a partir de la disponibilidad de los datos de averiguaciones previas que reporta el SESNSP.
En los 38 municipios considerados, se concentraron 2,413 homicidios dolosos, el 14.2 % con respecto al total de las zonas metropolitanas del país, 111 secuestros (10.5 %), 1,021 extorsiones (20 %), más de 24 mil robos de vehículos con violencia (54.4 %), entre otros delitos que se pueden observar en la siguiente tabla.
Tabla 1. Total de delitos de alto impacto en los municipios seleccionados de la ZMVM (2015)

Para este ejercicio, se consideraron las tasas por cada 100 mil habitantes de estos seis delitos, y se utilizó un método de agregación estadística, conocido como modelo de componentes principales, que nos sirvió para ordenarlos en función del indicador compuesto derivado de la agregación de estos datos. De tal manera que los resultados del índice delictivo para la ZMVM en 2015 es el siguiente:
Tabla 2. Índice Delictivo Metropolitano para la ZMVM, 2015

El elemento central del Índice Delictivo Metropolitano 2015 desarrollado para la ZMVM es que nos permite rankear cada uno de sus municipios y delegaciones para identificar la variación de delitos de alto impacto –más allá de solo homicidios o robos– en ciertas zonas de la ciudad.
No sorprende en absoluto que Ecatepec de Morelos resulte en el primer lugar del IDM-ZMVM, ya que sin duda es uno de los municipios más inseguros y violentos del país; seguido inmediatamente de Tlalnepantla, Chalco, La Paz, Cuautitlán Izcalli y Chimalhuacán. El resultado más alarmante para don Eruviel es que los primeros 16 lugares de este índice están ocupados por municipios mexiquenses conurbados a la CDMX. Algunos de estos municipios incluso ocuparían los primeros lugares de inseguridad a nivel nacional, si fueran ciudades independientes. Por ejemplo, cuentan con tasas de homicidios al nivel de ciudades como Cuernavaca o Guasave.
La primera delegación de la Ciudad de México aparece en el sitio 17, la delegación Cuauhtémoc, con una población superior a los 500 mil habitantes, tiene una tasa de homicidios de 21.8 por cada 100 mil habitantes. Esto es comparable a ciudades como Salamanca (Guanajuato) o un ligeramente por debajo de Matamoros, Tamaulipas (23.9 homicidios por cada 100 mil habs.). Es importante resaltar que esta delegación presentó una tasa de 15.6 extorsiones por cada 100 mil habitantes, comparable con ciudades como Tuxtla Gutiérrez o Ensenada, en los primeros (lugar 4 y 5 a nivel nacional en este delito).
Considerando a las siguientes delegaciones de la Ciudad de México, le siguen en orden descendente la Venustiano Carranza (18), Gustavo A. Madero (21), Azcapotzalco (23), Iztapalapa (24) y Tláhuac (27). Es decir que la zona norte y oriente del anterior DF tiene más altos niveles delictivos que la zona occidental y sur.
Mapa del Índice Delictivo Metropolitano para la ZMVM, 2015

Destacan también en los últimos lugares de este ranking que son ocupados por delegaciones como Cuajimalpa, Coyoacán, Magdalena Contreras, Miguel Hidalgo y Álvaro Obregón, con tasas de homicidios por debajo de los 8 por 100 mil habitantes, las cuales resultan muy bajas incluso en un contexto internacional.
No obstante, hay algo evidente desde un primer vistazo, los municipios conurbados del Estado de México son más inseguros que las demarcaciones de la CDMX, sobre todo en la zona oriente y al norte de ésta. Una posible hipótesis es que el diseño de las instituciones de seguridad de la CDMX, a pesar de todo, han sido más efectivas en la contención de la inseguridad en comparación con sus pares mexiquenses. En este sentido, sería ideal contar con un análisis detallado de las posibles causas entre estas dos entidades que nos pudieran arrojar algo de luz sobre estas diferencias. Asimismo, sería deseable hacer un análisis comparativo entre entidades vecinas con importantes diferencias en los índices delictivos e identificar el conjunto de variables que pudiera explicarlas.
Es evidente que la CDMX ha aguantado estoicamente los últimos años de incremento delictivo y violencia; tal parece que esta etapa está acabando, algo se relajó al nivel de las autoridades capitalinas de tal suerte que el control sobre la delincuencia se está debilitando gradualmente. Al realizarle esta pregunta a un agente de seguridad de la ciudad simplemente me respondió: “hay mucha droga en la ciudad, mucha”.
En fin, dejo aquí algunas ideas para pensar en un mejor diseño institucional para la ciudad de México: unificar el mando policial para todas las policías de la ZMVM, pero con un esquema de mandos por región (norte, occidente, oriente) en las diferentes zonas conurbadas del estado de México; contar con diagnósticos de seguridad detallados para cada una de estas regiones y municipios; generar diversos grupos de coordinación especial (especializados por delito) entre las dependencias para el cruce de información (los llamados centros de fusión); construir y compartir bases de datos; unificar protocolos de actuación, unificar la capacitación, equipamiento y sueldos de todas las policías de la ZMVM; formar cuadros profesionales e incentivar el diseño de un sistema de carrera meritocrático.
Son solo algunas ideas que habría que desarrollar a detalle y pasar por el filtro de la viabilidad política y presupuestaria. Finalmente, quizá falta lo más importante: mejorar la pésima percepción de la policía en la ciudad.
* Quiero agradecer la especial colaboración de Christian Morfín y Pedro Esquivel en la elaboración de este índice y en buena parte de los resultados expuestos, así como el apoyo y confianza de Gonzalo Nadal.
[1] El Índice Delictivo Metropolitano (IDM-2015) es una herramienta analítica que nos permitió hacer un ranking de las 72 principales zonas urbanas del país, donde vive el 63% de la población, a partir de la medición agregada de seis delitos de alto impacto. Este índice toma en cuenta las tasas delictivas por cada 100 mil habitantes de los siguientes delitos: homicidios dolosos, secuestros, extorsiones, robo con violencia de vehículos, de casa habitación y de negocios. Los delitos considerados en estas 72 zonas metropolitanas representan el 84.3% del total de estos delitos a nivel nacional. Para mayores detalles sobre la metodología empleada en el índice, puede consultarse el documento completo aquí.