Por: Mr. Pico (@mrpico)
Qué culero es descubrirse abandonado en un mundo lleno de Superojetes. La historia lo comprueba, cada equis tiempo se hace famoso un culero de clase mundial. Y digo “se hace famoso”, porque estoy seguro que hay muchos más villanos que aún no llegan a ese notorio nivel de celebridad.
Revisar la historia es descubrir una agenda de contactos dispuestos a joder al prójimo con fuerzas inimaginables. Culeras y culeros –gracias a peleada igualdad de género- en todos los países, en todas las décadas… por los siglos de los siglos.
Que tal… el cabrón que “en nombre de el orden y la paz”, después de orinar, sacudirse la herramienta, sentir el escalofrío y al mismo tiempo que se subía el zipper les decía a sus colegas… “órale va, tiren esa fucking bomba sobre los taka takas… chigueasumadre luego vemos que fart”.
O que piensas del hijo de la chingada que -con un palillo en entre los dientes-, sacándose la cebolla de los tacos al pastor que se acababa de tragar, escupía pedacitos de cilantro alternando sus palabras que decían… “mira… pdt… pdt… ta bien.. pdt… manden a unos.. pdt pdt… francotiradores… pdt… y pdt.. y unos tanques… pdt… y chíinguense a todos esos … pdt.. estudiantes de mierda… pdt… pdt… ahí en la universidad… pdt.. pdt… no, no, mejor, pdt… en Tlaltelolco.. ahí está más sabroso… pásame una servilleta”.
O el despiadado Comemierda que un día amaneció, se paró de su cama y rascándose los huevos seguido de tirarse un pedo, se estiró y dijo… “ahhh, estaría de poca madre ensartar unos aviones en las torres gemelas ¿no?”
Para colmo, parece que ya hay escuela. Y los encabezados de los diarios se encargan de narrarnos sus logros y tareas, manchadas de sangre y miedo. Algún día se graduarán.
La conclusión es aterradora:
SÍ EXISTE LEX LUTHOR… pero no SUPERMAN.
Obvio ni Spider, ni Batman, ni Robin, ni el culazo de la Mujer de Fuego… brincos diéramos de que además de súper héroe, fuera vieja, estuviera bien buena y se vistiera untada en látex.
En nuestra adorada y manoseada patria, existe un famoso Súperhéroe nacional de carne y hueso que nos refleja como sociedad y se dibuja cual espejo ante nosotros. Igualitos en cuerpo y alma a él. Un Superhéroe Mexicano… de broma, un tanto ridículo, bruto y torpe, pero -eso sí- encantador, divertido, saca risas, también distraído y algo cobardón… así somos, así, en medio de tanto pedo… ayer, mañana…
y ahora… ¿quién podrá defendernos? DHP*