Redacción Animal Político · 13 de diciembre de 2023
Queridx Santa,
Esperamos que esta carta te encuentre rodeadx de la alegría de la temporada, con renos, nieve y esperanza a la vuelta. Este año, como organización, te escribimos con la intención de compartir nuestros deseos para las políticas de drogas en México en 2024. Creemos que con tu ayuda y un poco (¡o mucho!) de magia, podemos avanzar hacía la construcción de un país más justo, seguro y equitativo para todas las personas.
En primer lugar, nos gustaría pedirte que aboguemos en conjunto por la regulación legal de la cannabis para uso adulto. Sabemos que esta planta tiene múltiples beneficios, y regular de manera responsable podría tener un impacto positivo en los derechos humanos, la economía y la sociedad mexicana en general. Sin embargo, nuestro deseo va más allá de una legalización; queremos que esté impulsada por un enfoque de justicia social y transicional. Necesitamos trabajar para reparar las injusticias históricas asociadas con la prohibición, asegurándonos de que las comunidades afectadas tengan acceso a medidas de reparación integral y oportunidades económicas que surgirán de esta nueva industria. Que las personas usuarias y las personas vinculadas al mercado de drogas ya no sean criminalizadas, extorsionadas o abusadas por parte de la autoridad.
Además, queridx Santa, nos encantaría una mayor inversión pública y oferta de intervenciones de reducción de riesgos y daños y gestión de placeres en los servicios públicos. Esto incluye la expansión de salas de consumo supervisado y los programas de análisis de sustancias. Con ello sería posible generar información basada en evidencia científica, fomentar un trato digno y ofrecer atención integral a la población usuaria de sustancias ilegalizadas. También sería maravilloso contar con un marco legal que facilite un mayor acceso a la naloxona, un fármaco que revierte los efectos de las sobredosis de opioides, así como la asignación de mayor presupuesto para distribuir kits de parafernalia higiénica que promuevan prácticas de menor riesgo y autocuidado en el consumo de sustancias psicoactivas.
Otro deseo importante es la inclusión de las comunidades cultivadoras en la regulación de sustancias, especialmente en el caso de la cannabis y la amapola. Muchas de estas comunidades han sido marginadas, estigmatizadas e impactadas directamente por la guerra contra las drogas La regulación podría promover su inclusión en un esquema económico alternativo y menos arbitrario, permitiéndoles participar activa y legalmente en la industria. Esto no solo generaría ingresos, sino que también contribuiría a una mayor igualdad y equidad en la distribución de los recursos en nuestro país.
Santa, también queremos pedirte que inspires a más gobiernos a implementar políticas públicas como los Centros Colibrí, una alternativa que demuestra la efectividad del enfoque de reducción de riesgos y daños en el diseño de modelos de atención integral enfocados en garantizar los derechos humanos y el bienestar de las personas usuarias de sustancias psicoactivas, al igual que sus familias y comunidades. Asimismo, gobernantes a nivel estatal o municipal podrían emitir decretos que incorporen la descriminalización efectiva y la prioridad cero en la persecución de la posesión simple de cannabis, enfocándose en los delitos de alto impacto. Creemos que estas medidas podrían marcar la diferencia y sentar las bases para un enfoque más compasivo y centrado en la salud en nuestras comunidades locales. Hay muchas oportunidades de cambio en las políticas de drogas que pueden abrir la puerta a un mayor bienestar social.
Sabemos que estos deseos son grandes y ambiciosos, pero creemos en la magia de esta temporada y en la posibilidad de lograr un cambio positivo. Gracias por escuchar nuestros deseos y por considerar hacer de México un lugar mejor y más comprensivo para todas las personas. ¡Felices Fiestas!
Con cariño y esperanza,