blogeditor · 25 de febrero de 2022
Sin intención de apropiarnos de una expresión habitualmente asociada a la comunidad LGBTTTIQ+, las siguientes reflexiones ahondan en los puntos que consideramos más acertados del Manifiesto para Salir del Clóset Psicoactivo, publicación elaborada por la organización colombiana Acción Técnica Social (ATS), como parte de su proyecto Échele Cabeza y que es aliado cercano e inspiración para RIA.
Comencemos… ¿sabes qué significa salir del clóset psicoactivo?
Es la decisión que toma una persona usuaria de sustancias psicoactivas ilegales, de asumirse como tal públicamente en sus círculos de socialización e interacción social (Échele Cabeza, 2020). Esta confesión va desde los grupos más íntimos de amigos, hasta los más polémicos como lo es el núcleo familiar o laboral.
Por sí misma, esta postura implica asumir las consecuencias éticas, morales, políticas y sociales de los actos (Punto 15), es tener presente que detrás del consumo existe un sistema que prohíbe y criminaliza a quienes son parte, lo que genera rechazos y señalamientos hacia las personas.
Para poder contrarrestar esto es muy importante considerar que salir del clóset psicoactivo no es buscar la aceptación y/o promoción del uso de sustancias (Puntos 6 y 9). La importancia de socializar estos procesos radica en entendernos y aceptarnos entre las diferencias, combatir estigmas y prejuicios imperantes, educar sobre distintas formas de recreación responsable que puedan reducir riesgos futuros.
Más allá de la liberación personal para quien lo realiza, detrás de esta conducta existe también un posicionamiento político: la responsabilidad de un activismo informado que genere una narrativa sobre el uso de sustancias diferente a la que prevalece actualmente (Puntos 10 y 16). Siempre es importante recordar que cualquier decisión tomada es una decisión política, desde la ropa que usas, hasta dónde decides andar de fiesta.
Hay que tomar en cuenta que los contextos y niveles de privilegio varían de persona a persona, y no muchas tendrán la posibilidad de salir del clóset psicoactivo exitosamente (algunas nunca lo harán), o ser miembros activos del mismo. Esto, debido al temor a sufrir diferentes formas de exclusión social o incluso acciones legales en contra, aunque si sientes que está dentro de tus posibilidades, es un paso importante.
En esta cadena todas las voces y experiencias suman, ya que en conjunto se dan pasos firmes hacia la desestigmatización del consumo, y un efecto bola de nieve a favor del movimiento reformista mundial, que priorice el respeto a la dignidad y derechos humanos de las personas usuarias.
Finalmente, para quienes decidan emprender este camino, la organización recomienda que esta decisión no debe tomarse a la ligera y debe haber una preparación consciente e informada al respecto, ponderar los posibles escenarios a los que uno se enfrentaría, así como los costos que conlleva para que, el día que toque ambientar esa conversación, se realice en condiciones de sobriedad, con conocimiento de causa y rompiendo paradigmas para mejorar la imagen que tiene la sociedad respecto a una persona que usa drogas (Puntos 1 a 4).
Y tú, ¿qué esperas para salir del clóset psicoactivo?
* Joaquín Torres (@JoaquinTorres1O) es estudiante de Ciencias Políticas y Administración Pública por la IBERO CDMX. Actualmente colabora en Instituto RIA en las áreas de investigación, incidencia y comunicación.
Referencia: Corporación Acción Técnica Social. (2020). MANIFIESTO PARA SALIR DEL CLÓSET PSICOACTIVO ÉCHELE CABEZA CUANDO SE DÉ EN LA CABEZA. 2 de junio, de Échele Cabeza.