Redacción Animal Político · 15 de noviembre de 2022
Hace más de 5 años conocí a Laura, una mujer alegre, trabajadora, con una energía interminable; ella tiene 45 años y de los cuales pasó 23 en la cárcel. Así es, más de la mitad de su vida en prisión.
La conocí en el penal de Ecatepec en uno de los talleres de La Cana, 1 ahí me contó que llevaba 17 años sin una sentencia. Su proceso había sido eterno, con infinidad de audiencias diferidas, cambios de jueces y abogados, y toda clase de irregularidades. ¿Cómo puede ser que tu proceso dure 17 años? ¿Cómo puede ser que pases 17 años en prisión sin que exista certeza de si eres culpable o no?
Laura, confiada en que pronto saldría de la cárcel no perdía la esperanza. Tres años después al otorgarle el centro penitenciario su boleta de libertad, esperanzada de poder comenzar una vida, pone un pie afuera y su sorpresa fue que ya estaban policías de la Ciudad de México alineados en forma de barrera para volverla a detener.
Así es, después de 20 años en el penal de Ecatepec, al salir libre vuelve a ser detenida y es trasladada al penal de Santa Martha en la Ciudad de México en donde pasó tres años más hasta que fue absuelta.
Ella misma me cuenta que cuando sale y la vuelven a detener perdió toda esperanza. Su único rayo de luz fue enterarse al llegar a Santa Martha que La Cana tenía también talleres ahí.
Cuando por fin sale Laura, con toda una vida por delante, se da cuenta que su única opción es regresar a ese contexto violento y lleno de abusos que la llevó a la cárcel.
No tenía un lugar seguro a dónde ir y mucho menos un lugar en donde dormir; no tenía dinero ni un cambio de ropa y sin importar esto, ella no se dio por vencida. Con apoyo de La Cana comenzó a trabajar y a salir adelante; incluso se hizo cargo de su nieta, su motivo principal para no darse por vencida.
Siempre que sale de la cárcel una mujer como Laura me cuestiono ¿en dónde están los sistemas post penitenciarios? ¿Por qué nadie le apuesta a la implementación de programas al salir de prisión? ¿De verdad el gobierno espera que las personas privadas de la libertad salgan de la cárcel después de estar por muchos años recluidos y logren salir adelante así como así?
En el país solamente 16 estados cuentan con programas de vinculación a servicios postpenitenciarios, 2 cuyas principales actividades son ofrecer una bolsa de trabajo y continuar con tratamiento de adicciones.
Me encantaría decirles que estos 16 estados con programas postpenitenciarios funcionan de manera correcta y que verdaderamente tienen una oferta laboral para todas las personas que salen de prisión. Desgraciadamente no es así, sin embargo al menos tienen programas. ¿Qué pasa con los demás estados que ni siquiera a esto llegan?
Además, nos hemos dado cuenta que eso no es suficiente: en estos supuestos estamos dando por hecho que las personas al salir cuentan con un lugar a donde ir y en la mayoría de los casos -o al menos en el caso de las mujeres- la mayoría salen y no tienen ni siquiera en donde pasar la noche.
Por eso, en La Cana estamos construyendo nuestra primera Casa de Medio Camino dirigida a mujeres privadas de la libertad en México, para que cuando salgan tengan un espacio seguro y temporal, al cual puedan llegar con sus hijas e hijos y así lograr una verdadera reinserción social.
Para que no se vean en la necesidad de regresar a esos entornos de violencia y carencias, para que puedan reconstruir su relación con sus hijas e hijos, contar con atención psicológica y legal, estudiar, tener talleres de capacitación laboral y así, lograr su pronta independencia y reinserción en la sociedad.
Es un gran reto, sin embargo una Casa de Medio Camino es un espacio que debería existir en todos los estados por parte del gobierno. Como sociedad debemos apostarle a la reinserción social efectiva con el fin de buscar tener un México más seguro.
Hoy en día solo existen dos en México: la Institución Abierta Casa de Medio Camino (IACMC) para población varonil y el Centro Especializado para Mujeres Adolescentes (CEMA), ambos en la Ciudad de México. 3
Por ello la importancia de echar a andar este proyecto enfocado a mujeres que estuvieron privadas de la libertad. En La Cana estamos convencidas de que si a una mujer le das las herramientas suficientes para salir adelante, va a elegir un camino alejado de la delincuencia.
* Raquel Aguirre García es cofundadora de La Cana.