blogeditor · 23 de mayo de 2022
Bajo el lema “Nunca nos hemos ido” y “Vivos se vinieron, vivos los queremos”, del 1 al 10 de mayo la XVI Caravana de Madres de Migrantes Desaparecidos y Desaparecidas emprendió su ruta por México en búsqueda de sus familiares y en exigencia de una respuesta eficiente de parte del Estado mexicano sobre el paradero de sus seres queridos. Los reclamos de la caravana hacen eco al enojo y miedo colectivo frente al contexto de desapariciones, inseguridad y negligencia institucional que impera en México actualmente, y en el cual se han alcanzado cifras aterradoras. El día 16 de mayo de 2022, el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas reportó 100,000 personas registradas como desaparecidas y no localizadas. 1 A su vez, entre 2020 y 2021, se triplicaron los casos de personas migrantes reportadas como desaparecidas en México, con un incremento de 89 a 349 episodios. 2 Ante este panorama, las caravanas exigen a las autoridades mexicanas la búsqueda, identificación y localización de sus familiares en el territorio mexicano.
La desaparición de personas en México surge y se sostiene a partir de diversas problemáticas sociopolíticas y culturales: 3 el uso arbitrario de las fuerzas militares, la falta de debida diligencia en las investigaciones criminales, la corrupción, la impunidad latente y el consentimiento o tolerancia del Estado mexicano frente a esta serie de desapariciones, las cuales son permitidas y/o ejecutadas tanto por actores estatales (desaparición forzada) como por no estatales. En el caso de las personas migrantes, este contexto se agudiza a partir de la política migratoria actual. En la última década han existido múltiples casos de desaparición de personas migrantes como lo son la masacre y las fosas clandestinas de San Fernando de 2010 4 y 2011, 5 la masacre de Cadereyta de 2012, 6 la masacre de Güemez de 2014, 7 las desapariciones de personas migrantes que viajaban en autobuses en Tamaulipas en 2019 8 y la masacre de Camargo de 2021, 9 a través de los cuales se ha evidenciado la especial situación de vulnerabilidad de las personas migrantes al transitar por México, así como la nula capacidad –¿o voluntad?– de las autoridades mexicanas de hacer frente a los diversos problemas estructurales que permiten que estos hechos ocurran, y de esclarecer la desaparición de personas migrantes en su tránsito por territorio mexicano. 10
Lo anterior se agrava ante la falta de cifras precisas sobre el número de personas migrantes desaparecidas en su tránsito por territorio mexicano. Mientras el Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas indica que durante el periodo comprendido entre 1964 a 2022 únicamente se contabilizaron 43 casos de personas migrantes desaparecidas en México, el Movimiento Migrante Mesoamericano señala un aproximado de 72 a 120 mil personas migrantes desaparecidas únicamente entre 2006 a 2016. 11 La enorme diferencia entre estas cifras es prueba de un grave subregistro de estos episodios, así como una falta de colaboración interinstitucional real para la detección de estos casos y, por tanto, para su adecuada investigación.
A esto se suma la ausencia de procedimientos eficientes y eficaces de reporte y denuncia que permitan un adecuado trámite de estos casos. Un ejemplo de esto es el Mecanismo de Apoyo Exterior (MAE), el cual, ante la falta de emisión de nuevos lineamientos acordes a la Ley General en Materia de Desaparición Forzada de Personas, Desaparición Cometida por Particulares y del Sistema Nacional de Búsqueda de Personas, no ha sido de utilidad práctica para quienes buscan reportar o denunciar, desde su país de origen, la desaparición de sus familiares en México. Si bien la Comisión Nacional de Búsqueda de Personas (CNB), y las comisiones locales a nivel estatal han facilitado la posibilidad de las familias de reportar un caso de desaparición y darle seguimiento, la participación activa y cercana es limitada. 12 Además, distintas organizaciones de la sociedad civil han identificado casos de familiares de personas desaparecidas que presentaron reportes de desaparición en consulados de México pero que llevan meses sin respuesta alguna, desconociendo incluso si el reporte fue recibido por la autoridad correspondiente. 13
Por otro lado, a pesar de que las personas en contexto de movilidad (personas migrantes, refugiadas, apátridas, víctimas de trata y desplazadas internamente) tienen el derecho a la asistencia consular de sus países de origen para hacer de conocimiento de las autoridades mexicanas la desaparición de alguno de sus familiares, en muchas ocasiones estos derechos se encuentran obstaculizados o denegados debido a la persecución precisamente por parte de agentes estatales en contra de estas personas, pero inclusive en los casos donde sí reciben apoyo consular, las actualizaciones son escasas.
Sin duda alguna, el Estado mexicano tiene una deuda inmensurable con las familias de personas en contexto de movilidad desaparecidas en territorio nacional, no sólo por las fallas y la obstaculización para acceder a los procedimientos para denunciar la desaparición de sus familiares, sino también por la política migratoria restrictiva adoptada por el Estado, ya que la desaparición de personas es una de sus expresiones. Esta política permite y reproduce una serie de prácticas que criminalizan y discriminan a las personas en contexto de movilidad, entre las cuales se incluye la respuesta militarizada a la migración, al considerar al ingreso y tránsito de personas por México como un problema de seguridad pública, lo que limita el derecho de las personas en contexto de movilidad a migrar o a solicitar y recibir asilo, y las orilla a transitar de forma insegura.
En este sentido, el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) ha señalado que la imposición de medidas rigurosas de control de la migración restringe las posibilidades de desplazamiento de las personas en contexto de movilidad, en muchas ocasiones obligándolas a trasladarse utilizando vías irregulares, lo cual las expone particularmente a situaciones que ponen en riesgo su vida, su integridad física y su seguridad, como lo son el tráfico de migrantes, la trata de personas, abusos a causa de la corrupción, 14 el reclutamiento forzado por cárteles del narcotráfico 15 y la desaparición de personas.
Igualmente, es importante señalar que de 2018 a 2021 las detenciones migratorias se duplicaron, lo que muestra la intención de las autoridades mexicanas de contener y desincentivar el flujo migratorio y representa un riesgo real para las personas de ser revictimizadas, debido a que en la mayoría de las ocasiones esta detención se realiza impidiendo o negando la posibilidad de la persona de comunicarse con sus familiares, un abogado o las autoridades consulares de su país de origen, por lo que esta privación arbitraria de la libertad se convierte en una situación propicia para la desaparición. 16
Así, es evidente que la política migratoria actual tiene diversas implicaciones que afectan la vida, seguridad e integridad de las personas, particularmente de aquellas con necesidades de protección internacional, pues como se señaló, esta criminalización de la migración perpetúa la situación de indefensión de las personas en movilidad y las coloca en grave riesgo de desaparecer. Además, impide o desincentiva la denuncia en caso de ser víctimas de delitos –como la desaparición forzada– o de solicitar apoyo o ayuda por las vías institucionales cuando se desconoce su paradero, a través de las cuales se podría realizar la búsqueda oportuna y lograr comunicarle con sus familiares y/o con el consulado de su país de origen de así requerirse.
La desaparición de personas migrantes en México no es un fenómeno aislado, sino que es causa y consecuencia de muchas de las problemáticas a las cuales el Estado mexicano debe dar una respuesta eficaz y con perspectiva de derechos humanos. La criminalización de la migración, la incapacidad estatal de responder al contexto de violencia e inseguridad y las limitantes de los procedimientos de investigación y búsqueda de personas desaparecidas requieren acciones concretas y con una perspectiva interseccional, donde se considere las múltiples situaciones de vulnerabilidad que atraviesan las personas migrantes y sus familias en los casos de desaparición. Ante la falta de una respuesta institucional adecuada a estas problemáticas, el lema de las caravanas de madres migrantes buscadoras resuena cada vez más fuerte: vivos se vinieron, vivos los queremos.
1 Registro Nacional de Personas Desaparecidas y No Localizadas. (20 de mayo de 2022). Disponible aquí.
2 Se triplica desaparición de migrantes en México entre 2020 y 2021: informe. (11 de mayo de 2022). Forbes. Disponible aquí.
3 Ibáñez Rivas, Juan María et al. Desaparición forzada en el Sistema Interamericano de Derechos Humanos. Balance, impactos y desafíos. Instituto de Estudios Constitucionales del Estado de Querétaro. México, 2020. Pág. 522 a 524. Consultado aquí.
4 Lorena Delgadillo, Ana. Masacre de San Fernando, Tamaulipas Masacre de los 72 migrantes. Comisión Nacional de Derechos Humanos. Consultado aquí.
5 10 años de impunidad en San Fernando: no hay una sola sentencia y hay 66 cuerpos sin identificar. (29 de abril de 2021). Animal Político. Disponible aquí.
6 A 10 años de la masacre de Cadereyta, persiste la impunidad y opacidad en el caso. (13 de mayo de 2022). Proceso. Disponible aquí.
7 Masacre de Güémez: 8 años sin justicia ni reparación. Comunicado 3/2022. (16 de febrero de 2022). Fundación para la justicia. Disponible aquí.
8 La desaparición de más de 40 migrantes en México ilustra la impunidad del crimen en el país. (13 de marzo de 2019). El País. Disponible aquí.
9 Masacre de Camargo: el recordatorio y la impunidad. (10 de febrero de 2021). Proceso. Disponible aquí.
10 Informe sobre desaparición de personas migrantes en México: una perspectiva desde el Servicio Jesuita a Migrantes-México. Abril 2022. Ciudad de México. Pág. 41. Disponible aquí.
11 Ibidem. Pág. 23.
12 Ibidem. Págs. 25 y 26
13 Ibidem. Pág. 26.
14 Ibidem, párr. 13
15 Op. cit. Forbes. Se triplica la desaparición de migrantes en México entre 2020 y 2021: informe.
16 Op. cit. Informe sobre desaparición de personas migrantes en México: una perspectiva desde el Servicio Jesuita a Migrantes-México. págs. 23 y 24.