blogeditor · 15 de junio de 2015
El pasado fin de semana concluyó la doble jornada electoral: las elecciones federales a nivel nacional y elecciones locales en 16 estados de México, donde serán renovados los siguientes cargos de elección popular: diputados federales, gobernadores, diputados locales, presidentes municipales y jefes de delegacionales.
Y como nos pasa a muchos de nosotros, queda ese sentimiento extraño de haber cumplido con ir a votar pero también de no estar seguros de ser parte de una buena elección.
No ahondaré en análisis politiqueros, ni en protestas innecesarias, ni en denuncias y mucho menos en opiniones que continúen con este sin final golpeteo de pecho político mexicano.
Solo escribiré un largo ahhhhhhhhhhhhhhh (suspiro). Y el pensamiento de que nada es perfecto en esta vida.
Iiiiiiiiiigghhhhhhhhrrrr (sonido de freno de mano) ¡No! ¡Esperen!
Esta bien que las cosas no son como uno quiere que sean, en esta nueva oportunidad la ceguera histórica del pueblo mexicano decidió (¿en serio decidió?) y volvió a votar por la clase politiquera que nos tiene hasta la (se contiene) coronilla, de ya no digamos malas decisiones, sino decisiones que solo importan y benefician a un sector privilegiado de nuestro país.
Cuándo se tratará de la reivindicación de la memoria popular (se afloja el nudo de la cuerda al cuello)…
Estos años venideros no sé qué le depare a nuestro país. Pero ya muchos afirman que la situación económica no será por mucho mejor a lo que estamos viviendo ahora.
Pero tú querido lector no te preocupes si en los próximos años no te ves siendo parte de la resistencia, por supuesto que tampoco te visualices en alguna marcha junto a la bola de chavos que rayan y avientan bombas molotov.
Visualízate como hasta ahora, en acciones silenciosas y estrategias concertadas en la mesa familiar o en las reuniones de bar con amigos, pero todo en silencio ¿!ehhh!? Que no se entere la clase política ni la periodística. Total que los políticos ni estudian, ni piensan y mucho menos reflexionan. Así que ni tiene caso que se enteren de lo que pensamos.
Un aplauso no para el amor, sino para la “no reflexión mexicana” (se para y aplaude).
Ahora me pongo seria y te digo que si cuando niño fuiste hijo de la lectura ahora hijo de la web, tienes un defecto grande, eres libre de elegir.
Mientras que seriamente debatimos si los candidatos independientes intentarán estos tres años convencernos con acciones y no con discursos sobre desplazar a los partidos políticos tradicionales en la elección del 2018, nuevamente como madre nos adelantaremos a los deseos del hijo, el show ha comenzado.
Pero a los seres comunes y corrientes así como yo, nos toca buscar nuestra felicidad… El otro día leí en la internet que las gallinas ponen más huevos cuando son más felices y bueno por alguna rara razón se me ocurrió investigar cómo una gallina puede ser más feliz, sí y aunque usted no lo crea mi querido lector me di un buen rato a la tarea de investigar como una gallina puede ser más feliz, y bueno de entrada supe que debe de tener un lugar calientito, confortable, su gallo debe visitarla de vez en cuando y por supuesto tratarla bien, nada de pisotones rápidos, torpes y agresivos, comer orgánicamente y ¡no me lo van a creer! si le ponen música a la gallina, la gallina es feliz y pone más huevos.
Así que, aludiendo a este descubrimiento por internet, podemos comparar y estar conscientes de que igual que las gallinas, si quieren una vivienda digna, algo de comida y un sexo rico… sólo tienen que poner… le huevos.
Sin lugar a dudas la realidad sigue superando a la comedia armada.
Hasta la próxima.