Redacción Animal Político · 23 de noviembre de 2025
La celebración del Mundial de Futbol 2026 en México será, sin duda, uno de los acontecimientos con mayor proyección global de las últimas décadas. Se prevé una derrama económica sin precedentes, la llegada de cientos de miles de turistas internacionales y el desplazamiento interno de familias de diversas entidades federativas hacia las sedes mundialistas en Ciudad de México, Jalisco y Nuevo León. Este contexto es un mar de oportunidades económicas, culturales y de visibilidad internacional, pero también activa una alerta que no puede pasar desapercibida: los riesgos de explotación, trata y violencia en contra de niñas, niños y adolescentes en el marco de los eventos turísticos masivos.
Hablar de protección de la niñez en un evento de esta magnitud es una obligación legal, ética y de justicia social para el Gobierno de México. En este tipo de acontecimientos deportivos, la evidencia internacional muestra incrementos en los casos de explotación sexual y laboral, así como en los procesos de movilidad de niñas, niños y adolescentes. Durante el Mundial de 2014 en Brasil, se registraron incrementos importantes en la proliferación de redes de explotación sexual y la utilización de personas menores de edad en actividades económicas informales vinculadas al turismo. México no puede permitir que se repita esa historia.
La magnitud del evento, sumada a la limitada capacidad institucional en los sistemas de protección, genera un terreno fértil para los riesgos de violencia, trata y explotación. A ello se suman los flujos migratorios regionales y transnacionales: niñas, niños y adolescentes provenientes de Centroamérica o del Caribe, que pueden verse expuestos a nuevas formas de trata y explotación en los corredores turísticos. La combinación de procesos de movilidad humana, informalidad económica-laboral y turismo masivo exige medidas preventivas excepcionales, asentadas en una sólida coordinación entre el sector público, privado y social.
En este contexto, el Gobierno de México ha avanzado en la construcción de políticas públicas específicas para la protección de la niñez en el sector turismo. La Secretaría de Turismo (SECTUR), a través del Código de Conducta Nacional para la Protección de Niñas, Niños y Adolescentes en el Sector de los Viajes y el Turismo (CCN), ha establecido un marco de corresponsabilidad entre el Estado y los prestadores de servicios turísticos (PST) para prevenir, detectar y denunciar posibles casos de explotación y trata.
La complejidad de los contextos turísticos actuales —más fragmentados, informales, digitalizados y con actores diversos— exige contar con lineamientos operativos claros, flexibles, estandarizados y verificables. En este sentido, el Código, representa un avance sustantivo hacia la capacidad real de respuesta.
El Mundial 2026 exige un sector turístico comprometido, capacitado y que trabaje de la mano con el Estado. La detección temprana, la denuncia oportuna y la activación de rutas son las únicas barreras efectivas frente a la explotación infantil. Para que esto ocurra, la implementación del Código debe ir de la mano de una estrategia nacional de prevención y respuesta rápida.
A nivel federal, el Instituto Nacional de Migración y la SECTUR desempeñarán un papel crucial. Los aeropuertos, fronteras y terminales terrestres serán puntos de alta movilidad de niñas, niños y adolescentes nacionales y extranjeros. La detección de indicios de trata, tráfico o explotación en estos espacios requiere personal con formación especializada, con capacidad de identificación de perfiles de riesgo y con canales de coordinación inmediata con Procuradurías y fiscalías. La creación de un mecanismo interinstitucional de respuesta rápida, que integre al INM, SECTUR, SIPINNA, la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, la Guardia Nacional y la Fiscalía General, sería una medida indispensable para anticipar y atender de manera eficaz cualquier eventualidad durante el Mundial. En otras palabras, se trata de construir un Estado que reaccione con la velocidad que las víctimas necesitan.
El Mundial traerá consigo la llegada de miles de familias que buscarán empleo temporal en los alrededores de los estadios, el aumento del comercio informal y la exposición de niñas, niños y adolescentes a entornos inseguros. Es indispensable anticipar estas dinámicas y fortalecer los programas sociales y educativos que reduzcan los factores de riesgo: trabajo infantil, abandono escolar y pobreza urbana.
El Código de Conducta Nacional es un avance, pero su eficacia dependerá de tres condiciones: la apropiación del sector privado, la coordinación institucional efectiva y la capacidad de seguimiento y evaluación. Cada prestador de servicios turísticos, sin importar su tamaño o tipo de operación, debe entender que su papel no es secundario: son la primera línea de detección, quienes observan lo que muchas veces el Estado no alcanza a ver.
El trabajo colaborativo que la Secretaría de Turismo ha desarrollado con Save the Children México, en la actualización del Código de Conducta, refleja una visión de corresponsabilidad que trasciende las fronteras institucionales: la protección de niñas, niños y adolescentes es una tarea de todos, que requiere la voluntad del gobierno, el compromiso del sector privado y la experiencia técnica de la sociedad civil.
Pero este logro es apenas el inicio. El Mundial será un escaparate de lo mejor y lo peor de nosotros como país. La forma en que protejamos a nuestras niñas, niños y adolescentes durante este evento dirá más sobre México que cualquier gol o copa.
El compromiso con la niñez no se mide por el número de documentos publicados, sino por cada caso que se previene, cada caso en que se garantiza justicia y en el número de entornos seguros con que cuentan las niñas, niños y adolescentes. Por ello, el trabajo conjunto entre SECTUR, Save the Children México y otras instituciones representa una base sólida, pero también un recordatorio: la protección de la niñez es una responsabilidad de todas y todos.
Porque proteger a las niñas, niños y adolescentes no es una opción: es el verdadero triunfo que México debe alcanzar en 2026.
*Miguel Ramírez es coordinador de Incidencia Política en Protección de la Niñez de Save the Children (@SaveChildrenMx), organización independiente líder en la promoción y defensa de los derechos de niñas, niños y adolescentes. Trabaja en más de 120 países atendiendo situaciones de emergencia y programas de desarrollo. Ayuda a los niños y niñas a lograr una infancia saludable y segura. En México, trabaja desde 1973 con programas de salud y nutrición, educación, protección infantil y defensa de los derechos de la niñez y adolescencia, en el marco de la Convención sobre los Derechos del Niño de Naciones Unidas. Visita nuestra página y nuestras redes sociales: Facebook, Twitter, Instagram.