cynthiaram · 26 de abril de 2011
Entrados en el ajo electoral el rosario de quejas, lo propio de la temporada, exige que uno empiece a lamentarse por la vaguedad de las promesas de campaña, por la imposibilidad de que esas promesas se concreten o por el oscuro origen de los recursos con el que se fondearán estas campañas.
Y no digo que uno no deba lamentarse por estas cosas. ¡Al contrario! Habría que quejarse más y de manera sistemática y objetiva. Lo que me llama la atención es que buena parte de aquello por lo que nos lamentamos son acciones/actitudes que nosotros fomentamos y aplaudimos en nuestros májicos mejicanitos. Me explico:
Gracias al “activismo” de la familia de Sonia, Gabriel, el menor de los nietos, pudo ser el Rey de la Primavera 2011. De acuerdo con Sonia, las reglas para elegir al Reyecito de la Primavera estaban, más o menos, estructuradas de la siguiente manera:
Capítulo primero
Del Rey de la Primavera
I. El Reino de la Primavera se deposita en un solo individuo que se denomina Rey de la Primavera.
II. El Reino de la Primavera durará en su encargo una primavera. Quien haya sido electo popularmente, nunca podrá serlo para otro período ni designado para cubrir ausencias absolutas o temporales.
Capítulo segundo
Requisitos de elegibilidad
I. Ser ciudadano mexicano por nacimiento.
II. No contar con una o más nacionalidades distintas a la mexicana.
III. Tener 3 años cumplidos el día de la elección.
IV. Estar inscrito en el padrón escolar del Jardín de niños Ludwig van Beethoven. Estar al corriente de los pagos y contar con la credencial que lo avale.
V. No ser miembro de otro Jardín de niños.
Capítulo tercero
Campaña
I. La campaña arrancará el 21 de febrero de cada año. Los interesados deberán abstenerse de realizar actos anticipados de precampaña o campaña antes de esa fecha.
II. Arrancada la campaña cada niño candidato tendrá que a) recitar una serie de buenos deseos y/o actividades lúdico-recreativas que le gustaría realizar en caso ser el elegido y b) hacer un dibujo cuyo tema sea: ¿Qué haría yo si la primavera fuera para siempre? [Ayy, cositas]
III. Habrá un listado público y una exposición permanente de las promesas y dibujos de campaña de cada niño candidato
Capítulo cuarto
Del Rey
I. Al final, las propuestas de los niños candidatos y sus dibujitos se guardarán y el ganador (el Rey de la Primavera) será quien más boletos haya “colocado”.
II. El dinero recaudado por los boletos “colocados” será destinado a los gastos administrativos que la organización de estas elecciones haya generado.
¿No les suena todo esto conocido? Buenas intenciones que al final, se sabe, no serán más que eso; compra de votos, elecciones ganadas para/por y con dinero; dinero para engordar burocracias…
Yo sé que el niño Gabriel habrá de reinar con sabiduría, peeeero ¿sería una locura enseñar desde el Jardín de niños que el dinero no debería ganar elecciones?
P.d. Yo sé, yo sé. A veces hasta yo me doy ternurita, pero ¡carajo! si en serio no podemos hacer ni eso con nuestros mocosos mejicanitos, no andemos después pidiéndole cosas serias a los candidatos de-a-devis.