blogeditor · 19 de mayo de 2021
El regreso a clases de manera presencial está por fin a la vuelta de la esquina. Esto no quiere decir que hayamos vencido al coronavirus, pero el avance en la vacunación de la población más vulnerable y tendencia epidemiológica a nivel nacional nos permite emprender un regreso paulatino a nuestras actividades cotidianas, y con ello, a las aulas de clases.
A casi un año de sana distancia, el regreso de niñas, niños y adolescentes (NNA) a la escuela sin duda es una buena noticia, pero no podemos olvidar que todavía tenemos tareas pendientes para garantizar su protección integral en la ciudad. El Marco para la Reapertura de las Escuelas (UNICEF, 2020) establece que debe realizarse en condiciones de seguridad y adoptando todas las medidas razonables para proteger a los estudiantes, el personal, los docentes y sus familias. No obstante, ¿nuestros entornos escolares son adecuados para mantener el distanciamiento físico?, ¿cómo se desplaza la población escolar hacia la escuela y desde ella?

Los últimos datos del censo de población y vivienda (INEGI, 2021) revelan que más de la mitad de las y los estudiantes llegan a la escuela caminando, invirtiendo 15 minutos o menos en realizar estos desplazamientos. La movilidad activa tiene múltiples beneficios para la salud de los estudiantes y disminuye las externalidades negativas que ocasiona el automóvil privado en la ciudad. Sin embargo, las condiciones de estos traslados a la escuela dejan mucho que desear.
Sufrir un atropellamiento es una de las principales amenazas de NNA en México, ya que los accidentes de tránsito son la primera causa de muerte para la población de 1 a 14 años. En nuestro país esta situación genera en promedio 6 muertes de menores de edad cada día (CONAPRA, 2019), entre los que predominaron los peatones. Un estudio realizado por la UNAM y Liga Peatonal (GITS, 2018) para identificar el riesgo de atropellamiento en los entornos escolares de la CDMX, revela que el 74% de los accidentes ocurren a menos de 200 metros de las escuelas.

A pesar de que los reglamentos de tránsito locales reconocen los entornos escolares como zonas de tránsito calmado, es común que los vehículos circulen a más de 30 km/h, aumentando el riesgo de sufrir un accidente en el que se vea involucrado un estudiante y que este tenga consecuencias fatales. Por ello Naciones Unidas celebra del 17 al 23 de mayo la Sexta Semana Mundial por la Seguridad Vial, con una campaña mundial para promover la reducción de los límites de velocidad y contribuir al cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible.
¿Es suficiente con establecer un límite de velocidad en el reglamento de tránsito local? La experiencia nos demuestra que no, y esto se debe a que el diseño de nuestras calles no suele coincidir con lo que dice el marco normativo. Detalles tan concretos como el ancho de los carriles, el radio de giro en las esquinas o la presencia de señalamientos para delimitar el cruce peatonal, pueden ser tan importantes a la hora de pisar el acelerador, como la existencia o no de un límite de velocidad apropiado. Estos detalles de infraestructura vial suelen parecer un asunto exclusivo de arquitectos o urbanistas, pero desde hace varios años las comunidades escolares, vecinos y activistas han demostrado que la participación ciudadana puede lograr transformaciones palpables en nuestras calles.
En el marco de esta jornada internacional impulsada por Naciones Unidas, y con el apoyo de la Coalición Global de Jóvenes por la Seguridad Vial, Liga Peatonal convoca a las ciudades mexicanas interesadas en recibir asistencia técnica para impulsar la transformación de sus entornos escolares. Durante 9 meses, 5 organizaciones integrantes de Liga Peatonal serán capacitadas para replicar Caminito de la Escuela en su ciudad, incluyendo un fondo semilla para realizar ejercicios de urbanismo táctico.
No podemos permitir que este regreso a clases venga acompañado de más aglomeraciones en la entrada, banquetas discontinuas y cruces inseguros. Si estás interesada en desarrollar propuestas innovadoras para proteger la salud y el bienestar de la niñez, te invitamos a consultar nuestros materiales, participar en la convocatoria Retorno Seguro a la Escuela y colaborar en la creación de entornos escolares más seguros para todas las personas.

* La Liga Peatonal es una organización no gubernamental que trabaja para transformar las ciudades en beneficio de las y los peatones. Lo hacemos mediante tres estrategias: incidencia en políticas públicas, generación y comunicación de saberes, e intervención del espacio público. Integramos una red nacional con más de 50 organizaciones, expertos y activistas en distintas partes de México.