blogeditor · 5 de septiembre de 2022
Esta semana en la revista impresa de Proceso, Marta Lamas publicó una columna titulada “Contra la pobreza menstrual” en la cual pregunta “¿Qué está pasando en México?… ¿Habrá una ley que garantice la gratuidad?”. Spoiler alert, ya se ha aprobado en 9 estados la ley para que se le dote de manera gratuita a niñas, adolescentes y mujeres jóvenes inscritas en escuelas públicas, productos para la gestión menstrual (toallas, tampones, copas, calzones menstruales, etc.). México es punta de lanza en Latinoamérica sobre avance legislativo y políticas públicas en lo que a menstruación se refiere y es importante que hagamos visible el camino que nos ha traído hasta aquí. Para lograr estos avances, un factor fundamental, entre otros, ha sido la incidencia que se ha hecho desde la colectiva #MenstruaciónDignaMéxico (#MDM) la cual tuve la fortuna de fundar y ser vocera de esta desde el año 2020 (acá pueden leer el informe del trabajo realizado durante 2020).
Pero para poner en contexto, actualmente, las mujeres tienen solo el 75% de los derechos jurídicos de los hombres (UNFPA, 2021). Hay muchas causas que nos obstaculizan el acceso a los derechos y, por tanto, las desigualdades se intensifican más. Una de ellas es la gestión menstrual por las carencias de condiciones sociales, estructurales y culturales que la estigmatizan. Si somos la mitad de la población mundial, ¿cómo es que la menstruación se ha logrado invisibilizar?
Esta colectiva nació del enojo y la incredulidad de que por años hubieran silenciado un proceso meramente natural que nos acompaña durante décadas. #MenstruaciónDignaMéxico es una colectiva feminista que desde 2019 ha impulsado el tema de menstruación en la agenda pública. No fuimos las primeras en hablar de menstruación, claramente, pero algo que destaca de esta ola roja que despertó #MenstruaciónDignaMéxico es que logró aglutinar esfuerzos para alzar la voz en este tema. Colectivas, organizaciones constituidas y personas a título propio con o sin trabajo previo en temas menstruales, llegaron para poner sobre la mesa un tema que, como bien señala Marta Lamas, ha sido un secreto que provoca vergüenza y ansiedad.
En #MenstruaciónDignaMéxico, nuestros ejes de trabajo y avances en cada uno de ellos son:
1. Gratuidad de los productos de gestión menstrual (PGM)
Son nueve estados (Michoacán, Tamaulipas, Oaxaca, Aguascalientes, Puebla, Jalisco, Colima, Yucatán y Morelos) del país que han aprobado la iniciativa de gratuidad de toallas, tampones y copas para las niñas, adolescentes, mujeres y otras personas con capacidad de menstruar -porque no todas las mujeres menstrúan y no todas las que menstrúan son mujeres- en escuelas públicas.
Esto es solo el primer paso, queremos que todas las personas tengan acceso gratuito a estos productos. Se han preguntado, ¿cómo gestionan la menstruación las personas en situación de calle? ¿Cómo gestionan la menstruación las mujeres privadas de su libertad? Sin embargo, cuando iniciamos esta colectiva aún no se hablaba fuerte y claro de menstruación en la agenda pública, así que se tomó la decisión de ir paso a paso, acompañar la entrega de PGM, de educación menstrual de calidad objetiva, clara, holística y apta para las edades en las que se difunda. Es por eso que cuando se propone la #LeyMenstruaciónDigna en los estados se aboga también por la educación.
La menstruación es un tema aparte de la educación sexual integral. Desde la colectiva hablamos de gestión menstrual porque entendemos la menstruación como un proceso amplio y no únicamente relacionado con la salud. La gestión hace referencia a las condiciones estructurales, sociales, culturales, psicológicas, entre otras, que implica menstruar. A nivel federal, de la mano de la entonces diputada Martha Tagle, se presentó una iniciativa – el 10 de junio de 2020- que va en el mismo sentido de gratuidad de PGM en las escuelas públicas, se aprobó el 28 de abril del 2021 en Cámara de Diputadas y Diputados (legislatura LXIV) y está pendiente de ser aprobada en el Senado de la República desde el 02 de septiembre de 2022.
2. Eliminar el impuesto de los productos de gestión menstrual
Un punto por destacar en este artículo es que Lamas menciona que éste fue un logro decisorio de Raquel Buenrostro, sin embargo, a continuación expongo el camino recorrido -por esta colectiva- para que esto se realizara. Empezó con la presentación de la iniciativa #MenstruaciónLibreDeImpuestos el 8 de septiembre de 2020 -por parte de la entonces diputada Martha Tagle- en la cual se pedía la tasa 0% para “toallas sanitarias desechables y de tela, compresas, tampones, pantiprotectores, copas o cualquier otro bien destinado a la gestión menstrual”, argumentando que es un impuesto sexista y discriminatorio. Sin embargo, en esa ocasión no fue aprobada. Esto se hizo de la mano de legisladoras de diferentes partidos políticos, fue poderoso verlas en tribuna apoyando esta causa.
Ahí no pararon los esfuerzos -en la operación pulpo como me gusta llamarle a todo lo que ha hecho esta colectiva, porque tratamos de agotar todas las posibilidades-, se impulsó una acción de inconstitucionalidad el día 28 de diciembre de 2020 gracias a 169 diputadas y diputados que la firmaron. Se buscaba que la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) reconociera la discriminación que sufrimos las mujeres al pagar este impuesto, se presentaron diversos sustentos a esta petición de diversas organizaciones no gubernamentales, instituciones académicas y gubernamentales (amicus curiae). Esto no es un impuesto rosa, puesto que no hay un bien idéntico que compren los hombres o personas sin capacidad de menstruar a un menor precio. Pero, ahí tampoco paró el trabajo de la colectiva y se impulsaron campañas en redes sociales, webinars, debates y otros esfuerzos para seguir visibilizando esta injusticia tributaria.
México es el país número 42 en reducir o eliminar el impuesto a dichos productos. No es casualidad que a partir del 1 de enero de 2022 ya no paguemos un impuesto por menstruar en México, es fruto de la lucha colectiva del menstruactivismo. En el artículo de Lamas se reconoce la labor de la activista británica Laura Coryton como impulsora del movimiento en favor de la eliminación del impuesto para los PGM. Así de valioso es el reconocimiento de nuestro trabajo. No permitiremos que se invisibilice nuestro trabajo, ni las luchas que emanan de la sociedad civil organizada; a pesar de las numerosas ocasiones que nos dijeron “no se puede”, “no es importante”, así como de falta de financiamiento, el desgaste emocional y físico, pues al final estas luchas sí logran garantizar mejores condiciones de vida para las personas.
3. Investigación de calidad sobre la menstruación en México
Este tercer eje de trabajo se enfoca en obtener datos sobre cómo gestionamos la menstruación en nuestro país y cuáles son las carencias de esta. Marta Lamas escribe: “no me quiero imaginar lo que las estudiantes de escasos recursos pueden estar viviendo”, refiriéndose a la falta de una ley que garantizará la gratuidad en México. Aquí los datos al respecto: en un esfuerzo que se hizo con Unicef México, Girl Up, SIPINNA, COPRED y U-Report en 2020 para conocer cómo se vive la menstruación en ambientes escolares, resultó que, entre quienes contestaron la encuesta, 4 de cada 10 niñas prefieren no ir a la escuela cuando están menstruando. Actualmente, se está haciendo un levantamiento con representatividad nacional sobre las condiciones de la gestión menstrual en nuestro país. Planeamos presentar los resultados el próximo 12 de octubre a medios y público en general. Esta es nuestra invitación para que Marta Lamas nos acompañe.
4. Educación menstrual de calidad para todas las personas, no solo las mujeres
¿A cuántas de nosotras nos fueron a hablar de menstruación en las escuelas y pidieron que se salieran los hombres de las aulas? Esto no es un secreto: es un proceso fisiológico con el que se convive día a día. Si las niñas, adolescentes y otras personas con capacidad de menstruar faltan a la escuela 4 días cada 4 semanas durante la menstruación llegan a perder entre el 10% y el 20% de sus días escolares al año. La ausencia por la menstruación se debe a diferentes factores que abarcan desde la falta de productos de gestión menstrual, baños y saneamiento inadecuados, dolores menstruales hasta estigma social. También cabe contemplar que la educación menstrual que nos han explicado hasta ahora, no integra el entendimiento de la ciclicidad desde una perspectiva real. Desde esta colectiva se busca transformar cómo llega la información a las niñas, niños y adolescentes, porque sabemos que la educación y el autoconocimiento es poder. En Michoacán, el primer estado en aprobar la #LeyMenstruaciónDigna en marzo de 2021, se hizo un acompañamiento y propuesta de modificación contenidos curriculares en donde se trata la menstruación de manera transversal. ¿Se imaginan enseñar a sumar y restar en lugar de con peras y manzanas con tampones y copas?
5. Comunicación
A través de redes sociales hemos realizado una serie de conversatorios sobre por qué la menstruación tiene que ser un tema en la agenda pública hasta hablar de la variedad de productos menstruales. Hemos dado charlas sobre nuestro trabajo en universidades, preparatorias y secundarias. El 28 de mayo de 2021 tomamos el Zócalo de la Ciudad de México con una toalla gigante para exigir una menstruación digna en nuestro país. Esta mega toalla ha andado de viajera y se ha desplegado en las plazas principales de diferentes ciudades: Morelia, Monterrey, Mexicali y Guadalajara. Nuestro objetivo es que toque todo el territorio nacional.
Más allá del programa de la BBC que Marta Lamas señala en el artículo “Contra la pobreza menstrual”, desde 2015 Naciones Unidas ha abordado el tema de la higiene menstrual (sic) ligado al acceso a agua y saneamiento y cómo la menstruación contribuye “a generalizar el estigma asociado a la menstruación y tiene efectos negativos en la igualdad entre los géneros y el disfrute por las mujeres y las niñas de sus derechos humanos, incluido el derecho a la educación” (Naciones Unidas). Desde 2015 a la fecha ha abordado y expandido el tema de la menstruación desde diferentes ángulos.
¿Por qué la menstruación debe ser un tema en la agenda pública? La gestión menstrual -en las condiciones actuales- es un factor de desigualdad, ya que los productos de gestión menstrual no son opcionales. En términos económicos, una mujer necesita 360 toallas o tampones promedio al año. Ese gasto puede representar hasta 32 dólares anuales para ser cubierto de manera adecuada, equivalente a 5% del total de gastos de un hogar del 10% más pobre en México; donde cuatro de cada 10 mujeres viven en situación de pobreza, previo a la pandemia por COVID-19. Sumándole que la brecha de los ingresos laborales entre hombres y mujeres en el segundo trimestre de 2021 fue de 41 dólares.
En términos sociales, el estigma y tabú que acompaña la menstruación nos impide ocupar espacios públicos de manera cómoda, ¿cuántas veces nos hemos auto limitado de hacer actividades cotidianas por miedo a teñir nuestra ropa de rojo? ¿Cuántas veces en el trabajo/escuela, a pesar de tener productos de gestión menstrual, nos generó una sensación de estrés que nadie vea la toalla, el tampón, que nadie note que estoy menstruando? Si queremos participar de la vida pública mientras menstruamos, tenemos que esconderla. Pensemos, ¿cuántas palabras existen para no mencionar el término “menstruación”?
Desde #MDM hemos luchado para contribuir a eliminar la pobreza menstrual, Aún nos falta mucho camino por andar, pero esta ola roja va tomando fuerza de un tsunami. Queremos que la menstruación digna sea un derecho para todas las personas y no un privilegio como actualmente lo es. Aprovecho este espacio para agradecer a todas las integrantes de esta colectiva que la nutren y la mantienen viva; y a las personas legisladoras, federales y estatales, que nos han abierto la puerta y acompañado la lucha, abrazándola con compromiso y pasión.
Pero después de leer todo esto, ¿Qué puedo hacer? ¡Haz ruido! Implementa la política del metro cuadrado, que significa hacer cambios desde tu lugar de trabajo, casa, estudio, que contribuyen al avance de esta agenda, acá te decimos cómo:
Gracias a Marta Lamas por reconocer que el tema es prioritario y su atención, urgente. Si quieren escribirnos pueden hacerlo a [email protected] o seguirnos en nuestras redes sociales @digna_mx (twitter e Instagram) y Menstruación Digna México (Facebook).