Respeto y reconocimiento de los derechos de las personas trans

Redacción Animal Político · 5 de octubre de 2023

Respeto y reconocimiento de los derechos de las personas trans

La Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos establece en su artículo primero la prohibición de la discriminación por cualquier motivo que atente contra la dignidad humana y el reconocimiento del derecho a la igualdad. Este fundamento busca limitar el actuar de la autoridad para evitar un trato diferenciado injustificado y llevar a cabo las tareas propicias para eliminar las barreras históricas que grupos de atención prioritaria, como lo son las personas trans, han enfrentado en el disfrute y ejercicio de sus derechos y libertades.

En México existe una situación de violencia generalizada en contra de las personas con orientaciones sexuales, identidades y expresiones de género diferentes a la cisgénero y heterosexual; particularmente preocupa la violencia contra las mujeres trans pues persisten los prejuicios y estigmas hacia esta población cuya identidad difiere de los modelos hetero-cis-normativos, los que les excluyen e impiden el acceso a sus derechos.

De acuerdo con datos del Observatorio Nacional de Crímenes de Odio contra personas LGBT, para junio de 2021 el 44.5 % de los crímenes de odio registrados en México fueron cometidos contra mujeres trans, ubicando a nuestro país en el segundo lugar en el mundo con mayor número de transfeminicidios. De acuerdo con fuentes extra oficiales, en la Ciudad de México durante 2023 han sido asesinadas 13 mujeres trans.

Las personas trans son aquellas cuya identidad de género no coincide con la asignada al momento de nacer, y hacen una transición de un género a otro u otros y que a pesar de que el derecho a la identidad de género está reconocido y protegido en nuestro país, existen aún estereotipos y prejuicios construidos desde sistemas sexistas, cis-heteronormativos que pretenden imponer a las personas formas de identificarse y expresarse que les excluyen y violentan.

Esta discriminación y violencia exacerbada no solo se encuentra en los espacios públicos (escuelas, trabajo, servicios médicos y establecimientos mercantiles, etc.), también se encuentra en el ámbito privado y familiar (padres, hermanos, abuelos, etc.), afectando a las personas trans en todas las esferas de la vida, orillándolas a situaciones de extrema pobreza, maltrato y privación de sus derechos sociales, políticos, culturales y económicos. La esperanza de vida de las mujeres trans se ubica por debajo del promedio, y ello está asociado a una serie de factores, incluida la discriminación, la violencia y las disparidades en el acceso a la atención médica y los servicios de salud mental.

En este sentido, se señalan claramente como discriminatorias las medidas que buscan excluir del uso de baños para mujeres a las mujeres trans, simplemente por el hecho de ser mujeres trans. Esta práctica está anclada en prejuicios transfóbicos que tienen que ver con temores asociados a la supuesta inseguridad que representa su presencia en estos espacios. Ello no solo es generalmente falso, sino que acarrea un desconocimiento de lo que implica una transición para una persona cuyo género no se identifica con el asignado al nacer.

Pensar que una mujer trans transiciona solamente para violentar mujeres en los baños resulta absurdo, pues en realidad una transición implica la adecuación del cuerpo y su apariencia y expresión a la identidad con la que una persona se percibe y se siente. En fechas recientes hubo un acto en la Cineteca Nacional donde se impidió el uso del baño a una mujer trans; la institución condenó los hechos y se encuentra en fase de reparar el daño generado a las personas involucradas.

Todo ello llevó a una serie de comentarios en las redes sociales donde se violentó de muchas formas la dignidad de las personas afectadas. Desde este Consejo hacemos un llamado a respetar, reconocer y garantizar los derechos de las personas trans en todos los espacios públicos y ámbitos donde se desenvuelvan.

Exhortamos a asumir con responsabilidad que las expresiones que excluyen, injurian, desacreditan, ofenden o menosprecian a las personas trans, y en específico a las mujeres trans, tienen efectos en la violencia y discriminación que ellas viven, pues reproducen los sistemas de opresión en que se sostienen. No debe perderse de vista que la discriminación y la violencia se alimentan y refuerzan con discursos discriminatorios y de odio.

La fiscalización de los cuerpos al ingresar y usar un baño pasa precisamente por una construcción sesgada del uso de determinados espacios. Y el argumento de la seguridad resulta falso cuando consideramos que no tenemos datos sobre supuestos ataques de mujeres trans en los baños de mujeres, pero sí se cuenta con datos sobre las violencias que se ejercen contra las mujeres trans y que se ven reforzadas por narrativas que las asocian con un riesgo para otras mujeres y niñas o un engaño para la sociedad.

Las mujeres y las niñas tienen derecho de ocupar espacios seguros para ellas y los datos muestran que las violencias que ellas viven no provienen de mujeres trans que usan un baño público para mujeres, sino principalmente de hombres que se ubican en sus círculos cercanos.

La transfobia es un fenómeno político, es un sistema que opera dentro de un orden social patriarcal, hetero/cisexual que sirve como medio de control biopolítico. La transfobia es una forma de discriminación, prejuicio o hostilidad dirigida hacia las personas transgénero o de género diverso. Se manifiesta a través de actitudes negativas, comportamientos discriminatorios, estereotipos dañinos y estigmatización hacia estas personas debido a su identidad de género, que no coincide necesariamente con el género que se les asignó al nacer. La transfobia puede manifestarse de diversas maneras, incluyendo:

  • Discriminación: Trato diferenciado injustificado o arbitrario basado en prejuicios transfóbicos.
  • Estigmatización: Asociar a las personas trans con estereotipos negativos o prejuicios infundados, como considerar que su identidad de género es una enfermedad o un trastorno.
  • Violencia: Incluir actos de violencia física, verbal o emocional dirigidos a personas transgénero debido a su identidad de género. Esto puede incluir agresiones, acoso o abuso verbal.
  • Exclusión social: Excluir o marginar a personas transgénero de la sociedad, la familia o la comunidad debido a su identidad de género.
  • Malgenerización o falta de respeto en el uso de pronombres y nombres.

La aceptación y el apoyo a la identidad de género de cada persona son fundamentales para garantizar que todas las personas vivan una vida plena y libre de discriminación. La educación, la sensibilización y la promoción de los derechos humanos son pasos esenciales para abordar y superar la transfobia en la sociedad. Por ello es imperante que se reconozcan socialmente los derechos de las personas trans y se elimine la discriminación a la que históricamente han sido expuestas.

@COPRED_CDMX