El señor Bruschino o El hijo por azar

Redacción Animal Político · 2 de septiembre de 2023

El señor Bruschino o El hijo por azar

Il Signor Bruschino o Il figlio per azzardo es una ópera con música del italiano Gioacchino Rossini (1792-1868) y libreto de Giuseppe Maria Foppa (1760-1845) con base en la obra francesa Le fils par hasard, ou Ruse etfolie de André René Polydore Alissan de Chazet (1774-1844) y Eustachie Thérèse Maurice Ourry (1776-1843).

La obra se estrenó el 27 de enero de 1813 en el Teatro San Moisè en Venecia, Italia, y fue un rotundo fracaso. Pero tiempo después se convirtió en una de las óperas más exitosas y representadas en todo el mundo.

El programa de mano ofrece una sinopsis argumental con un texto de José María Álvarez que transcribo:

Después de la Obertura conoceremos a un par de enamorados: Sofía y Florville. Para no perder la costumbre, el padre del muchacho (que ya había muerto) y Granville, el tutor de Sofía y todo un aristócrata en la sociedad francesa, estuvieron enemistados por cuestiones políticas durante algún tiempo; es un hecho que Granville impedirá la bonita relación imponiéndole al “novio perfecto” (si acaso eso existiera): el hijo de un amigo suyo, un tal Señor Bruschino, “naviero de robusta fortuna, pero frágil salud”.

El único problema es que el tutor nunca ha visto en persona al hijo de Bruschino… y aun así ya había decidido su futuro en complicidad con su padre. Es más: ¡ni Sofía, la futura esposa, lo conoce! Aparentemente, todo se convendrá a través de una carta y Bruschino hijo parte para conocer a su prometida llevando consigo la misiva. Pero en el camino se le “cruzó” una taberna y entró para quitarse la sed con uno, dos, tres (y más) alcoholes hasta que queda totalmente idiotizado. En su severa embriaguez le dice al tabernero (de nombre Filiberto) que no tiene dinero para pagarle y que estaba por llegar a conocer a su prometida, por lo que Filiberto procede a encerrarlo en una habitación hasta que alguien pague lo que el muchacho consumió.

De tal suerte, el tabernero parte al encuentro con Sofía (con todo y la carta de compromiso), a ver si ella podría hacerse responsable del pago de la deuda. En el camino es interceptado por el joven Florville y, al saber lo que está ocurriendo con Bruschino hijo, urde inmediatamente un plan: promete al tabernero que él pagará la deuda del muchacho con la condición de que lo deje encerrado y, como nadie conoce al futuro prometido, Florville se hará pasar por él y así podrá desposar a Sofía sin problemas.

Florville, con la carta en su poder, va a la propiedad de Gaudenzio e intentará convencer al tutor de su falsa identidad. Mientras esto ocurre, Granville recibe una misiva más del Señor Bruschino en la que le advierte que, aunque su hijo es un buen partido para Sofía, le encanta derrochar el dinero y merece que le ponga atención. Además, en esas líneas, el orgulloso padre le notifica sobre algunas señas particulares de su hijo para que lo identifique en cuanto llegue al encuentro con Sofía. 

Granville ordena a sus sirvientes que den con el paradero de Bruschino hijo, pero eso no es necesario: él ya ha llegado al encuentro con el tutor para presentarse con él. Y sí: en realidad es Florville. Por desgracia, el Signor Bruschino aparece en escena con un pésimo humor provocado con un severo ataque de gota que lo aqueja.

Al momento del encuentro entre el hijo falso con el padre Bruschino, éste último monta en cólera y Florville suplica su perdón. Obviamente, Granville no entiende lo que está pasando. Tienen que llamar a la policía para solucionar el intríngulis, pero como Florville llevaba la carta del hijo verdadero no hay forma de comprobar que sea un impostor. Para complicar aún más las cosas llega Filiberto, ansioso por recibir el pago de la deuda del joven Bruschino. Todos piensan que el Signor Bruschino se niega a aceptar su paternidad por enojo. Aun así, Gaudenzio decide que Sofía y el falso hijo Bruschino deben casarse de inmediato. 

El tabernero regresa, muy contento porque la deuda está saldada, y viene acompañado por… ¡el verdadero Bruschino hijo! Y al descubrirse todo, Gaudenzio monta en cólera, pero ya es demasiado tarde, por lo que prefiere perdonar a Florville ante la burla mayúscula del Signor Bruschino por todo lo ocurrido. Regocijo general. ¡Qué viva el amor!

***

El pasado 15 de julio en el Teatro Juárez, de El Oro, Estado de México, pude escuchar esta obra con la Orquesta Sinfónica del Estado de México dirigida por su titular, Rodrigo Macías González, con la dirección escénica de Oswaldo Martín del Campo y la interpretación de Edgar Gil; Martha Llamas; Carlos Alberto Velázquez; Rodrigo Urrutia; Andrea Pancardo; Enrique Ángeles y Juan Tello.

Ese día Lázaro Azar, desde el escenario, ofreció una introducción que situó la importancia de Gioacchino Rossini en el mundo de la ópera y presentó una síntesis de la trama de Il Signor Bruschino o Il figlio per azzardo. Y también explicó cuáles pudieron haber sido las razones del fracaso primero de la obra. Entre ellas que los músicos de la sección de violines en un momento de su interpretación golpean los atriles con sus arcos, cosa que en su momento fue algo innovador y único, pero que no gustó al público.

En la puesta en escena de Martín del Campo no hay escenografía y vestuario de época. Los intérpretes se colocan detrás de la orquesta y en ese espacio realizan algunos movimientos. Gocé de la ópera Il Signor Bruschino o Il figlio per azzardo en el espacio del bellísimo Teatro Juárez. Disfruté muchísimo la conversación con Lázaro que me dio sus puntos de vista sobre el trabajo de la Orquesta Sinfónica del Estado de México y en particular esta puesta en escena. Con él siempre se aprende.

Cartel con la presentación de la Ópera de Gioacchino Rossini, El señor Bruschino o El hijo por azar

Il Signor Bruschino o Il figlio per azzardo

Música: Gioacchino Rossini

Libreto: Giuseppe Maria Foppaa, con base en la obra Le fils par hasard, ou Ruse et folie de André René Polydore Alissan de Chazet y Eustachie Thérèse Maurice Ourry

Interpretación: Orquesta Sinfónica del Estado de México

Director general: Rodrigo Macías González

Director de escena: Oswaldo Martín del Campo

Elenco: Edgar Gil – Bruschino padre; Martha Llamas – Sofia; Carlos Alberto Velázquez – Florville; Rodrigo Urrutia – Gaudenzio; Andrea Pancardo – Marianna; Enrique Ángeles – Filiberto y Juan Tello – Bruschino hijo / Comisario.

@RubenAguilar