Remesas nacionales

Dulce Ramos · 11 de febrero de 2013

Remesas nacionales

Sobre las remesas que de Estados Unidos se mandan a México se escribe y comenta mucho, pero casi nada se habla de las remesas nacionales, es decir, las que migrantes dentro del territorio nacional envían a sus familias en sus estados de origen.

El monto anual de las remesas nacionales es de 90,000 millones de pesos (6,846 millones de dólares), que equivale a poco menos de la tercera parte de las remesas que vienen del vecino del norte, de acuerdo al Centro de Estudios Monetarios Latinoamericanos (CEMLA).

Los remitentes distribuidos en el territorio nacional suman unos 4 millones. El lugar de nacimiento de éstos y los estados donde ahora viven se ubica a partir de conocer cuáles son las entidades que más recursos envían y cuáles los que más reciben.

Los principales estados receptores de remesas nacionales son Oaxaca, Chiapas y Veracruz, a los que siguen Puebla, Guerrero y San Luis Potosí. Los estados de donde salen más remesas son el Distrito Federal y Nuevo León.

El análisis del CEMLA estima que los remitentes nacionales hacen un promedio de 17 envíos anuales a sus familiares y que el monto de cada uno ronda en los 230 pesos, lo que da un total de 3,910 pesos (300 dólares).

Las mujeres superan al número de los hombres como remitentes de las remesas nacionales, pero a nivel internacional sucede al revés.

Los receptores de las remesas internacionales y nacionales varían. En el primer caso los principales receptores son los padres y después las parejas.

En las nacionales, el 41% de los receptores son los padres; el 31% otros familiares; el 15% las parejas y el 13 por ciento los hijos, de acuerdo al CEMLA.

El costo del envío nacional de las remesas es del 6% por cada mil pesos, que en números absolutos son 60 pesos. El CEMLA plantea que esta industria asciende a 135 millones de pesos al mes y 1,620 millones de pesos al año.

Los funcionarios de los estados receptores y los que envían,  los medios de comunicación y la sociedad deberían poner más atención al hecho de las remesas nacionales, para saber lo que ocurre con ellas y en su momento poder pronunciarse sobre el tema.

La Comisión Nacional Bancaria (CNB) debería vigilar, todavía más, a las empresas financieras que se dedican al envío de las remesas, para evitar abusos y garantizar queden siempre a salvo los intereses de los remitentes y sus familias.