Regulación de la cannabis: el último jalón… o no

blogeditor · 15 de abril de 2021

Regulación de la cannabis: el último jalón… o no

Las personas usuarias, activistas, colectivos y organizaciones que conformamos la Coalición #RegulaciónPorLaPaz compartimos varias de las preocupaciones que ha expresado el Senado; sin embargo, después de dos años del actual proceso legislativo hemos constatado que no existen condiciones para que esta legislatura corrija los errores que se han ido acumulando y que son obra de ambas Cámaras. Por eso consideramos que lo fundamental es no retrasar más su aprobación.

Faltan menos de tres semanas para que venza el plazo de la tercera prórroga que la Suprema Corte de Justicia de la Nación otorgó al Poder Legislativo para modificar los artículos de la Ley General de Salud que declaró inconstitucionales por violar el derecho al libre desarrollo de la personalidad. Sin embargo, desde el Senado se escucha cada vez más fuerte el rumor de que solicitarán una cuarta prórroga, ésta quizá, la más absurda de todas.

Si bien en repetidas ocasiones el coordinador de las y los senadores de MORENA y de la Junta de Coordinación Política, el senador Ricardo Monreal, ha señalado que estudian “allanarse” a la minuta enviada por la Cámara de Diputados, también ha señalado elementos de ella que pueden ser inconstitucionales y que son la excusa para solicitar más tiempo.

En octubre de 2019, después de más de siete meses de foros, cafés temáticos y demás mecanismos de parlamento abierto, se presentó un dictamen distinto al propuesto por la Secretaría de Gobernación, Olga Sánchez Córdero, que fue construido de la mano con sociedad civil, y en cambio más cercano a los objetivos de la industria al imponer mecanismos de trazabilidad costosos y ajenos a la realidad de las comunidades cultivadoras, además de mantener el delito de posesión simple, la principal causa de criminalización.

Después de mucha presión ciudadana, las Comisiones Unidas de Justicia, Salud y Estudios Legislativos Segunda pidieron una primera prórroga que vencía en abril del año pasado, sin embargo, a raíz del cierre del Congreso por la pandemia de Covid-19 sólo lograron aprobar en lo general el dictamen aunque con la promesa de realizar cambios profundos.

Esta aprobación ocurrió finalmente en noviembre del 2020, en un proceso por demás opaco donde se incorporaron modificaciones de último minuto que benefician a las grandes industrias, como la posibilidad de tener más de una licencia de la cadena de producción, elemento clave para garantizar mecanismos de justicia social orientados a proteger y reparar los daños causados a las comunidades cultivadoras.

Con pocos días para que se cumpliera el plazo de la segunda prórroga, la Cámara revisora solicitó y le fue concedida una tercera prórroga para poder dictaminar y aprobar la minuta. Este plazo vence a finales del mes presente con el fin del periodo de sesiones.

En esta Cámara la aprobación fue más rápida, pero no por eso menos decepcionante. Tanto diputados como diputadas realizaron modificaciones importantes, por ejemplo la desaparición del Instituto de Regulación, la cual obedece a la falta de recursos públicos derivado de la pandemia, así como otros cambios que solo se entienden como nuevas concesiones a la industria como la eliminación del porcentaje de licencias exclusivamente para comunidades cultivadoras.

Por un lado, volvieron a incluir el permiso para el autocultivo que sobre regula el ejercicio de derechos; por el otro, concedieron un nuevo regalo a la industria al incorporar licencias integrales que permiten que una sola persona pueda realizar toda la cadena de producción, algo que en el espíritu de la ley debía ser exclusivo para las comunidades afectadas como medida afirmativa.

La minuta nuevamente se encuentra en la Cámara de Senadores, quienes tienen que aprobar o rechazar los cambios hechos en la Cámara baja. Si los aprueban, bastará solamente que el Ejecutivo la firme y se publique en el Diario Oficial de la Federación (DOF). Si los rechazan, los diputados tendrían que realizar nuevas modificaciones pero hasta el próximo periodo de sesiones y con nuevos actores, producto del proceso electoral actual. En estas condiciones una nueva prórroga sólo servirá para solapar la falta de capacidad para construir acuerdos pero no para mejorar un dictamen que deberá ser corregido posteriormente.

En retrospectiva, el dictamen ha cambiado en el tránsito de una Cámara a otra, sin embargo, con algunas excepciones, las modificaciones han empeorado el documento en temas puntuales como la protección a las personas usuarias y comunidades cultivadoras. Una prórroga más no hará la diferencia. Es tiempo de avanzar, desde #RegulaciónPorLaPaz seguiremos presionando para que ocurra, por su parte, senadores y senadoras deben de aprobar ya esta ley #NoMásPrórrogas.

 * Adrián Jimenez es integrante de @ReverdeSerC y @RegulacionXPaz.