Reforma energética, ¿la Ley de Herodes?

blogeditor · 1 de agosto de 2014

Reforma energética, ¿la Ley de Herodes?

Un día Jorge Ibargüengoitia se ganó una beca de la Fundación Katz para estudiar en Estados Unidos, pero para el otorgamiento de la beca era requisito indispensable estar en muy buen estado de salud y pasar una serie de rigurosos exámenes médicos con el Dr. Philbrick, el médico gringo asignado por la Fundación. Con estoica resignación se sometió a toda clase de estudios que a él le parecían inhumanos y humillantes: desde que le metieran un foco por las orejas, hasta juntar sus heces en un frasquito. Cuando creyó que ya había pasado lo peor, las peticiones del médico empeoraron. Lo hizo hincarse en cuatro puntos y le dijo que le analizaría el recto. Al ver los enormes y horrorizados ojos de Jorge, el médico le explicó: “Para darle la beca, la Fundación Katz exige que verifiquemos que no tiene usted úlceras en el recto”. No había de otra: o te chingas o te jodes. Esa es la Ley de Herodes.

Lo que los legisladores están proponiendo en la reforma energética es algo así:

“Hemos decidido que lo mejor para el futuro energético del país es extraer gas shale del subsuelo y usted señor, señora, dueño de la tierra debe de estar muy contento con eso porque nosotros los diputados del PRI, PAN y Verde Ecologista nos hemos puesto de acuerdo para que usted sea remunerado por ceder su tierra. El proceso de extracción, llamado fracking, es simple: llega la empresa, perfora su tierra, no mucho, de 1 a 5 kilómetros de profundidad, extrae el gas y en unos 5 años se va, y lo mejor de todo es que usted tendrá derecho ¡a que le paguen por la renta de su terreno! Es verdad, la exploración y explotación del gas requieren de mucha agua (de 9 a 29 millones de litros de agua para la fractura de un solo pozo) y puede ser que se quede sin agua limpia porque hay un alto riesgo de que las fuentes de agua cercanas al pozo queden contaminadas pero ¡tendremos gas! Unas cosas por otras ¿no?

Es muy probable que sus tierras queden estériles, pero no se preocupe. Estamos legislando para que usted reciba parte del ingreso que se obtenga por la extracción del gas de su terreno. No sería justo que las empresas se queden con todo, por eso hemos dejado bien clarito en la ley que usted deberá obtener un porcentaje de las ganancias de la extracción: del 0.5% al 3%, muy buenos ¿no?

Es importante dejar claro que usted podrá obtener estos beneficios sólo si la empresa logra extraer gas del subsuelo. Las empresas deben de explorar antes de explotar y generalmente el 80% de los pozos no resultan comercialmente viables. Es cierto que para la exploración también se requieren millones de litros de agua y que sus tierras pueden igualmente quedar contaminadas, pero usted debe comprender que el negocio está en la especulación y el que no arriesga no gana. Véalo así: usted tiene el 20% de posibilidades de que de la perforación de su tierra, resulte en una explotación económicamente viable.

Esperamos que estos incentivos sean suficientes para que usted ceda sus terrenos de buena gana por el bien de la nación. Piense en sus hijos, no nos gustaría vernos en la penosa necesidad de expropiarle sus tierras”.

Con las leyes que acaban de aprobar, los legisladores nos están diciendo a los ejidatarios, comuneros y sociedad en general que con la reforma energética tenemos básicamente dos opciones… como en la ley de Herodes.

frackingex

 

@PAOLASAEB