Redacción Animal Político · 26 de junio de 2024
La semana pasada la sala superior del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación (TEPJF) adoptó, en sesión privada, un acuerdo para la conformación de una comisión que elaborará el proyecto de dictamen para la calificación de la elección presidencial.
Si bien los resultados electorales en dicha boleta resultaron contundentes, hay que señalar que el proceso aún no concluye. Está pendiente la adecuada integración de la propia sala superior, resolver temas como la sobrerrepresentación en la Cámara de Diputados y un abigarrado número de impugnaciones que han caído sobre el proceso electoral.
La distancia, en el caso de la elección presidencial, hace prácticamente imposible revertir o pensar en anular los comicios, pero un asunto interesante será conocer cómo califica la sala cualitativamente el proceso.
Cómo valora la equidad en la contienda, la neutralidad de los servidores públicos, el posible uso inadecuado de los programas sociales, en fin, lo que antes conocíamos como el piso parejo. Y ello es importante porque perfila alguna ruta de lo que podría ser la reforma electoral que viene.
Convencionalmente, la agenda de las reformas electorales se confeccionaba a partir de los agravios de los vencidos y de las carencias que las propias autoridades electorales detectaban. No debiera ser de otra manera. Me parece que a nadie conviene ir a otro proceso electoral bajo las mismas reglas y actitudes que observamos este año; tuvimos un arbitraje débil, pero también actores políticos -no únicamente el ejecutivo- que sistemáticamente retaban a la ley. El desacato es sin duda una señal inequívoca de que hay que actualizar la norma.
Las reformas electorales han sido ocasión para corregir excesos, atemperar conductas, reencausar la convivencia política. Es claro que el llamado plan C, en lo que hace a la propuesta de reforma electoral, cuenta con el respaldo mayoritario en el nuevo Congreso, pero no podemos olvidar que las reformas electorales siempre han buscado el consenso, no la imposición; avanzar, no atropellar. Ojalá sigamos la misma ruta y hagamos de la reforma electoral que viene, una oportunidad para la reconciliación.
*Rodrigo Morales M. (@rodmoralmanz) fue consejero electoral en el Instituto Electoral del Distrito Federal y en el Instituto Federal Electoral. Actualmente es consultor internacional en materia electoral.