Redacción Animal Político · 20 de noviembre de 2025
El pasado 3 de noviembre, el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) anunció que el país alcanzó 22.7 millones de puestos de trabajo registrados, la segunda cifra más alta desde 1997. Este máximo histórico no solo marca un avance en materia laboral: representa una oportunidad única para consolidar la formalización y avanzar hacia la protección social universal.
El incremento de los puestos de trabajo registrados en el IMSS son el reflejo de la expansión del mercado laboral mexicano que ha experimentado un crecimiento importante después de la pandemia de 2020.
La información más reciente de la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo (ENOE) del INEGI muestra que la población ocupada total llegó a 59.4 millones de personas en el segundo trimestre de 2025, lo que implica un aumento de 920 mil trabajadores respecto a 2023. Detrás de estas cifras se encuentra un mercado laboral que se recupera con dinamismo, pero con desafíos estructurales: la informalidad laboral alcanza el 54.8 % de la población ocupada y el 35.1% de las personas se encuentra en pobreza laboral.
Esto significa que más de uno de cada tres trabajadores no puede adquirir la canasta alimentaria con su ingreso actual.
Además, aunque en términos anuales los registros han estado en crecimiento desde 2021 tras la contracción de la pandemia, este crecimiento se ha venido desacelerando: mientras que el crecimiento anual de empleos en 2023 fue de 3.36 %, para 2024 el aumento fue de 1.59 % y las cifras anunciadas por el IMSS este noviembre indican un crecimiento anual de puestos de trabajo de 0.40 %.
El aumento anual de empleos por sector económico es heterogéneo. Transporte y comunicaciones (9.6 %) y comercio (2.9 %) fueron los sectores más dinámicos, mientras que la industria manufacturera (0.17 %) creció marginalmente y la construcción tuvo una reducción del (-6.6 %). El empleo formal, por tanto, crece donde ya había formalidad, dejando un amplio margen de mejora en sectores tradicionalmente informales como la agricultura, la construcción o el comercio minorista.
¿Qué nos dicen estas cifras? El empleo formal está creciendo donde ya había formalidad, es decir, los sectores con mayor informalidad como la agricultura, la construcción y comercio al por menor, representan el mayor espacio de oportunidad para expandir la formalización y la cobertura de seguridad social.
La recuperación del empleo y los incrementos sostenidos del salario mínimo, más del 130 % desde 2018, han contribuido a reducir la pobreza laboral, que pasó de 46 % en 2020 a 35.1% en el segundo trimestre de 2025. Sin embargo, dos tercios de la población trabajadora aún perciben hasta dos salarios mínimos, y la brecha salarial entre trabajadores formales e informales supera el 100 %.
El ingreso promedio de un trabajador formal es de $10 mil 821 pesos mensuales, frente a $ 5 mil 257 pesos en el empleo informal. Estas diferencias evidencian la urgencia de acelerar la formalización y mejorar la productividad, para que el crecimiento se traduzca en bienestar real.
Cada uno de los casi medio millón de empleos formales creados en los últimos dos años ha contribuido a fortalecer la base contributiva del IMSS y fortalece la red de protección social. Aún 33.1 millones de personas trabajan en la informalidad, y 62.7 millones carecen de acceso efectivo a la seguridad social, el reto de la universalización permanece como una prioridad nacional.
Desde la Conferencia Interamericana de Seguridad Social (CISS), se han identificado cinco líneas estratégicas para enfrentar este desafío:
El récord histórico de empleo es una buena noticia que refleja el fortalecimiento del mercado laboral y la recuperación económica del país. La meta, ahora, es consolidar estos avances para que cada nuevo puesto de trabajo contribuya a reducir la pobreza laboral, mejorar los salarios y ampliar la protección social.
México ya avanza en esa dirección: la creación sostenida de empleo formal, el incremento del salario mínimo y la expansión de la seguridad social muestran una tendencia positiva que vale la pena cuidar y profundizar.
La seguridad social es, cada vez más, un pilar de cohesión y desarrollo nacional. Cada empleo formal, cada familia con acceso a salud o pensión, fortalece los cimientos de un México más justo.
El desafío ya no es iniciar el camino, sino mantener el rumbo: convertir el crecimiento en bienestar compartido y hacer del empleo una vía sólida hacia la igualdad y la dignidad.
* Luis Alejandro Ríos Estrada (@je_nesaispas) es candidato a doctor en Políticas Públicas por el CIDE; actualmente se desempeña como especialista de la Conferencia Interamericana de Seguridad Social.