blogeditor · 2 de marzo de 2016
Por: Maricela Sandoval Espinosa (@MawaSandoval)
Es común escuchar las siguientes asociaciones directas: voto latino = voto Demócrata, voto blanco = voto Republicano. ¿Se sostienen estas asociaciones de preferencia electoral según el grupo racial al que se pertenece? Los estudios electorales en Estados Unidos tienen un fuerte componente de análisis demográfico. Es nuestra intención analizar, variable por variable, en una serie de artículos, qué componentes demográficos afectan las decisiones electorales en el país vecino.
El presente artículo analiza las preferencias del electorado estadounidense según su composición racial para respondernos, ¿a qué porcentaje de cada grupo demográfico necesitan convencer los candidatos para ganar la presidencia? ¿Cuánto peso tiene en realidad el voto demográfico en el Colegio Electoral? ¿Quién decidirá a fin de cuentas el resultado de la elección presidencial?
[contextly_sidebar id=”5UiEa4VWjX1kzwVcKmPCCGQi61XSum6O”]De acuerdo con el Pew Research Center, Estados Unidos se encamina a ser un país predominantemente no blanco, lo que implica que lo que hoy es el voto de la minoría, entonces será el voto decisivo. Actualmente, la composición demográfica en Estados Unidos es la siguiente: el 62 por ciento de la población es blanca no hispánica, 13 por ciento son afroamericanos, 18 por ciento hispanos y el 7 por ciento restantes son asiáticos y otros grupos. Según estimaciones poblacionales, a partir del 2040 la población en Estados Unidos ya no será eminentemente blanca y habrá una recomposición: proyecciones poblacionales para 2065 señalan que 46 por ciento de la población será blanca no hispana, 13 por ciento afroamericana, 24 por ciento hispana y 17 por ciento asiática y otros.
Una vez detectada la composición demográfica por raza, nos preguntamos cómo vota cada grupo. Detectamos que más del 50 por ciento de la población blanca suele votar por el partido Republicano en Estados Unidos. De manera significativa, en 2012 el 60 por ciento votó por el candidato Republicano. Por otro lado, alrededor de 90 por ciento de los afroamericanos votan predominantemente por el partido Demócrata. El electorado hispano se inclina a votar por el partido Demócrata, en menor medida que el afroamericano: en promedio, más de 60 por ciento de los hispanos vota por los demócratas. En cuanto a los asiáticos y otros grupos, se observa una creciente inclinación de voto por el partido Demócrata, de proporciones similares a las de los hispanos.
Para decidir la composición del Colegio Electoral, el cual elegirá finalmente al ganador de la contienda presidencial, es necesario analizar las tendencias de participación electoral de los distintos grupos raciales. La participación de los blancos no hispanos ha sido la mayor entre todos los grupos raciales, al igual que la de los afroamericanos, superando por lo general el 60 por ciento. En cambio, tanto los hispanos como los asiáticos y otros grupos, participan en menor medida: aproximadamente, la mitad de los electores de ambos grupos se presenta a votar en las elecciones generales, reduciendo el impacto que podrían alcanzar dado su peso poblacional.
Ahora, para ganar la elección general los candidatos de ambos partidos concentran sus esfuerzos en los estados bisagra (swing states), es decir, aquellos que no votan constantemente por un mismo partido y ofrecen una gran cantidad de votos en el Colegio Electoral. De acuerdo con la revista Politico, existen al menos siete estados que equivalen a 86 votos en el Colegio Electoral, que serán los estados bisagra para la elección presidencial de 2016. La siguiente tabla señala la composición racial en cada uno de los estados bisagra, en donde se aprecia que la mayor parte del electorado en estados como Colorado, Iowa, New Hampshire y Ohio es blanca. En Florida, Nevada y Virginia la población es más diversa, sin embargo predomina la población blanca, lo cual emite una alerta a quien resulte designado el candidato electo entre los demócratas para proponer plataformas más atractivas al electorado blanco, tradicionalmente más conservador, e incitar a los grupos que tradicionalmente participan menos, a salir a votar para crear un verdadero peso en el Colegio Electoral.
La pertenencia a determinado grupo racial no es el único predictor de la preferencia electoral en Estados Unidos, sin embargo, nos permite un primer acercamiento a los datos que los candidatos utilizan para apelar a los públicos objetivo en los estados cruciales para ganar la elección.
* Maricela Sandoval Espinosa es Politóloga e Internacionalista. Consultora en SPIN, Taller de Comunicación Política. [email protected]