blogeditor · 15 de diciembre de 2022
Se acerca la Navidad y, con ella, una nevada de basura plástica. La Navidad es una época donde nos reunimos con nuestros seres queridos para compartir momentos y crear bonitas memorias. Además, compramos regalos para agradecer el estar un año más juntos. Este año, muchos de esos regalos serán comprados en plataformas de comercio electrónico, lo cual llenará nuestros hogares de plástico innecesario.
En México, somos 64 millones de personas las que realizamos compras en línea. Hacemos uso de esta gran herramienta ya que nos facilita la vida. El comercio electrónico nos ofrece un sinfín de posibilidades y productos al alcance de un clic, lo que no nos ofrece es la opción de recibir envíos sin plástico innecesario.
El comercio electrónico hace un uso abusivo del plástico innecesario. Es tal la cantidad e indiscriminación con la que utilizan este material que raya en lo ridículo. ¿Quién aquí no ha recibido un producto pequeño en una caja demasiado grande y llena de plásticos? O, peor aún ¿quién no ha recibido un producto que no se puede romper, y aún así está completamente envuelto en plásticos?
El uso indiscriminado de plástico por el comercio electrónico es un problema, pero ese abuso en el uso del plástico se sienta sobre un problema aún mayor. El plástico que usa el comercio electrónico es el mismo que fue prohibido en 29 estados del país, el de las famosas bolsas de plástico.
Las bolsas de plástico se prohibieron por estar hechas de un material altamente contaminante que, en México, no se recicla. Sin embargo, eso no ha frenado a las compañías de comercio electrónico. Estas compañías explotan un vacío legal para llenar nuestros hogares del mismo material plástico del que estaban hechas las bolsas.
No es que esta industria haga uso de plástico porque no conoce otras soluciones; hay evidencia de que las conocen y las implementan, como en la India, donde compañías como Amazon dejaron de usar plásticos innecesarios debido a la legislación. En México, las compañías de comercio electrónico utilizan plástico porque no hay una ley que los regule.
Esta Navidad, el gobierno capitalino puede traer el mejor regalo a sus pobladores, una ciudad libre de contaminación plástica. Es momento de que escribamos nuestra carta a Santa Claus, firma la petición para que el gobierno de la CDMX sepa que el regalo que todas y todos queremos es uno que puede crear: regulación a las empresas de comercio electrónico.
* Nick Leopold es gerente de Océanos sin plásticos.
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