Redacción Animal Político · 18 de abril de 2018
En Wanderlust. Una historia del caminar, Rebecca Solnit dice que “Caminar en sí no ha cambiado el mundo, pero caminar juntos ha sido un rito, una herramienta y un reforzamiento de la sociedad civil capaz de resistir ante la violencia, el miedo y la represión”; pasear es una forma de recobrar el espacio. Pero en México pasear se ha vuelto una actividad de alto riesgo. De acuerdo con Encuesta Nacional Defoe 2018, 57% de los encuestados se siente inseguro si camina por la noche en el área en la que vive.

Y hay una importante preocupación, compartida por más de la mitad de los encuestados, de ser asaltados mientras caminan (asalto a peatones).

Cuando la inseguridad alcanza los actos más cotidianos se imponen medidas serias y realistas que los candidatos a la presidencia de la República tendrán oportunidad de exponer el próximo domingo durante el primer debate presidencial.
El tema de inseguridad toca de manera muy sensible a la población mexicana. En la Encuesta Panel Nacional Defoe 2018, 37 % de los encuestados considera que el actual nivel de violencia es mayor que el año pasado. Y esta “percepción” ha sido documentada recientemente por Eduardo Guerrero, en un artículo en el que desglosa el repunte de la violencia que ha marcado el gobierno de Peña y remarca no solo su magnitud sino su dispersión geográfica.

Pero a pesar de los trastornos que ha sufrido la vida de los mexicanos a causa de la violencia y la inseguridad 51 %, aun teniendo la oportunidad de vivir en otro país, preferiría quedarse en México.

Y más importante aún, un porcentaje importante (31 %) considera que las soluciones pasan por rediseñar un sistema nacional de seguridad pública a través de una instancia de seguridad ciudadana separada del gobierno.

Los ciudadanos queremos no solo nuestra tranquilidad, sino la posibilidad de hacer algo tan sencillo y que ahora suena tan osado como caminar sin miedo en tu país.