Qué viene para la industria restaurantera en México

blogeditor · 23 de marzo de 2021

Qué viene para la industria restaurantera en México

Considerando lo que está pasando en países como Italia, Francia, Chile y Argentina, las nuevas cepas del coronavirus, que menos del 4 % de la población ha sido vacunada en México y el relajamiento de las medidas sanitarias ante la inminente llegada de la Semana Santa, estamos ante el riesgo de una tercera ola de contagios que implique otro cierre de actividades económicas.

Si hubiera un nuevo cierre, se podría terminar con más del 50% del sector restaurantero.

No hay forma de encontrar una cifra exacta de cuantos lugares han cerrado, no la tienen ni siquiera las autoridades de economía de las entidades, pero lo cierto es que cada día seguiremos cerrando más establecimientos.

La visión de terrazas llenas y restaurantes con vida es una excepción o un espejismo. Muchos de los lugares que se ven llenos solo cuentan con un 50% o 60% de las sillas que tenían antes de la pandemia, por lo que sus ventas están entre un 30% y un 60% de lo que vendían antes, manteniendo a muchos en una ruta de quiebra. ¿Qué va a pasar cuando se intensifiquen las lluvias?

Lamentablemente hay algunos restaurantes que violan la normativa vigente, sin respetar el aforo o la regulación en exteriores, lo que pone en riesgo a los clientes. Es competencia desleal, exhibe la mala regulación o la simulación por parte de las autoridades y podría acelerar el ritmo de contagios.

Los lugares más chicos siguen siendo los más perjudicados. Muchos no tienen terrazas y algunos abren violando la regulación, sin certeza jurídica y expuestos a la corrupción. Lamentablemente, no les queda otra opción.

La falta de sensibilidad de dependencias como el IMSS, CFE y el SAT, que no han ofrecido facilidades razonables para pagos de adeudos tomando en cuenta la realidad del país, está generando un incentivo para que miembros del sector se vayan a la informalidad.

Los retrasos en las rentas son una bomba de tiempo. Estos pueden llevar a juicios a particulares. En muchos casos, los inmuebles están en garantía de los contratos, así que el riesgo de perder una casa está latente.

Nuestros colaboradores, que muchos ya deben más de tres meses de renta y tiene su tarjeta de crédito al máximo, podrían sumarse a los préstamos incobrables de restaurantes, de empresas inmobiliarias y de tantos otros negocios afectados por la pandemia y en conjunto, podrían contaminar el sector bancario, generando una crisis financiera.

Los cierres de restaurantes van a dejar cuentas incobrables de proveedores, afectando a todo tipo de pequeñas y medianas empresas que forman parte de la cadena de valor, por lo que no nos sorprendamos si vemos quebrar a algunos proveedores de pan, carne, pescados, pollo, tortillas, servicios de lavado de mantelería, importadoras de vinos, entre tantos.

De acuerdo con cifras del INEGI, 2.5 millones de personas que perdieron su trabajo en 2020 por la pandemia siguen desempleados. Esto hará crecer la economía informal con el consecuente incremento del riesgo de contagio, ya que la informalidad no esta regulada en cuestión de medidas sanitarias.

El mercado inmobiliario seguiría ajustándose a la baja, al haber exceso de inventario de locales vacíos y podría invitar a vandalismo y a ocupaciones ilegales, saturando todavía más las instituciones de seguridad y justicia, al mismo tiempo que pone en riesgo el patrimonio de muchos ciudadanos.

Si baja el ingreso, baja el consumo, se limita el acceso a recursos para la inversión y podemos decir que estaríamos llegando a una de las peores crisis economías en la historia del país.

Es pensando en miles de negocios y millones de empleos que hago un llamado a mis colegas restauranteros a respetar las regulaciones vigentes y a mostrar que somos una industria responsable, es la única forma en la que podremos seguir ganando espacios para rescatar nuestra fuente de ingresos y lograr un acuerdo para operar de manera segura en un tercer cierre.

A nuestros clientes, si van a ser solidarios con nuestra industria, solo consuman en restaurantes que respeten la ley. Esos lugares cuidan la salud y ayudan a cuidar la economía de todos y el empleo de millones de personas.

Y a las áreas de gobierno que nos regulan, está en sus manos principalmente mantener el equilibrio. Hoy el país demanda que cumplan su mandato de una manera más eficiente que antes, que sancionen con clausura como último recurso, pero que tomen todas las medidas necesarias para que nadie se atreva a cruzar la línea de la legalidad.

De no colaborar entre todos, estaremos condenando a millones de personas a perder su empleo, lo que incrementaría  substancialmente la desigualdad en nuestro país y no habría rescate económico que nos permita recuperar los empleos perdidos del sector.

Hoy México demanda más de todo nosotros, debemos trabajar juntos para construir este nuevo equilibrio.

* Giulliano Lopresti es empresario y activista mexicano, impulsor del movimiento #AbrimosOMorimos, grupo que busca defender al sector restaurantero, el empleo y la economía en el contexto de la pandemia del COVID 19.