¿QUÉ TAN NIÑ@S SON L@S NIÑ@S?

blogeditor · 30 de abril de 2012

¿QUÉ TAN NIÑ@S SON L@S NIÑ@S?

Hipótesis: El comportamiento de l@s niñ@s a es cada vez menos infantil y más adolescente, a edades cada vez más tempranas. ¿Se estará reduciendo la infancia? ¿Los niñ@s, tal como los concebíamos, estarán en peligro de extinción?

LEXIA, a través de su estudio sindicado L@s niñ@s y su Mundo®, observa el comportamiento y las preocupaciones de los niñ@s de primaria desde hace varios años. A lo largo de este tiempo, hemos ido constatando y denunciando cómo, cada vez de forma más clara, el mundo adulto está absorbiendo al mundo infantil.

Este año quisimos ahondar en este fenómeno, y nos encontramos con una realidad espeluznante. Pareciera que los valores propios de la niñez, al menos de esa niñez que aún está en nuestras retinas, la que nosotros vivimos, se están borrando.

Si pensamos en niñ@s, automáticamente imaginamos seres cariñosos, curiosos, soñadores, solidarios… y sobre todo inocentes. E inocencia, es lo que menos nos transmitieron l@s niñ@s con los que tuvimos oportunidad de platicar este año para realizar nuestro estudio.

Nos encontramos con niñ@s que hablaban como adultos, de los problemas de los adultos…

Vivimos rodeados de narcotráfico. Llevan un carro y traen mercancía de drogas. Venden la droga a los muchachos y a veces a los policías, y los policías lo aceptan. Matan a la gente. Y la cosa va a peor. (Niñ@s, 1º a 3º, Escuela Pública, Torreón)

Yo no votaría por nadie, porque todos son unos corruptos, llenos de avaricia. Dicen que van a hacer, van a ayudar… y a la mera hora no cumplen nada. (Niñ@s, 4º a 6º, Escuela Privada, DF)

Platicamos con niñ@s que se vestían, se comportaban y se asumían como adolescentes…

“Somos adolescentes. Nos gusta la ropa. ¿A quién le gustan los juguetes? A mí no, solo a los chiquitos. Los voy a vender y me voy a comprar mucha ropa que esté a la moda” (Niñ@s, 1º a 3º, Escuela Privada, DF)

“Tengo mi esmalte, mis brillos, y estas me las pongo en mis ojos. Estas me las regaló una amiga de mi mamá y esta me la regalaron en mi cumple, una tía. Cuando salgo me maquillo.”. (Niñ@s, 1º a 3º, Escuela Pública, Torreón)

Adultos, adolescentes… ¿y de niños? Apenas su cuerpo y sus voces estridentes. La pregunta es ¿qué está pasando para que los niñ@s estén dejando de ser niñ@s a edades que les correspondería serlo?

Las causas son numerosas:

  • Padres ausentes, que se comportan como amigos y les dan todo para compensar su ausencia…

“A nivel social, los niños de antes, con excepciones, eran niños atendidos, los de hoy, no, totalmente desatendidos. Hoy si la escuela trabajara hasta las 10 de las noche, habría papás que perfecto, a las 10 de la noche paso por él. Porque el papá se encarga de darle lo que no necesita, no les da amor, no les da cariño, no les da seguridad, no le da nada de eso, pero en cambio sí les da celular, les da una consola x-box, le da un televisor, un sillón cómodo…” (Maestro de primaria, DF)

  • Niñ@s con gran acceso a la información, sin filtros, y sin explicación para procesarla adecuadamente….

“Yo, todo lo busco en internet, ahí encuentras todo, lo que es la droga, lo que es una violación… todo, ya no tienes necesidad de preguntárselo a tus papás y pasar vergüenza” (Niñ@s, 1º a 3º, Escuela Pública, VHSA)

  • Modelos de referencia nada infantiles, y cuestionables….

“Laura, la de `que pase el desgraciado’. Esa señora es muy buena, porque ayuda a las mujeres y lleva a sus maridos que se van con otra mujer. Lo veo con mi mamá” (Niñ@s, 1º a 3º, Escuela Pública, DF)

  • Y no nos engañemos, marcas que ofrecen todo para que l@s niñ@s se conviertan en los adolescentes que desean; un Código PABI que, a pesar de sus buenas intenciones, está llevando a algunas marcas de niñ@s a comunicarse con ellos a través de los adolescentes, acercándolos cada vez más…

Claro que quedan niños, los de 5 años lo siguen siendo en su estado más puro… Y también queda un poso de infancia en estos adolescentes precoces: cuando nos cuentan que lo que más les gusta de ser niños es que sus papás los protejan, los apapachen, los cuiden, los quieran, jueguen con ellos… el problema es que lo plantean más como utopía que como realidad.

En fin, todos y cada uno de nosotros somos responsables de esta situación. En nuestra mano está revertirla, o al menos, intentarlo.