¿Qué es ser un médico humanitario?

msfmexico · 25 de octubre de 2012

¿Qué es ser un médico humanitario?

Cada 23 de octubre se celebra en México el Día del Médico, hoy distintos profesionales de Médicos Sin Fronteras hablan de la importancia de la medicina humanitaria.

“Nuestros equipos viven y trabajan entre gente
cuya dignidad es violada cada día. Estos
profesionales deciden utilizar su libertad para
hacer del mundo un lugar más soportable.
A pesar de grandes debates sobre el orden
mundial, la acción humanitaria viene a
resumirse en una sola cosa: seres humanos
ayudando a otros seres humanos que viven en
las más adversas circunstancias. Vendaje a
vendaje, sutura a sutura, vacuna a vacuna”.
James Orbinski, presidente de MSF internacional
Discurso de aceptación del Premio Nobel de la Paz (1999)

Medicina Humanitaria, una persona a la vez

La identidad humanitaria de MSF se basa en la asistencia médica a poblaciones en peligro. Nunca tuvimos la intención de atender a toda la población, que desde el punto de vista médico, es imposible de todos modos. Es mucho más simple, más humano ¡y mucho más pequeño! Nos preocupamos por las personas, por una persona a la vez. Nuestra identidad humanitaria pone al ser humano -con todas sus preocupaciones e inquietudes- en el centro de nuestra atención. Con el descubrimiento de nuestros pacientes, y el reconocimiento del ser humano individual y su sufrimiento, podemos hacer que el acto médico se vuelva verdaderamente humanitario.

Son los más vulnerables los que necesitan mayor atención; ellos  son al mismo tiempo los más anónimos y olvidados. Son los enfermos, los heridos, los niños y los ancianos, los agredidos, los pobres, los desprotegidos. Los seres humanos en dificultades extremas necesitan de otros seres humanos para volver a ponerse en pie, y la mano extendida de un médico no será rechazada.

Al igual que en los países desarrollados, los pacientes de países en desarrollo–y más aún en contextos de guerra- necesitan más que una receta médica y un apretón frío de manos. Esperan atención, tiempo y una palabra de aliento: ¡un trato humano! Los conocimientos técnicos y las competencias son importantes para tratar a la gente correctamente, pero son del todo insuficientes si queremos atender a seres humanos. Si tenemos esto en cuenta, el acto médico se convierte no sólo en una manera de curar a un paciente de una enfermedad determinada. Es mucho más que eso. Es el descubrimiento de una persona y del contexto en el que él o ella está viviendo, es una relación confidencial, íntima; es un vistazo al pasado del individuo que sufre y, con esto, ofrecer la posibilidad de preservar o restablecer la condición humana que con frecuencia se ve afectada por algo más que un problema físico de salud.

Thomas Nierle, Director de Operaciones de MSF Suiza

¿Y a todo esto, a usted y a mí, de qué nos sirve la Medicina Humanitaria?

Daniel Martínez, pediatra mexicano de MSF
Daniel Martínez, pediatra mexicano de MSF

Su mérito principal es el de volver visible problemas graves y desconocidos haciendo pública la situación y poniendo en marcha al mismo tiempo una solución.

Además, la medicina humanitaria, mantiene su lucha por el acceso libre y para todos a servicios de salud efectivos, es decir impartidos por personal de salud formado y dotado de medios adaptados, que constituye la única política equitativa y defendible desde el punto de vista humanitario y en muchos casos, desde el punto de vista del pragmatismo económico también.

Hoy en día, la medicina humanitaria es un actor indispensable en las siguientes luchas globales:

Desarrollo de nuevos medicamentos y equipos para tratar y erradicar las principales enfermedades que afectan a los países pobres. Cooperación en la transferencia de capacidades técnicas y organizativas en medicina hacia el personal de salud local. Denuncia pública de las prácticas comerciales abusivas de las compañías farmacéuticas.  Implementación de nuevas tecnologías médicas adaptadas a contextos difíciles o de bajos recursos. Testimonio de la realidad de conflictos o situaciones que no resaltan en la agenda internacional.

En conclusión, en nuestro mundo fragmentado y violento, con infinidad de grupos poblacionales marginados puntualmente o crónicamente de su derecho legítimo a una atención de calidad, es indispensable mantener los espacios de acción de la medicina humanitaria, en tanto buscamos todos juntos una solución duradera que convierta a esta Medicina Humanitaria en una anécdota más de la rica historia del hombre y de la medicina.

Daniel Martínez, médico pediatra mexicano.

La motivación humanitaria

Rony Brauman en la frontera de Afganistán en 1987
Rony Brauman en la frontera de Afganistán en 1987

La primera vez que entré en la oficina de MSF en París, había solamente una secretaria trabajando a media jornada, Christiane. Eran mediados de los setenta y, tras años de activismo político, finalmente me licencié en Medicina. Siempre había querido ser médico, participar de la magia de tratar y curar a la gente. Tenía la labor médica muy mitificada.

Empecé la carrera de Medicina en 1967, cuanto tenía 17 años, pero con las protestas estudiantiles de mayo del 68, me metí mucho en política. La cosa duró cinco años hasta que una especie de resaca ideológica me hizo parar.

Volví a la facultad de Medicina para ponerme al día de todo lo que me había perdido.

Por aquel entonces solo la Iglesia y el Gobierno enviaban a médicos a trabajar al extranjero. No quería trabajar para ninguno de ellos, así que MSF, al no ser ni una organización política ni religiosa, resultaba una opción muy atractiva para un médico joven como yo. MSF me motivó para reanudar mis estudios y trabajar hasta altas horas, aprendiendo cirugía, medicina tropical y medicina de urgencias para estar preparado para toda clase de situaciones.

Mi generación, que creció en la década de los sesenta y de los setenta, tenía una forma de ver las cosas muy distinta a la de la generación actual. Pero estoy convencido de que las motivaciones más profundas de quienes se unen a las filas de MSF, sus expectativas y su deseo de ayudar a los demás siguen siendo fundamentalmente los mismos.

Rony Brauman, Presidente MSF en Francia hasta 1982/94

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