¿Qué deberíamos hacer contra el huachicoleo?

blogeditor · 23 de mayo de 2017

¿Qué deberíamos hacer contra el huachicoleo?

Quizá lo mejor que le pudo pasar a Pemex fueron los recientes disturbios de parte de los pobladores de Palmarito, Puebla. Con las manifestaciones sociales y bloqueos carreteros el tema del robo de combustibles se colocó en las primeras planas de los principales medios nacionales. Finalmente Pemex pudo atraer la atención necesaria de las instancias de seguridad y de los tomadores de decisión que tanto necesita, ya que su ineficiencia e incapacidad operativa para resguardar sus propias instalaciones es –por decir lo menos– desastrosa.

Como bien sabemos, el tema no es nuevo. Los primeros reportes de robo de ductos de forma sistemática y organizada suceden en Tamaulipas por ahí de 2010 (quizá un poco antes). En esos momentos se logra implementar una Unidad de Inteligencia Especializada en Robo de Hidrocarburos que colaboraba con la PGR, Marina, PFP y Pemex para identificar, desmantelar y judicializar casos en contra de las células de Los Zetas dedicadas a esa actividad. Hubo detenciones importantes y operaciones exitosas; sin embargo, con el cambio de administración, como muchas otras cosas que sí funcionaban fueron desmanteladas al ritmo de Para Mover a México.

Desde entonces, la empresa lleva tiempo intentando –con poco éxito– aminorar el problema del MIC (Mercado Ilícito de Combustibles, como les gusta llamarlo). Ese monstruo gigantesco que es Pemex deja poco tiempo para atender algunos temas que curiosamente no parecen ser parte de sus prioridades. Sin embargo, existe una subdirección de dicha empresa que tiene por encargo en su normatividad interna mantener la seguridad física de sus instalaciones, desde el personal, instalaciones, bienes y valores (incluyendo pipas y ductos) que está a cargo de la Subdirección de Salvaguardía Estratégica (SSE), al frente de la misma se encuentra el General Eduardo León Trauwitz, con amplia experiencia militar y recomendaciones desde los más altos niveles de la política.

A continuación un breve fragmento de algunas de los temas que están a cargo de la Subdirección de Salvaguarda Estratégica:

 

SECCIÓN CUARTA

DE LA SUBDIRECCIÓN DE SALVAGUARDIA ESTRATÉGICA

 

Artículo 130. La Subdirección de Salvaguardia Estratégica tendrá las funciones siguientes:

I. Coordinar la prestación de servicios en materia de Salvaguardia Estratégica del personal, instalaciones, bienes y valores de Pemex, sus Empresas Productivas Subsidiarias y, en su caso, Empresas Filiales;

II. Coordinar la relación con los tres órdenes de gobierno en materia de Salvaguardia Estratégica, seguridad nacional y combate al mercado ilícito de hidrocarburos, petrolíferos y petroquímicos en Pemex, sus Empresas Productivas Subsidiarias y, en su caso, Empresas Filiales;

III. Celebrar los actos jurídicos y formalizar los convenios de colaboración en materia de Salvaguardia Estratégica, con las fuerzas armadas, dependencias y entidades de los tres órdenes de gobierno y, en su caso, con terceros;

IV. Coordinar las acciones de protección frente a las amenazas y riesgos a la Salvaguardia Estratégica que enfrente Pemex, sus Empresas Productivas Subsidiarias y, en su caso, Empresas Filiales;

V. Autorizar la clasificación y reclasificación de las instalaciones estratégicas, así como valorar la vulnerabilidad y riesgos de seguridad física de las mismas;

VI. Representar a Pemex y sus Empresas Productivas Subsidiarias ante las fuerzas armadas, dependencias y entidades de la Administración Pública de los tres órdenes de gobierno en materia de Salvaguardia Estratégica;

VII. Coordinar la capacitación y adiestramiento en materia de Salvaguardia Estratégica;

VIII. Gestionar y generar la información para detectar riesgos, amenazas o acontecimientos que puedan afectar la seguridad de Pemex, sus Empresas Productivas Subsidiarias y, en su caso, Empresas Filiales;

IX. Establecer estrategias para el desempeño de los servicios de Salvaguardia Estratégica en Pemex, sus Empresas Productivas Subsidiarias y, en su caso, Empresas Filiales;

X. Coordinar la operación y supervisión de los sistemas de seguridad, de vigilancia, de monitoreo y medición, y de transporte de personal, aéreos, terrestres y marítimos;

XI. Coordinar la operación y supervisión de los sistemas de seguridad, vigilancia, monitoreo y control de accesos y salidas de las instalaciones y bienes inmuebles en materia de Salvaguardia Estratégica;

XII. Coordinar los trabajos de evaluación y supervisión del personal contratado por Pemex, sus Empresas Productivas Subsidiarias y, en su caso, Empresas Filiales, en materia de Salvaguardia Estratégica;

XIII. Coordinar la aplicación de las evaluaciones de control y confianza al personal de Salvaguardia Estratégica de Pemex, sus Empresas Productivas Subsidiarias y, en su caso, Empresas Filiales;

XIV. Administrar la licencia oficial colectiva otorgada a Pemex por la Secretaría de la Defensa Nacional;

XV. Coordinar la asesoría en materia de Salvaguardia Estratégica;

XVI. Establecer y coordinar la implementación del sistema de gestión de calidad de Salvaguardia Estratégica;

XVII. Autorizar el uso de trazadores o marcadores de combustibles, y

XVIII. Coordinar el seguimiento al desempeño de los servicios de seguridad y vigilancia, en materia de Salvaguardia Estratégica en Pemex, sus Empresas Productivas Subsidiarias y, en su caso, Empresas Filiales.

La fuente se puede consultar aquí.

Desconozco la problemática interna de esa área, pero evidentemente no contaban con la capacidad ni relación tan estrecha con autoridades de seguridad para resolver este problema (a pesar de que se mencionaba su gran cercanía con el Ejército y la Presidencia). Algo más debiera de estar fallando, dado que tienen amplias atribuciones legales para protección, coordinación, contratación y hasta la autorización de los marcadores de combustibles pasan por esta “área estratégica” de Pemex. Ahora que el tema está de nuevo en la agenda pública hacen falta explicaciones detalladas por parte de Pemex del por qué no se ha podido resolver este tema.

Sobre el enorme crecimiento y expansión de este delito en los últimos años hay al menos tres dependencias responsables: la primera, como ya mencioné, es la subdirección de Salvaguardia Estratégica de Pemex, la única autoridad interna de la empresa del estado con atribuciones para proteger sus instalaciones, personal y bienes; la segunda es la Policía Federal o en todo caso la Gendarmería, que no atiende prioritariamente este tipo de delitos que suelen ser desairados entre el amplio universo de delitos que tienen que atender; la tercera es ni más ni menos la PGR o en su defecto las Procuradurías Estatales (The usual suspects!). Sin embargo, su papel es más bien burocrático: se investiga poco, no van más allá de los dos o tres sujetos detenidos con un par de bidones o descubiertos “en flagrancia” ordeñando un ducto y se cuenta además con poca preparación técnica para armar un buen caso para estos delitos. De tal suerte que normalmente los detenidos salen a los pocos días…

En fin, ya sea ha diagnosticado el problema hasta el cansancio; han salido expertos de robo de combustible hasta en la sopa. Sabemos bien que esta práctica se dejó crecer de Tamaulipas a Veracruz, Puebla, Guanajuato, Tabasco y otros estados, en buena parte por la omisión de las autoridades, que muy probablemente (incluyendo funcionarios y trabajadores de Pemex) están coludidas con los delincuentes, pero también es cierto que el día de hoy, cualquier plomero medio capacitado puede organizar una toma clandestina e iniciar una PYME con financiamiento y protección de la delincuencia organizada en menos tiempo de lo que abre una tiendita miscelánea. Todo eso ya lo sabemos… ¿entonces, qué hay que hacer?

Siguen sin resolverse varias preguntas: ¿Quién compra esa gasolina robada? ¿Las gasolineras franquicias de Pemex? ¿Todo esos montos van a dar a un mercado ilegal? ¿Se exportan acaso? ¿Si sale de los ductos y pipas a dónde van a dar? ¿De plano es imposible seguir el rastro que dejan los huachicoleros? ¿Son tan sofisticados? ¿Qué las gasolineras no deben tener facturas de lo que compran a Pemex y éstas deben cuadrar con lo que venden? ¿No se hacen auditorias aleatorias de las gasolineras? ¿No pueden invertir en los sistemas de monitoreo de ductos? ¿Qué no pueden coordinarse con el área de inteligencia financiera de Hacienda? ¿Es imposible generar capacidades de inteligencia al interior de la subdirección de Salvaguarda Estratégica? ¿Qué falla con la coordinación de Pemex y el resto de dependencias de seguridad? ¿Será una tarea imposible generar una Unidad de Inteligencia Especializada en Robo de Hidrocarburos con representantes de las dependencias ya mencionadas? ¿Qué no era esa justamente la cualidad y distintivo de este gobierno?

Así, la situación de descomposición de la empresa, aunada a la subdivisión de múltiples cárteles ha favorecido este delito de poca complejidad y muy alta rentabilidad, junto con la corrupción y participación de las autoridades en la protección de la delincuencia nos arroja un escenario más bien complicado al que nadie quiere entrarle. La papa caliente se pasa de funcionario en funcionario, de dependencia en dependencia, de administración en administración al infinito.

En fin, por lo pronto solo voy a enumerar algunas propuestas que me gustaría ir explicando con más detalle en próximas entradas de este humilde blog. Algunas de estas recomendaciones parten de la experiencia internacional, considerando países como Colombia y Nigeria, que han sufrido largamente este tipo de delitos:

  1. Desarrollar Unidades dentro de Pemex de Análisis y Monitoreo del tema de robo de combustible.
  2. Coordinarse efectivamente con las dependencias de seguridad para generar un Grupo de Operaciones Especiales para atención de este delito.
  3. Descentralización de las operaciones de Pemex en unidades regionales con mayor autonomía y flexibilidad de atención.
  4. Comprar o desarrollar nuevos sistemas de monitoreo de las instalaciones, personal, pipas, y ductos. Desde revisar los GPS de las pipas, hasta el monitoreo del flujo de líquidos dentro de los ductos que son capaces de detectar un cambio de presión derivado de una ordeña al mismo.
  5. Fortalecer unidades de inteligencia financiera y de cooperación internacional en este delito (ya que incluso se han detectado flujos internacionales de este tipo de mercados ilícitos)
  6. Especialización de Ministerios Públicos para la atención de estos delitos, ya que muchas veces se requieren de ciertos conocimientos técnicos que no tienen, a pesar de que Pemex ha invertido en numerosos cursos para capacitar a PF, PGR y otras dependencias.

Éstas son solo algunas de varias iniciativas que se han implementado en otros países y empresas de forma conjunta y coordinada para reducir un delito que atenta contra los bienes e instalaciones estratégicas de la nación. Es, sin lugar a dudas, un tema de Seguridad Nacional que debe ser atendido con prioridad. Si este tipo de delitos son ignorados por las instituciones del Estado, ¿qué podemos esperar del robo simple a nosotros los mortales?

 

@rodaxiando