blogeditor · 19 de septiembre de 2014
Tuzobús, el sistema de transporte integrado de la Zona Metropolitana de Pachuca, es un sistema conocido como BRT (Bus Rapit Transit), implementado exitosamente por primera vez en Curitiba, Brasil, y que de a poco, precisamente por su éxito, ha ido implementándose en diversas ciudades del mundo, entre ellas DF y su Metrobús, o Bogotá y su Transmilenio.
El año pasado nos dijeron a los hidalguenses que tendríamos nuestro flamante Tuzobús este 2014. Sin embargo, 2014 pasa y nomás vemos obras por toda la ciudad. Sin un plan maestro e integral que nos sea expuesto a la ciudadanía para explicar cómo es que Pachuca se convertirá en una ciudad humana, tal como lo hicieron con el rescate de Bilbao en los 80, por ejemplo, en un plan integral que no sólo fue bien planeado, sino que además fue explicado a la ciudadanía punto por punto.
Fue a finales del año pasado que mediante un video fue presentado el proyecto. Conforme iniciaban las obras nos dimos cuenta que habría puentes peatonales. Con horror descubríamos de a poco, a medida que avanzaban, las dimensiones de dichos puentes: zigzagueantes, de tres pisos de rampas larguísimas, de color verde limón atravesando la México-Pachuca (que adentrándose en la ciudad se convierte en Blvd. Felipe Ángeles). 15 de las 33 estaciones de esta primer línea tendrían acceso mediante puentes peatonales.
Antes de cualquier cosa, he de hablar de lo que para nosotros, como colectivo en Todos Somos Peatón, en la Liga Peatonal y como activistas en el tema significan los puentes peatonales.
Los puentes ”peatonales” son infraestructura vehicular y lo son porque en vez de favorecer peatones, favorecen los tiempos de traslado de los automóviles, están hechos porque funcionan para los automóviles, no para los peatones. Hacen imposible para los peatones vulnerables (personas con discapacidad, personas de la 3ra. edad, etc.) cruzar las calles y los condenan a no salir de casa o a jugarse la vida por debajo de un puente que, gracias al puente mismo, permite a los automovilistas pisar el acelerador porque les da la sensación de que ya no hay quien se interponga en su paso (simple conducta humana). Las vías que ya de por sí eran rápidas, se vuelven aún más rápidas. “Es que ahí hay un puente, que lo usen”, sin saber que para muchos de estos peatones es imposible usarlos o que no es seguro o que cuentan con alguna característica que les dificulta usarlos o que simplemente, como a cualquier otro ser humano, les quita tiempo para cruzar una calle.
Éste es uno de los puntos que con más dificultad hemos tenido que poner sobre la mesa, porque alrededor de los puentes peatonales hay todo un paradigma que se relaciona con el coche y que nos dice que ‘coche’ es progreso y por lo tanto, todo lo que se construye alrededor de éste está bien, sin importar todas las externalidades negativas que trae consigo el uso del automóvil. Para más información acerca de este tema, el reporte del ITDP “La importancia de la Reducción del Uso del Automóvil en México”.
En diversas ocasiones, como colectivo peatonal en Pachuca, intentamos acercarnos a las autoridades responsables de la construcción e implementación de Tuzobús. Tuvimos incluso una junta en Gobierno del Estado con Manuel Rebollar, Director de Tuzobús, donde presentamos “10 puntos para un Tuzobús Incluyente”, reunión en la que lo que concluimos fue que la construcción de los puentes peatonales seguiría tal cual estaba planeado sin que importasen estos 10 puntos.
El miércoles 17 de septiembre, el colectivo Todos Somos Peatón convocó al #PuenteTuzobúsChallenge, consideramos que era válido dejar constancia de nuestras críticas. Para ello, invitamos a toda suerte de funcionarios públicos. Para empezar, todos aquellos responsables que fueron nominados a través de nuestras redes sociales: el gobernador, Paco Olvera; el alcalde, Eleazar García; el secretario de Obras Públicas Estatal, Jesús Romero Quintanar, y el secretario de Obras Públicas Municipal, Víctor Bautista. Acudimos personalmente al Congreso Local a invitar a algunos diputados locales. Ninguno de los anteriores llegó. Quienes sí llegaron fueron ciudadanos, miembros del colectivo en silla de ruedas Rodar es Vivir y reporteros. Eso se celebra porque hay gente que quiere ser escuchada y eso es un gran avance.
Algunos de los funcionarios públicos antes mencionados se limitaron a contestar a los reporteros días antes, diciendo que los puentes peatonales de Tuzobús cumplen con la Norma Mexicana NOM-233-SSA1-2003. Dicha norma “Establece los requisitos arquitectónicos para facilitar el acceso, tránsito, uso y permanencia de las personas con discapacidad en establecimientos de atención médica abulatoria y hospitalaria del sistema nacional de salud“. Es decir, usaron para los puentes peatonales una norma que se refiere a los establecimientos médicos. No existe normatividad para la construcción de puentes peatonales. Así que, concedamos eso, que alguien tuvo la “brillante” idea de esta norma. Sin embargo, incumplen con la norma no una, sino varias veces. En su punto 6 que se refiere a “requisitos arquitectónicos específicos”, incumplen porque:
Lo único con lo que sí cumple según la norma es con la pendiente no mayor al 6%. No más (que alguien le avise al secretario). La misma norma, además, indica en su última parte la concordancia de la norma con otras reglamentaciones internacionales, entre las que destaca “Designing with care: a Guide to Adaptation of the Built Environment for Disabled. Persons. United Nations”. Casualmente, la Organización de las Naciones Unidas también cuenta con un “Manual par alas Personas con Discapacidad”, que, al igual que la NOM-233-SSA1-2003 o el Manual Técnico de Accesibilidad del DF, tampoco establece regulación para puentes peatonales, pero sí para cruces peatonales a nivel piso. Será quizá porque los puentes peatonales son inconcebibles a nivel internacional en países donde se contempla que el principio de planeación de cruces, como lo dice el mismo manual en su objetivo, es que “los cruces den independencia y seguridad a las personas con discapacidad”.
Como pudimos percatarnos en el #PuenteTuzobúsChallenge, a menos que se cuente con una silla de ruedas ligera y especial, y la persona cuente con capacitación y experiencia específicos, será muy difícil utilizar funcionalmente esos puentes. Es decir, con una silla ortopédica de más de 20 kg de peso, más el peso mismo del usuario, más la condición física de éste, más la pendiente… será variable que una persona con discapacidad pueda o no usar el puente. Y me estoy refiriendo solo a personas en silla de ruedas; las personas con dispacidad no solo usan sillas de ruedas.
Como dice la misma ONU en su Programa de Acción Mundial en Relación a las Personas Con Discapacidad (Referenciada en la misma NOM-233-SSA-2003), el objetivo es que las personas con discapacidad tengan una PARTICIPACIÓN TOTAL EN LA VIDA SOCIAL Y EL DESARROLLO, ADEMÁS DE CONDICIONES DE IGUALDAD. ¿Los puentes peatonales de Tuzobús serán funcionales para todas las personas con discapacidad, tal y cómo dice la ONU? Para mí ese solo argumento es el que debería llevarnos a dejar de construir puentes peatonales (con o sin rampas).
Lo dicho: el día que hagamos ciudades para niños, personas de la tercera edad, personas con discapacidad, entonces estaremos haciendo ciudades para absolutamente todos y con un gran combo: serán de fácil acceso no solo para ellos, sino también para los que andamos a 2 pies.
No es solo el tema de la discapacidad
Habrá quien pueda argumentar que los puentes peatonales también fueron colocados por el bien de la rápidez del BRT, que como su nombre lo dice, debe ser rápido. Sin embargo, eso vuelve a contradecir la ahora usada internacionalmente pirámide de movilidad. El peatón siguesiendo el más importante.
Habrá también quién diga que si pusieron puentes peatonales en el Transmilenio de Bogotá, ¿por qué no hacerlo aquí también? La cosa no es tan sencilla y el puente peatonal debió ser el último recurso antes de agotar otras posibilidades y de haber estudiado concienzudamente cada cruce. En Bogotá también hay estudios que indican que las estaciones de Transmilenio tienen aún mucho qué mejorar a nivel peatonal y que el acceso a las estaciones debe invitar a su uso mediante su atractividad, su calidad urbanística y la calidad en el mobiliario. ¿Usted cree que es fácil acceder a esos armatostes de Tuzobús y y que inspiran a su cruce con esos 3 pisos de rampas y el muy atractivo hecho de caminar casi 800 metros más paracruzar una calle con posibilidad de lluvia o de asaltos?
Hablemos de los costos. Según el portal Compranet, donde pueden ser consultados los fallos de las licitaciones en obra pública (4 licitaciones distintas en referencia a los puentes) se gastaron 86.6 millones de pesos en los 15 puentes peatonales: 7 nuevos y 8 adecuaciones (para poner las mentadas rampas), más un proyecto de accesibilidad de 77 millones de pesos que, tras algunos recorridos de TodosSomosPeatón, no se ve reflejado en las mejoras de banquetas, rampas y cruces aledaños a las estaciones de Tuzobús (con algunas muy contadas excepciones). ¿Qué hubiera pasado entonces, si en lugar de 15 puentes peatonales, hubieran hecho un estudio caso por caso, siendo la última instancia el puente peatonal? ¿Qué hay de la colocación de puentes peatonales en aquellos lugares donde ya había previamente cruces semaforizados y resultaban innecesarios? ¿Cuánto habrían ahorrado si hubieran puesto menos puentes y más pasos peatonales a nivel cebra?
En fin, que quedan muchas interrogantes con el tema de #PuenteTuzobúsChallenge, pero lo más preocupante es saber que las autoridades no hacen caso ni de las quejas de los ciudadanos, ni de la sociedad civil organizada. Que su insensibilidad política es tal que se montan en su macho (en este caso la NOM-233-SSA1-2003) y no desean escuchar a la gente. Eso es lo más triste de este caso.
Aparentemente en Pachuca pasaremos a la historia por esos puentes verdes, zigzagueantes y kilométicos, que más que dejar constancia de su gran vision en transporte, nos dejan una ciudad más fea de la que ya teníamos e igual de inaccessible para las personas con discapacidad.
Quizá nos deberíamos inventar una ley que diga que todos los funcionarios públicos deben hacer uso cotidiano de las mismas obras que aprueban. Un poquito de empatía, nomás. En Todos Somos Peatón seguiremos esperando ese día…
Licitaciones públicas nacionales mencionadas:
LO-913005997-N116-2013
LO-913005997-N115-2013
LO-913005997-N156-2013
LO-913005997-N117-2013
LO-913005997-N237-2013