blogeditor · 3 de febrero de 2022
La Agenda 2030 es un plan de acción mundial basado en 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), cuya finalidad es garantizar el progreso social y económico en todo el mundo. 1 En la actualidad, existen coincidencias discursivas importantes entre el Plan Nacional de Desarrollo 2019-2024 y la Agenda 2030, pues ambos tienen un compromiso con promover el desarrollo sustentable, remediar injusticias sociales y la desigualdad. Sin embargo, al realizar un análisis de la asignación de recursos por parte del Estado mexicano para avanzar en el cumplimiento de los ODS, la perspectiva cambia.
Desde Fundar hemos insistido en que el presupuesto es el reflejo más claro de las prioridades de los gobiernos, pues sin recursos suficientes no pueden implementarse las políticas públicas. En este sentido, después de un análisis a los ODS relacionados con agricultura y alimentación, educación, medio ambiente, salud, protección social, igualdad de género y agua y saneamiento 2, encontramos que no hay evidencia de que el Gobierno mexicano priorice la asignación de recursos (excepto para el rubro de protección social), para acelerar su cumplimiento con la mayoría de los ODS.
De hecho, resulta claro que la actual política de austeridad republicana ha ido en detrimento de la garantía de derechos humanos, pues se han realizado recortes presupuestarios que han restringido los recursos disponibles en materia de agua y saneamiento, protección ambiental y equidad de género. Por otro lado, aunque no han presentado recortes, la asignación de recursos para los rubros de salud y educación se encuentran muy por debajo de lo que mandatan, respectivamente, la Ley General de Educación (al menos 8% del PIB) y lo que recomienda la Organización Mundial de la Salud (6% del PIB).
Si bien se ha priorizado la asignación de recursos al desarrollo social y se han logrado avances respecto al ODS 1 “Fin de la pobreza”, el avance en el ODS 10 “Reducción de las desigualdades” está estancado 3. Lo último se explica en parte por la política tributaria seguida por el Gobierno de México (no solo durante la presente Administración), que no ha impulsado una reforma fiscal progresiva que contribuya a redistribuir el ingreso y la riqueza entre las personas, para lograr una sociedad mucho más igualitaria. De hecho, México es uno de los países más desiguales del mundo, según el World Inequality Report 2022.
Por ello, el debate público sobre la Agenda 2030 y su cumplimiento debe centrarse en la necesidad de una reforma fiscal progresiva que permita al Gobierno Federal recaudar suficientes recursos para sostener la operación de los programas directamente relacionados con los ODS. Además, deben garantizarse recursos suficientes para los sectores de educación y salud, así como evitarse los recortes presupuestales y subejercicios en los sectores de Agua y Saneamiento y Protección Ambiental, el cual ha sido el más perjudicado en años recientes.
* Andrea Larios es investigadora en el programa de Justicia Fiscal de @FundarMexico.
1 Definición del Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal.
2 Análisis a los ODS, en específico: 2, 4, 13, 14, 15, 3, 1, 10, 5 y 6.
3 Los avances en el cumplimiento de los ODS por país pueden ser encontrados en este portal.