blogeditor · 20 de marzo de 2012
Ya han pasado los tres primeros meses del 2012 y entre los especialistas hay una idea más clara de cuáles pueden ser los números de los grandes indicadores económicos al final del año. Todo indica que la disputa electoral no los va a modificar y tampoco el resultado de la misma.
Hay acuerdo entre los analistas que el PIB en 2012 crecerá 3.4 % y en el 2013 será del 3.5 %. Es menor al del 2011, pero estará arriba de Brasil y de otras economías de la región. El crecimiento de la actividad industrial llegará al 3.4 % en 2012 y en 2013 al 3.5 por ciento. Éste rubro de la economía crecerá igual que el PIB.
La inflación al cierre del 2012 se estima en 3.80 % y para el 2013 se calcula en 3.65 por ciento. Sigue siendo un dato positivo en sí mismo, pero todavía más si se compara con el comportamiento de la inflación en otros países de la región.
La inversión extranjera directa en 2012 se pronostica en 20,323 millones de dólares y en 20,935 millones de dólares para el 2013. La cifra es mayor que la del 2011 y vuelve a ubicarse en tasas superiores a los 20,000 millones de dólares.
El déficit de la balanza comercial se espera de 5,078 millones de dólares en 2012 y de 5,711 millones de dólares en 2013. En 2011 las exportaciones fueron de 349,000 millones de dólares y las importaciones de 350,000 millones de dólares. Se espera que las exportaciones sigan creciendo.
La mezcla nacional de petroleó para la exportación tendrá un promedio de venta de 96.40 dólares por barril al cierre del año. Al terminar el 2013 el precio promedio será de 99.10 dólares por barril, que representa una cantidad menor a la que alcanzó el promedio anualizado del 2011 que fue de 103.00 dólares por barril.
El tipo de cambio promedio cerrará el 2012 en 12.89 peso por dólares y se estima que llegue a 12.66 por dólar en 2013. La tasa de referencia del Banco de México (Banxico) al fin del 2012 se estima en 4.25 % y de 5.25 por ciento en 2013.
Los analistas no ven en los mercados y tampoco en el entorno político datos que puedan modificar estas proyecciones. En general son datos mediocres, pero lejanos a los escenarios de crisis recurrentes al cambo de gobierno antes del 2000.