blogeditor · 18 de marzo de 2022
A sus 78 años, doña Josefina estaba acostumbrada a valerse por sí misma, hasta el día que se cayó y fracturó el tobillo. Desde entonces su vida cambió y ahora, incluso, padece el maltrato psicológico y físico de una de sus hijas.
Don Tomás tiene 74 años, vive con sus dos hijos, quienes le dijeron que lo iban a cuidar. No fue del todo cierto. Uno de ellos, el mayor, lo amenaza, golpea y le quita su dinero.
Las historias de Josefina y Tomás —nombres que no corresponden a las víctimas reales para preservar sus datos personales— forman parte de una problemática que se visibilizó durante la pandemia: el maltrato y la violencia contra las personas adultas mayores, y por la cual se ha incrementado también la búsqueda de apoyo.
Los reportes del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México revelan un incremento del 234% en las solicitudes de orientación psicológica y jurídica de parte de personas mayores de 60 años —la edad considerada por la ONU como el inicio de la vejez— de todo el país, en el 2021 en comparación con el 2020.
La dependencia económica o de cuidados ha puesto a las y los adultos mayores bajo la atención de familiares, regularmente hijas o hijos, que los llevan a vivir a sus domicilios. Durante la pandemia, las medidas de contingencia sanitaria colocaron así a varias personas en un mismo hogar, donde se desarrollaron actividades escolares, laborales y de cuidados.
Tomás refiere que sus hijos no le permiten salir por temor a que se contagie de Covid; actualmente padece de cataratas, necesita una operación, pero no se la ha podido realizar.
Josefina le paga 7 mil pesos mensuales a su hija para que la cuide, lo que no impide que hubiera enredado un suéter en su cuello para asfixiarla, le quite el celular, esconda la andadera y hasta cobre la renta de un departamento de su mamá y se quede con el dinero.
De los 844 reportes atendidos en el Consejo Ciudadano entre enero y febrero de 2022, el 47% pide orientación para el trámite de la tarjeta de Pensión Bienestar, al carecer de quien los ayude, y el 19% es por maltrato.
De estos los casos de agresiones, el 33% indica haber sufrido a la par violencia física y emocional, mientras que 16% violencia física, emocional y patrimonial. Además, han sido víctimas de omisión de cuidados y violencia sexual.
Las personas adultas mayores son vulnerables, sobre todo cuando su nivel de independencia económica se ve comprometido o se enfrentan a una desventaja considerable en el nivel de alfabetismo cibernético.
Con el traslado de las transacciones de la vida diaria al mundo digital a partir de la pandemia, muchos adultos mayores se enfrentaron a grandes retos al desconocer el uso de programas para videoconferencias, apps bancarias, sistemas de compras de víveres en línea u operación de redes sociales. Se convirtieron, entonces, en víctimas potenciales de ciberdelincuentes.
Los reportes de personas mayores de 60 años por ciberdelitos crecieron más de 200% entre 2020 y 2021, principalmente en fraudes por medio de apps que ofrecen préstamos inmediatos, estafas en las compras por internet y sextorsión.
María aprendió a usar las redes sociales para estar en contacto con su familia y distraerse. En Facebook recibió una solicitud de amistad y entabló relaciones virtuales con un hombre con quien compartió fotografías íntimas. Cuando él le pidió dinero y ella se negó, vino la sextorsión.
Proteger a los adultos mayores que pertenecen a nuestro círculo inmediato es responsabilidad de todas y todos. Con empatía y conciencia, podemos ofrecerles una vida digna.
En el Consejo Ciudadano ofrecemos asistencia jurídica y psicológica por medio de la Línea Plateada o el Chat de Confianza, ambos con número 55 5533 5533, gratuita, confidencial y 24/7.
* Salvador Guerrero Chiprés (@guerrerochipres) es presidente del Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México.