bridgetjo · 20 de marzo de 2011
Reencontré mis propósitos de regreso al Paraíso Tropical, una especie de lista de Año Nuevo particular escrita hace menos de dos meses. Una lista de esas cosas que llenaron mi estancia en el DeFe, que no me dió tiempo de realizar La Ciudad de la Eterna Llovedera y que tendrían –tropicalizadas (y nunca mejor utilizada la palabra)- que convertir esta ciudad en lo que yo quiero que sea.
Quiero regresar al baile de tubo o por fin iniciar las lecciones de tango que tanto me prometí con Conejitos del Pasado Remoto o las de baile de salón pendientes con Conejito Gurú.
Continuar con el portugués o aprender de una vez por todas árabe o perfeccionar el acentito mexicano de mi ingles. Quitarme esas ganas de darle a la caligrafiía o finalmente entrar al grupo de capoeria o ponerme los guantes y volver a darle puñetazos a un saco de box.
O seguir con las clases de tejido y no dejar la yoga los domingos o terminar de aprender a windsurfear o seguir con la natación o reiniciarme en el buceo.
Talvez sea un buen momento de meterme a la cocina thai, de encontrar otro grupo que juegue scrabble por las tardes o quizá será mejor aprender dominó cubano.
No sé si debo reorganizar otro club de lectura o buscarme nuevos compañeros para otra carrera de 10k.
Quizá deba cambiar esa vieja membresía de todo-el-cine-que-quiera por la credencial de un video club o, de plano, sacar mi acreditación como socio de los únicos tres museos de esta ciudad.
Ya de plano, debería inscribirme al Master of Arts in Liberal Studies de la HH Universidad local.
En sentido estricto, quiero que mi vida no se consuma entre búsqueda de casa, la planeación de una boda y los estereotipos te regalan apenitas escoges Miami para vivir.
Manos a la obra.
@conejitadindias